miércoles 8/12/21
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La crispación política en Reino Unido ha sido aupada por ciertos partidos y evidentemente por muchos votantes que a rio revuelto le sacan provecho.

Es claro que los partidos son solo parte de un aparato a mayor escala que establece la dirección a la que se quiere llevar la opinión y, en consecuencia, lograr decisiones que nos lleven al paraíso ultraliberal lleno de unicornios…como los que tenemos en Reino Unido, o se nos prometieron con el Brexit.

El brazo armado es sin duda sus medios de comunicación.

Hay veces que incluso los que se supone que son medios alejados en el espectro político colaboran de igual forma con el gobierno de turno y se dejan contagiar por el “nosotros mejor, ellos peor” que se respira en Reino Unido desde hace ya larguísimos cinco años.

Como ejemplo claro ha sido el uso de las cifras de la Covid19 en otros países, a la vez que ocultan o no dan importancia a sus cifras internas.

El lunes 8 de noviembre se despachaban con el titular en primera plana de que Alemania había llegado a números alarmantes de contagios, batiendo los récords de sus últimos meses.

Diecinueve mil infectados en un día justificaban un titular, mientras no se escucha nada de los mas de cuarenta mil infectados diarios en Reino Unido durante semanas.

La apuesta subió el miércoles 18 de noviembre, cuando es la BBC la que en su pagina web pone como primera noticia que Alemania está en cuarenta mil nuevos casos…exactamente como ellos, pero en el Reino Unido del “banter”, la competición infantil, y el “y tu más” nos vemos abocados a este nivel de objetividad periodística. 

Están tardando en meter cámaras ocultas en los hospitales alemanes para mostrarnos lo mal que esta su sanidad, como ya hicieron en abril y mayo de 2020 en hospitales españoles e italianos, a pesar de que por aquel entonces Reino Unido ya rivalizaba en números con las terribles cifras de esa ola inicial en los países mediterráneos.

La falta de libertad para atacar a los partidos de ultraderecha, y el abrir medios a su discurso xenófobo, homófobo, misógino, y discriminatorio esta igualmente siendo, no solo tolerado, sino aupado por partidos que los legitiman

Desde entonces ya conocemos la historia.

Reino Unido y sus medios de comunicación están a la paja en el ojo ajeno, a llevarnos a inmunidad de rebaño sin mascarillas y con recintos cerrados abarrotados de gente, y con un gobierno que eso sí, sigue jugando a policía de la Covid mundial creando semáforos de seguridad de la enfermedad y abriendo fronteras o cerrándolas a algunos países que tienen niveles de infección muchos menores de los que llevamos sufriendo en Reino Unido de manera continua desde hace meses.

De los mas de 200 muertos diarios no se habla. De la tasa de vacunación estancada y de los más de 400 casos por cada 100 mil habitantes no hablamos, y la incidencia más de 4 veces menor en España en estos momentos no se tendrán en cuenta si quieren optar por volver a imponer condiciones de viaje desde España.

Este uso de los datos a su antojo, sin llegar a comparar las cifras con las internas de su propio país, se ven también en los aspectos que van saliendo del Brexit.

Desde el referéndum, se decía que la salida de la UE iba a afectar negativamente a cada uno de los miembros de la UE, con cierta sonrisa socarrona, siempre se escondía que el efecto en Reino Unido iba a ser obviamente mucho mayor en suelo británico. “Mas tienen que perder ellos” decían.

Si bien los medios ya no pueden esconder las estanterías vacías, la inflación por encima del 4%, y los cierres de empresas pequeñas que no pueden seguir funcionando como lo hacían cuando eran parte de la UE, no hay ninguno que este haciendo sangre de la situación.

La Global Britain en la cabeza de Boris Johnson no se materializa en acuerdos, y de repente Reino Unido no esta en el Top Ten de los socios de Alemania.

Pero si bien desde España se puede ver con cierta lejanía y falta de preocupación lo que suceda en la economía britanica, hay problemas comunes en la deriva de los medios de comunicación mayoritarios hacia planteamientos similares, en los que complementan y ayudan a la propagación de políticas igualmente de populistas y peligrosas como las que dieron pie al Brexit.

El blanqueamiento y normalización de ciertos discursos en nuestro país se pueden ver como un reflejo de lo vivido en Reino Unido en los años previos al referéndum de salida de la UE.

La falta de libertad para atacar a los partidos de ultraderecha, y el abrir medios a su discurso xenófobo, homófobo, misógino, y discriminatorio esta igualmente siendo, no solo tolerado, sino aupado por partidos que los legitiman.

Los legitiman, invitándolos a formar parte del mando de ciertas regiones y así vamos devaluando la calidad democrática de un país que aún tiene mucho camino que recorrer y muchas reparaciones que llevar a cabo.

Estamos a un paso del uso maniqueísta del poder que lleva a cabo Boris Johnson en Reino Unido, terreno muy peligroso.

Las encuestas, por mucho que extrañe con todo lo que lleva sucediendo en Reino Unido en los últimos años, esta semana han dado algo de esperanza a la oposición en Reino Unido y es la primera vez que el partido laboralista del Keir Starmer supera al partido Conservador en mucho tiempo.

No es que Keir Starmer este convenciendo al electorado con su oposición. No hay brillantez, ni carisma, ni programa que ilusione, y lo único que le aúpa a un resultado positivo en las encuestas es Boris Johnson y su gobierno, o mejor dicho desgobierno. El Brexit con números desastrosos, la COVID 19 y Reino Unido liderando en muertes e infecciones, la corrupción destapada en su gobierno, la falta de liderazgo y el cargarse una economía con su falta de opciones una vez fuera de la UE.

El electorado a veces muestra falta de luces y sentido común, pero otras veces abren los ojos, miran los titulares y dejan de creer lo que los medios les venden. Es fácil reconocer cuando te mienten.

Los tabloides al servicio de la política en Reino Unido