lunes. 04.03.2024
Manifestación en Copenhague en solidaridad con Gaza
Manifestación en Copenhague en solidaridad con Gaza.

Si es que existe alguno.

Parad esta matanza de inocentes en Gaza y Cisjordania.

Vamos ya camino de 25.000 muertos y un número incalculable de heridos y desaparecidos.

Están reduciendo Gaza a un paisaje lunar, la que fue siempre un bello paisaje mediterráneo.

Y Cisjordania está infestada de colonias armadas sionistas con protección militar, y trufada por el siniestro Muro de la Vergüenza, de 9 metros de altura y casi 1000 kilómetros de trazado, que hacen de este territorio un queso gruyere inhabitable para la población palestina.

Las niñas, los niños, los ancianos, las mujeres, los hombres, que no matan las bombas y los fusiles en Gaza, los remata el hambre, la falta de agua, higiene mínima, medicamentos, viviendas, electricidad, operaciones y amputaciones al aire libre y sin anestesia.

¿Cómo se puede tolerar tanta inhumanidad sin riesgo de que todos los líderes internacionales y una buena parte de las sociedades nos convirtamos en basura que crece entre la indiferencia y la cobardía?

Yo pregunto al Estado de Israel y a su ciudadanía, en manos de Netanyahu y su banda criminal de genocidas, ¿es que queréis pasar a la Historia como Hitler y el nazismo que también invocaron el derecho de defensa de Alemania para justificar el asesinato de 6 millones de hermanos judíos?

Parad a Netanyahu, desarmadlo, socorred a la población palestina en riesgo de extinción masiva por el hambre y las epidemias, aplicad la legalidad internacional y las Resoluciones de Naciones Unidas para Israel y Palestina, es la única vía para cortar el genocidio, asegurar una Paz justa y duradera, garantizar la seguridad común de la población palestina e israelí, y evitar una escalada bélica de alcance y consecuencias incalculables dado el valor geopolítico y estratégico de la región en la que está produciéndose el genocidio contra lo que queda de Palestina.

Tengo la certeza que eso es lo que demanda la inmensa mayoría de la Humanidad por encima de credos o etnias. Basta con observar las imponentes manifestaciones en solidaridad con Palestina que se produjeron hace unos días en Londres o Copenhague.

Que así sea

En el nombre de Dios, del que sea…