domingo 20.10.2019

Duras críticas a la resolución del Parlamento Europeo sobre Memoria Histórica

Monumento a los Héroes del Ejercito Rojo que liberaron Viena  el 14 de abril de 1945
Monumento a los Héroes del Ejercito Rojo que liberaron Viena el 14 de abril de 1945

La Federación Estatal de Foros por la Memoria ha querido expresar en un comunicado, su indignación ante la  resolución del Parlamento Europeo que supone otra pieza más dentro de la estrategia de revisionismo histórico promovida por la Unión Europea.

El título de esta Resolución («Importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa «) es manifiestamente engañoso, porque no pretende asentar la Memoria Democrática Europea como base y principio en la construcción de una Europa asentada en los valores de la libertad, solidaridad, igualdad y fraternidad, sino que su objetivo es promover burdamente el anticomunismo mediante la reescritura y la falsificación de la historia.

Como resultado, la Resolución  fomenta la xenofobia y el racismo, se promueven las fuerzas fascistas, y supone una renuncia expresa del antifascismo como elemento fundacional de la unidad europea

Porque en la lectura del texto nos encontramos con una serie de manipulaciones y tergiversaciones históricas de inspiración ultra-reaccionaria, en un intento de equiparar fascismo y comunismo, minimizando los crímenes del nazismo y ocultando las responsabilidades de las grandes potencias capitalistas en el ascenso del fascismo.

Además de manifestar una grosera sucesión de falsedades históricas en el contexto del Pacto Ribbentrop-Molotov, ocultando los antecedentes y el trasfondo histórico, la resolución adoptada por la mayoría del PE omite importantes comportamientos de tolerancia, complicidad y alineamiento de las grandes potencias capitalistas con el surgimiento del fascismo en varios países europeos. Es el caso de las políticas de No Intervención de la Sociedad de Naciones que consintieron la intervención fascista contra la República española y la abandonaron a su suerte. Políticas cómplices que culminaron con la Conferencia de Munich, en la cual Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, certificaron el desmembramiento de Checoslovaquia, así como el abandono que condenaría definitivamente a la República Española a caer en manos de un dictador aliado de Hitler y Mussolini, cuyo gobierno fascista sería reconocido por Francia y el Reino Unido en febrero de 1939.

La resolución adoptada por la mayoría del Parlamento Europeo busca borrar la contribución decisiva de los comunistas y la Unión Soviética a la derrota del nazismo y los fascismos, y la liberación de los pueblos del dominio colonial después de la Segunda Guerra Mundial. Una resolución que también pretende silenciar el papel protagonista de los comunistas en las guerrillas y resistencias antinazis, así como encabezando la lucha por la democracia y las libertades contra las dictaduras de Portugal, España o Grecia.

Se oculta la aportación del pueblo soviético con la sangre de cerca de 27 millones de muertos en la lucha contra el nazismo. La resolución del parlamento Europeo pone al mismo nivel a invasores y a libertadores, a los SS que custodiaban el campo de aniquilación de Auschwitz con el Ejército Rojo, que lo liberó. Precisamente las Naciones Unidas designaron la fecha de su liberación, el 27 de enero, como Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto.

De igual modo, la resolución interesadamente olvida los Juicios de Nüremberg,  cuya jurisprudencia ha sido una pieza fundamental en la actual configuración del Derecho Penal Internacional reconocido y codificado por las Naciones Unidas, y los hechos enjuiciados por este tribunal internacional, en el que recordamos, los jerarcas del régimen nazi fueron condenados, entre otros crímenes internacionales, por conspiración y crímenes contra la paz, declarando a la Alemania Nacionalsocialista como la única responsable del inicio de la II Guerra Mundial.

Esta resolución contiene otro elemento de enorme gravedad: Se llega a escribir que «algunos países europeos han prohibido el uso de símbolos tanto nazis como comunistas». Tiene la intención de allanar el camino para intensificar y generalizar la persecución y la prohibición de los partidos comunistas, y arrastrar a otras fuerzas progresistas y al movimiento sindical, como ha sucedido en varios estados miembros, como Lituania, Estonia, Letonia o Polonia, entre otros, donde, junto con la rehabilitación y el elogio histórico del fascismo y la glorificación de los colaboracionistas con el nazismo, se produce la destrucción de monumentos conmemorativos de la resistencia antifascista, de la liberación de territorios por el Ejército Rojo, o de las Brigadas Internacionales.

El texto ha contado con el voto a favor de representantes de países y fuerzas políticas autodenominadas demócratas, olvidando que en el hemiciclo asisten parlamentarios de países como Hungría, Polonia, etc… que están realizando políticas homófobas, racistas y xenófobas.

Como resultado, la Resolución  fomenta la xenofobia y el racismo, se promueven las fuerzas fascistas, y supone una renuncia expresa del antifascismo como elemento fundacional de la unidad europea. Ante el creciente peligro de fascismos, nazismos y nacionalismos, se elige un camino de ruptura entre los demócratas europeos.

Como consecuencia de todo ello, la Federación Estatal de Foros por la Memoria condena rotundamente dicha Resolución, e insta a los eurodiputados españoles pertenecientes a dichas fuerzas políticas autodenominadas democráticas, a una inmediata rectificación pública.

Duras críticas a la resolución del Parlamento Europeo sobre Memoria Histórica