viernes 17/9/21

Congo!!!!

La violencia en el Congo existe desde hace ya muchos años pero sólo es noticia cuando es asesinado un europeo, como es el caso del diplomático italiano Luca Attanasio.

Les FARDC et la MONUSCO renforcent leur présence à l'intérieur de Goma et ses environnants suite à un deuxième jour 921 mai 2013) de combats entre le M23 et les forces nationales de défense.
© MONUSCO/Clara Padovan
Foto: Wikipedia

La violencia en el Congo existe desde hace ya muchos años pero sólo es noticia cuando es asesinado un europeo, como es el caso del diplomático italiano Luca Attanasio.

El ataque, en el que también han fallecido un ‘carabiniere’ y el conductor, ha ocurrido cuando se dirigían a visitar un proyecto del Programa Mundial de Alimentos. Al parecer la primera idea de los atacantes era secuestrarlo, pero al ver que era imposible decidieron disparar.

El Gobierno congoleño ha acusado a las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda, integradas por rebeldes hutus, de ser responsables de este ataque, según ha asegurado el Ministerio del Interior en un comunicado en el que también ha informado  que cuatro personas fueron secuestradas, una de las cuales pudo ser rescatada posteriormente.

El conflicto congoleño, que tiene sus raíces en la descolonización y en  el control de yacimientos muy importantes no sólo para su país sino para la humanidad, lleva  años en activo con más de 100 grupos armados

Se trata de unos de esos conflictos enquistados y putrefactos, difícil de resolver. Imagínense una coctelera en dónde introducimos un Presidente que se quiere eternizar en el poder, una oposición violenta y la expoliación de los abundantes recursos naturales como el coltán, ya tenemos un resultado explosivo.

Pero a eso hay que añadir que en este negocio han participado las Fuerzas Armadas congoleñas, grupos armados locales y extranjeros, empresas locales, varios países vecinos y multinacionales occidentales y asiáticas, según señaló Naciones Unidas en 2001.

Es la misma Naciones Unidas la que en ese momento afirmaba que la explotación era sistemática y sistémica y que los cárteles tenían ramificaciones por todo el mundo. Remarcaba que numerosas empresas habían participado en la guerra y la habían fomentado directamente, intercambiando armas por recursos naturales, y otras habían facilitado el acceso a los recursos financieros para comprar armas, y añadía que los donantes bilaterales y multilaterales habían adoptado actitudes muy diversas frente a los gobiernos implicados.

Un gran negocio. Han pasado años y años y seguimos igual.

Estaría bien que algún organismo internacional hiciese un estudio pormenorizado de cuántas personas, países y empresas se han beneficiado del infierno congoleño. Se trata de un negocio bélico y como tal habría que tratarlo.

El país está devastado, la población lleva años despavorida de un lugar a otro evitando la guerra, la corrupción cabalga a sus anchas, Por cada grupo armado, surge otro para combatirlo, y otro más para oponerse al primero. Son una amalgama de guerrillas que, sin causar demasiado ruido mediático y ligadas todavía a la extracción y comercio de recursos naturales o al simple saqueo, continúan matando. 

“Aunque algunos se empeñen en explicar las guerras que ha padecido y aún afectan a la RDC  en términos tribales o reduciendo sus causas a una mera depredación de recursos, es imprescindible entender las raíces históricas y culturales de los pueblos de la región, el expolio continuado y la injusticia social vivida desde la opresión colonial, los agravios de la población local frente a las poblaciones sobrevenidas, opina Josep Maria Royo, Investigador de la Escola de Cultura de Pau, Universitat Autònoma de Barcelona.

Y añade: “Ruanda y otros países de la región juegan un papel fundamental, en un mundo globalizado en el que las grandes potencias como EEUU y China compiten para ampliar sus áreas de influencia”.

Se han enviado tropas de paz, se han comenzado negociaciones, pero nada ha terminado con este conflicto que comenzó en su época colonial. La primera Misión de Naciones Unidas para la paz fue en 1960 pero la violencia continúa. Las principales víctimas: las mujeres. La violación es un arma de guerra que carcome a una sociedad que las rechaza. Y sin lugar a dudas, los hijos de estas violadas, niños rechazados que en muchas ocasiones sirven para la compra-venta en los mercados.

Congo!!!!