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jueves. 29.09.2022

La crisis esta, es decir la provocada a causa de la guerra en Ucrania y que es una continuación de la de 2008, agravada por la del Covid-19 que todavía está presente, es una crisis capitalista mundial, fruto de la propia del capitalismo senil, pero provocada. Claramente provocada. Provocada insisto, no solo por un actor, es decir hablar de la “guerra de Putin” como afirma el presidente Sánchez es un mal chiste, una excusa a su sumisión a Biden y un ridículo ante cualquier persona formada o informada.

Estamos ante la guerra por los mercados de la energía, el litio y las tierras raras, el trigo y el arroz. Estamos ante la guerra entre varias expresiones y/o modelos capitalistas y bloques nacionalistas. Esta guerra y la agudización de la crisis está buscada al objeto de controlar los mercados continentales e internacionales y en ella juega un importante papel el capitalismo globalista, los partidos que le apoyan y los medios de comunicación propiedad casi todos ellos en el territorio OTAN de los globalistas, es decir capitalistas anglosajones y sus aliados, servidores y cipayos.

¿Cómo la pagamos las y los de siempre? Muy sencillo en el caso de los estados y subcontinentes OTAN y aliados, la estamos pagando con subidas de precios de la energía, la luz y combustibles, la producción agraria y la alimentación con incrementos especulativos de precios de los productos indispensables para comer, para la nutrición y la salud humana y con congelaciones salariales o incrementos salariales por debajo de las necesidades de las personas y familias al objeto de que los poseedores puedan acumular capital, la destrucción de la sanidad pública donde existe y ataques a los sistemas de pensiones. Pensiones en las que multitud de equipos de empresas privadas del sector de los seguros, bancos o gobiernos, trabajan sin descanso al objeto de reducirlas, privatizarlas y eliminarlas en el futuro ya muy próximo al objeto de rebajar impuestos a los ricos, las grandes fortunas y las y los poderosos amos del mundo, sin que se note demasiado en medio de un gran engaño en el que participan muchas y muchos “expertos” y periodistas.

Estamos ante la guerra entre varias expresiones y/o modelos capitalistas y bloques nacionalistas

Los globalistas desean volver a controlar el mundo desde las antiguas potencias coloniales, más el jefe de la banda, los EEUU de América del Norte. Pero para ello provocan una guerra contra China, Rusia y estados grandes que fueron colonias de Occidente, pero ya no desean seguir siéndolo.

A los globalistas estadounidenses les ha venido muy bien la invasión de Ucrania por Rusia, de hecho la han fomentado y provocado, al objeto de controlar al menos y con seguridad el mercado de la Unión Europea y sus pueblos. El problema que tendrán es que la inflación que por cierto también esta lastrando la economía de los EEUU; el encarecimiento de luz, gasoil y alimentos y los malos salarios, están empobreciendo a los pueblos de la Europa Unión y nos están llevando a la pura y simple supervivencia. Por tanto la capacidad de consumo europeo está bajando mucho y más que va a bajar. Claro que mientras tanto ellos se enriquecen. Las sanciones contra Rusia, a las que todos y todas las analistas serias y científicas, saben y afirman no le producen ni de lejos el efecto esperado, es más Rusia opta por una guerra larga, sin embargo se convierten en sanciones contra las clases populares europeas que de esta forma pagamos su guerra y de paso dejamos de comprar energía e insumos más baratos y pasamos a comprar la cara energía de los USA.

La capacidad de consumo europeo está bajando mucho y más que va a bajar. Claro que mientras tanto ellos se enriquecen

Mucho ojo, en el reino de España, el rey, PP, Vox y Gobierno están en la misma coyuntura internacional. En el bando OTAN, en la dirección neoliberal y pro globalista de la Unión Europea, impedida ya cualquier opción inteligente y multilateral, instaurada la censura de prensa y camino de abortarse la libertad de expresión al objeto de frenar los estallidos sociales que van a acabar produciéndose y el hecho de que por ahora, todo esto solo beneficia a las extremas derechas pueden los globalistas frotarse las manos.

Es por ello que hemos de defender la sanidad, la salud, una vejez digna, la educación, el empleo y conquistar subidas salariales y de pensiones para poder seguir comiendo fruta, pescado, verdura y pan no industrial y nocivo, es decir no comer mierda, morirnos de cáncer sin saberlo o tener que esperar meses y meses para una operación del corazón.

Pero para ello hay que salir ya a la calle como vamos a hacer el 15 de Octubre, organizarnos en partidos y sindicatos de clase e independientes y no dejarles la política a ellos, es decir hacerla nosotras. Pero ojo que no te engañen, la culpa no es solo de Escrivá o de Calviño, ellos solo sirven a bancos y grandísimas empresas, la culpa de de la gran Patronal, de los bancos y las multinacionales, de la corona, del Gobierno en su conjunto y de quienes no articulan una mayoría parlamentaria que si que existe capaz de apoyar a las clases trabajadoras, luchar por la paz y la multilateralidad.

Esta crisis global, también la estamos pagando las y los de siempre