#TEMP
sábado. 25.06.2022

“Son buenas gente que viven, / laboran, pasan y sueñan, / y en un día como tantos, / descansan bajo la tierra”. (Antonio Machado. He andado muchos caminos.)

Doscientos, o doscientos cincuenta girasoles [J1]
sin sol, bajo la intensa lluvia madrileña,
girando sus flores hacia la Paz.

Doscientos, o doscientos cincuentas girasoles,
parados, en frente de un edificio blanco,
al otro lado, de una ancha calle, casi una avenida.

Quietos, de pie; ven un águila bicéfala amenazante,
en el centro mismo de la fachada imponente y enorme.
Debajo; ¡Yuri Gagarin, Yuri Gagarin!, cosmonauta.
Se nos muestra con expresión amable y facciones suaves,
como el héroe infantil que aún recuerdo, con su Voskot 1. [J2] 
Desde su hornacina parece comentarme:
“¡fue posible poner un hombre en órbita,
cómo no va a ser posible la Paz!
¡Yo sólo vi, desde el espacio, un planeta azul y pacífico!”.

Doscientos o doscientos cincuenta girasoles
tragándose las lágrimas, perfumando la acera
de armonía, de calma, de concordia,
haciendo innecesario el dispositivo policial.

Es difícil hacer una foto sujetando el paraguas,
la cartera, el móvil, buscando un buen ángulo.
Ustedes ya saben que, en ocasiones, el llanto,
la humedad, en los ojos, vuelven distorsionada
una fotografía tomada por un girasol enamorado.
 

Hoy, hace un mes que comenzó la barbarie. ¿Cuántos ángeles se han estrellado sobre las aceras de las ciudades ucranianas? ¿Volaban bajo, no supieron sortear el peligro, no pudieron eludir con éxito el ataque de armas asesinas? 

Ahora, amigos, todas las ambulancias visitan las aceras de las ciudades mártires. Hoy, un mes después, nos esperó la lluvia para acompañarnos en una concentración, a pie de calle, la de Velázquez 155 [J3]. Doscientos o doscientos cincuenta pacifistas, transmutados en girasoles, han cumplido un compromiso ético, un deber libre, autoimpuesto. Chalecos amarillos, preñados de una fe veterana, en los que podía leerse: Amnistía Internacional; Paz Ya.


 [J1] Girasoles, símbolos de Paz para Ucrania.
 [J2] Ese nombre corresponde a la nave soviética que consiguió, en 1961, trasladar un hombre al Espacio. Colocarle, literalmente, en órbita.
 [J3] Sede de la Embajada de la Federación Rusa.

Girasoles y ángeles