domingo. 21.07.2024
Jaume Asens Y Yolanda Díaz en foto de archivo

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Han pasado las elecciones europeas y hemos podido escuchar un sinfín de valoraciones y análisis de sus resultados. Incluso hemos visto cómo ha tenido consecuencias de gran alcance, como la dimisión de Yolanda Díaz debido al pobre resultado de SUMAR, la organización que hasta ayer lideraba la vicepresidenta 2ª del Gobierno de España. Este movimiento abre, como ella ha anunciado, una reflexión sobre las razones y causas que explican porque un proyecto que nació cargado de ilusión y esperanza ha encallado o está teniendo más dificultades de las que sus líderes podían prever en sus inicios. 

Muchos apuntábamos insistentemente que, más allá de la moda, no es suficiente hacer política solo en y desde las redes, o no lo es para hacer política democrática seria. Puede serlo, como se demuestra en determinados colectivos como la candidatura de ese predicador "Se ha acabado la fiesta”, que ni precisa objetivos serios, ni concreta acción política.

No lo es para las personas en el radio de SUMAR, la gran mayoría son votantes tradicionales de la izquierda transformadora y militantes o ex militantes del PCE, PSUC, IU, IC, sindicalistas y activistas de ONG, acostumbrados a la discusión política, a compartir ideas y a socializar sus preocupaciones, lo cual requiere una organización. 

La realidad y la razón es que ya se intuía el campo de minas que representaba el enfrentamiento solapado o disimulado que se vivía sobre la esencia y razón de ser del proyecto

No lo es para militantes que han venido reclamando "organización", porque saben que "la estructura es lo que perdura". Y esto no se ha querido o sabido construir. No se ha sabido o podido construir una organización de abajo arriba aprovechando la oportunidad ideal que podía representar la construcción de candidaturas únicas para las elecciones municipales y autonómicas que, según los datos, hubieran evitado algunas importantes pérdidas de ayuntamientos y comunidades autónomas que la división regaló al PP y a VOX. Pero no se quiso, argumentando que no se estaba preparado. La realidad y la razón es que ya se intuía el campo de minas que representaba el enfrentamiento solapado o disimulado que se vivía sobre la esencia y razón de ser del proyecto, como reiteraba Yolanda Díaz: "no era ni una plataforma electoral" ni "una sopa ni una suma de siglas".

Al final SUMAR siendo una plataforma electoral para las elecciones del 23 de julio, con, como programa real, los respectivos intereses localistas de cada uno de los partidos que la integran. Sin dirección confederal de SUMAR, como se demostró con el NO de Comuns a los presupuestos de la Generalitat, sin evaluar ni considerar las consecuencias que representaba ese torpedo en la línea de flotación para los tiempos y el programa de acción del Gobierno de Coalición Progresista.

Una pregunta se plantea ahora también en relación con la votación en Catalunya. Se han celebrado las elecciones europeas y Comuns, digo Comuns porque la papeleta electoral aquí de SUMAR, que se presentaba como COMUNS encabezada por Jaume Asens y nueve candidatos o candidatas más, todos y todas solo de Catalunya, no era la misma del resto del Estado encabezada por Estrella Galán. 

Y si la lista era de los COMUNS y esta candidatura solo ha conseguido 102.831 votos, menos que la de Ciudadanos, que tuvo 121.030 y no ha conseguido representación parlamentaria europea, quien corresponda (el propio Jame Asens en mi opinión) tendría que responder a la siguiente pregunta:. 

¿Jaume Asens no tendría que ceder su puesto a Manu Pineda, candidato de IU en la lista de SUMAR, que seguramente habrá aportado votos suficientes, más que Asens, sin duda, para asegurar su elección de eurodiputado?

9J, Comuns y Sumar