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sábado. 02.07.2022

Racismo, la otra cara de la guerra

Cerca de 4 mil ciudadanos de Nigeria y de otros países de África permanecen varados en Ucrania, expuestos al odio de quienes se abogan el derecho de decidir quiénes pueden escapar y quiénes no.
RACISMO EN UCRANIA
 

En el sexto día de la invasión rusa a Ucrania la discriminación racial se ha sumado al horror que experimentan los habitantes de Kiev, muchos de ellos inmigrantes llegados desde África, Portugal e India. Las imágenes que demuestran la xenofobia y el racismo de los guardias fronterizos ucranianos han sido expuestas ayer, aunque por muy escasos medios de comunicación. “Te quedarás aquí, tú que huyes de la guerra. Te quedarás aquí y lucharás con nosotros. No os vais a ir, sobre todo los negros", fue la respuesta de los militares y agentes de seguridad desplegados en la frontera ucraniana con Polonia. En la ciudad de Lviv, un estudiante congoleño y otra india han denunciado situaciones similares de discriminación y violencia.

En el mismo control fronterizo se han reportado otros casos similares. Los militares ucranianos han hecho bajar de los autobuses -en los que pretendían salir del país- a una docena de extranjeros. “Tú te bajas”, fue la orden a una joven nigeriana estudiante de medicina. “Vinieron más de 10 autobuses y estábamos viendo cómo se iban todos. Pensamos que después de que se llevaran a todos los ucranianos nos llevarían, pero nos dijeron que teníamos que caminar, que no había más autobuses y nos dijeron que camináramos", explicó a los reporteros que trabajan en la zona.  

Desde el inicio del conflicto armado la afluencia de personas que intentan salir de Ucrania ha aumentado exponencialmente. Antes del comienzo de los bombardeos del ejército ruso, las personas que intentaban cruzar la frontera hacia la Unión Europea y regresar, ascendían a cincuenta mil por día. Ahora se duplicó la cantidad y continúa incrementándose a medida que se endurecen las hostilidades entre Rusia y Ucrania.

En Ucrania residen cientos de estudiantes extranjeros de la carrera de Medicina, debido a la sólida reputación del país en relación a cursos y matrículas, además de los gastos e insumos que son más asequibles que en los programas de otras naciones occidentales.

Pero la guerra ha dejado ver ese otro lado de la Ucrania asediada por las fuerzas armadas de la Federación Rusa. Estudiantes marroquíes, nigerianos, egipcios y ghaneses que han logrado cruzar la frontera, han denunciado a través de las redes la brutalidad y el odio con el que fueron tratados por los militares ucranianos apostados en la frontera con Polonia. Desde el pasado viernes 25 se han incrementado en las redes sociales -y en medios de escasa difusión- los mensajes de ciudadanos africanos a los que se les ha negado abandonar el territorio invadido. El vídeo viral de la frontera polaca es uno de los pocos que han hecho visible esta situación. Otras imágenes compartidas en redes muestran escenas similares en el acceso a los trenes que cruzan los controles fronterizos. La propia Unión Africana usó las redes sociales para lanzar un comunicado expresando su preocupación al respecto.  Macky Sall, presidente de la UA (Unión Africana) y jefe de Estado senegalés, conjuntamente con el presidente de la Comisión de la UA, Moussa Faki Mahamat, condenaron el racismo que sus ciudadanos están sufriendo en Ucrania tras la invasión Rusa: “Las informaciones de que africanos son diana de un inaceptable trato desigual serían chocantemente racistas y una violación del derecho internacional".

Alrededor de 4 mil ciudadanos de Nigeria y muchos más de otros países de África permanecen varados en Ucrania, expuestos al odio de quienes se abogan el derecho de decidir quiénes pueden escapar de las bombas y quiénes no.
 

Racismo, la otra cara de la guerra