domingo 27/9/20
ONU

El proyecto de ley antiterrorista de Suiza sienta un “precedente peligroso”

Un grupo de expertos de la ONU en derechos humanos advirtió que la iniciativa de ley contra el terrorismo propuesta en Suiza podría servir como precedente para suprimir la disidencia política en el mundo y solicitó a los parlamentarios del país que revoquen el borrador.
Unsplash/Claudio Schwarz | Edificio del Parlamento suizo en Berna.
Unsplash/Claudio Schwarz | Edificio del Parlamento suizo en Berna.

El proyecto de ley que actualmente se encuentra en el Parlamento suizo para su aprobación expande la definición de terrorismo y no requiere la posibilidad de que se cometa un delito, señalaron con alarma este viernes cinco relatores especiales, subrayando que, de promulgarse, daría pie a una supresión la disidencia a nivel mundial.

En un comunicado, los expertos en derechos humanos llamaron a los legisladores helvéticos a revocar la iniciativa en el último momento.

 El grupo recordó que, según los estándares internacionales, el terrorismo se define como la intimidación o coerción de la población o el gobierno mediante la violencia o la toma de rehenes.

Según el borrador, una acción terrorista podría abarcar actividades legítimas orientadas a modificar el orden constitucional, como pueden ser algunos eventos periodísticos, de la sociedad civil o de activistas políticos.

“Expandir la definición de terrorismo a cualquier campaña no violenta que implique la propagación del miedo sobrepasa con creces la actual legislación nacional suiza y viola los estándares internacionales”, dijeron los relatores.

Definición excesiva

Agregaron que tan excesiva definición “sienta un precedente peligroso que podría servir como modelo para los gobiernos autoritarios que busquen eliminar la disidencia política valiéndose incluso de castigos, tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

Entre otros apartados preocupantes de la iniciativa de ley destacan los que otorgan a la policía federal la autoridad de designar a “terroristas en potencia” y de decidir las medidas preventivas en su contra.

Los expertos escribieron con anterioridad a las autoridades de Suiza para plantearles sus inquietudes con respecto a la incompatibilidad de la propuesta de ley con los derechos humanos y las mejores prácticas internacionales en materia de antiterrorismo. Sin embargo, no se hizo ningún cambio al proyecto.

“Aunque reconocemos la grave amenaza que supone el terrorismo, lamentamos que las autoridades de Suiza hayan dejado pasar esta oportunidad de aprovechar nuestra experiencia y asistencia técnica para combinar medidas preventivas efectivas con el respeto a los derechos humanos”, apuntaron.

En este contexto, instaron a los legisladores a tener en mente el sólido compromiso histórico de su país con las garantías fundamentales y los urgieron a repeler una ley “destinada a convertirse en una mancha en el legado de derechos humanos de Suiza, que de otro modo sería fuerte”.

Los relatores especiales firmantes de la petición son: Fionnuala Ní Aoláin, sobre la protección de los derechos humanos en el combate al terrorismo; Nils Melzer, sobre la tortura; Agnes Callamard, sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias; Irene Khan, sobre la libertad de opinión y expresión; y Ahmed Shaheed, sobre la libertad de credo.

*Los Relatores Especiales forman parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo que se ocupan de situaciones de países específicos o de cuestiones temáticas en todas las partes del mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de la ONU y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y prestan servicios a título individual.

Fuente: Noticias ONU

El proyecto de ley antiterrorista de Suiza sienta un “precedente peligroso”