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martes. 05.07.2022
ARMAS USA

Durante el período de aislamiento social al que obligó la pandemia de Coronavirus, los lobbistas de la industria de armas de los Estados Unidos presionaron para que sus comercios fuesen considerados “esenciales”, como las tiendas de alimentos y las farmacias. La venta de armas se incrementó durante el confinamiento gracias al aval que la industria recibió por parte de Donald Trump, quien no dudó en la imperiosidad de este servicio. 

Los estadounidenses vaciaron los estantes de papel higiénico, alcohol, alimentos y rifles de asalto. Fue el período en el que se registró la mayor venta de armas respecto de los anteriores cinco años. “Los proveedores y vendedores minoristas de armas de fuego y municiones deben continuar brindando estos artículos de primera necesidad”, sostuvo el por entonces gobernador de Illinois, Jay Prizker.

Sin embargo, y a pesar de las evidencias irrefutables de la relación entre la tenencia de armas y las más de 400 masacres (solo en escuelas) que desde 1970 hasta la actualidad ha sufrido Estados Unidos, la derecha no encuentra vínculo entre su defensa acérrima del derecho a portar armas de fuego y los miles de niños asesinados en los establecimientos educativos de ese país.

Pero Estados Unidos no es una excepción, sino un ejemplo para los líderes de la derecha internacional que estimulan a sus sociedades a “defenderse” adquiriendo armas de fuego. Durante el primer año de gobierno de Jair Bolsonaro se vendieron en Brasil más armas que en toda su historia. El resultado fue el incremento del porcentaje de crímenes, el más elevado de la región. “Este gobierno no teme, muy por el contrario, se pone muy feliz cuando los ciudadanos de bien y responsables buscan comprar un arma de fuego”, aseguró el pasado 2 de mayo el presidente de Brasil durante un acto de campaña.    

En España también afloran los supuestos defensores de una libertad armada. En mayo de 2019, el presidente de VOX, Santiago Abascal, abogó por un “cambio radical urgente” en la ley sobre tenencia de armas para que “los españoles sin antecedentes puedan disponer de un arma en su casa y usarla en situaciones de amenaza para su vida”.

En Argentina fue la Ministra de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri, Patricia Bullrich, quien sostuvo en 2018 que “Quien quiera estar armado que esté armado. Argentina es un país libre”; opinión que el liberal ultraderechista Javier Milei avaló manifestando que “Si los honestos portásemos armas, habría menos delincuencia”. 

En el documental Bowling for Columbine (2002),  Michael Moore tomaba como punto de partida la masacre ocurrida en 1999 en el Columbine High School para reflexionar acerca de las causas de la violencia endémica en los Estados Unidos. La película, que fue repudiada por los miembros de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), aborda las causas de la violencia en las escuelas estadounidenses, el uso de armas por parte de civiles y la "teoría del miedo". Desde el punto de vista de Moore, los ciudadanos estadounidenses viven absortos en el miedo y en la ignorancia, causados principalmente por los medios de comunicación. Moore hace énfasis en el hecho de que la única salida que encuentra la mayoría de la población es la posesión de armas de todo tipo, y en el hecho de que su comercialización sea tan natural que cualquier persona pueda adquirirlas en un supermercado.

El uso y el derecho de la portación de armas es una idea inoculada desde la infancia por influencia paterna y por los medios de comunicación. En Bowling for Columbine Moore recalca que la sociedad estadounidense posee la idea de que, "por tener armas, se es un ciudadano más responsable" o "si no tienes armas, eres negligente".

Las derechas insisten en armar a la población. En Estados Unidos invocan su propia historia, la tradición y el texto de la Constitución de fines del siglo XVIII para defender su derecho a portar desde una pistola Glock G19 hasta un rifle de asalto AR15. Sin embargo la interpretación entre los académicos estadounidenses del derecho a la compra de armas “para defenderse a sí mismas, a sus familias, hogares y negocios”, dista de ser la verdadera intención de los fundadores de los Estados Unidos. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informó que en el transcurso de 2020 murieron por lesiones con armas de fuego 4.500 jóvenes estadounidenses. Un número que va en aumento sin que de momento la derecha encuentre relación alguna con el derecho a portar armas de fuego. 

Las derechas y las armas en EEUU
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