martes 30/11/21
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Era viernes cuando nos despedimos en la oficina, lo hicimos en medio de un ambiente festivo, que ignoraba las alarmas epidemiológicas que se encendían en otras latitudes. No regresamos el lunes siguiente y pasaron meses para que nos viéramos de nuevo. Al encontrarnos no hubo abrazos, por el contrario distancias y barreras. Ahora vivimos en cuarentenas intermitentes. Ya casi cumplimos un año desde ese día, que precedió a la declaración de emergencia por la pandemia del Covid-19, por parte del gobierno bolivariano, lo que amerita aportar algunos elementos para un balance necesario en este periodo. Como es habitual, abordaremos otros temas, entre los cuales se encuentran la dinámica legislativa, las tensiones alrededor del asuntos de los derechos humanos e informaciones breves.

Un año en la pandemia ¿Ahora qué?

A la fecha el Estado venezolano tiene registro de cerca de 144.000 contagiados (21 casos por cada 100 mil habitantes), de los cuales poco más de 1.400 han fallecido (133 de fallecidos por millón de habitantes). En principio, es alentador observar que estos indicadores, no son tan dramáticos como en otros lares (Brasil encabeza la lista de contagios y Colombia está en la décima posición global). Mientras que en el mundo, se superan los 117 millones de contagios diagnosticados para Covid-19 y más de 2,6 millones de muertes por esta causa. Más allá de las cifras, siempre expuestas a escrutinios y dudas, es necesario proponer un balance a propósito de este año de vida en pandemia. Consciente de lo limitado de este espacio, aporto cuatro elementos claves.

La implementación de las medidas coercitivas unilaterales a nuestro país, nos ha colocado en situación de bloqueo creciente, que nos ha exigido como población encontrar formas de resistencia individuales y colectivas. Esta extraordinaria condición, ha significado una ventaja, pues al llegar a pandemia, ya no era la primera situación de contingencia que nos enfrentábamos, por lo cual ya existían algunas capacidades para vivir dentro de esta.

La respuesta del Estado venezolano para evitar la emergencia sanitaria fue temprana, aunque ortodoxa, pues la cuarentena ha sido la fórmula magistral, con acciones cuyos contenidos, que podemos caracterizar en palabras de Gonzalo Basile (2021); como “experimentales, ambiguos, empíricos, individualizantes, higienizantes, biomedicalizados, microbiologizadas, totalizantes, excepcionalmente securitizados”.

La pandemia del Covid-19 tuvo su expresión en lo político, pues generó unas expectativas en relación a un inminente colapso del sistema sanitario venezolano, que se encuentra en un proceso de precarización. Esto no ocurrió, pues a pesar de las deficiencias del Sistema Nacional de Salud Pública, este ha atendido a más del 98 % de los casos diagnosticados. Este argumento buscó generar presión por la vía de la descalificación de la gestión del gobierno bolivariano.  En este periodo el chavismo políticamente avanzó y su oposición se dividió más, lo que permitió avanzar en la elección de un nuevo parlamento. La fantasía de un sector opositor al chavismo, de creerse titular de un gobierno se diluyó y a fecha los reconocimientos formales van a la baja.

El desafío en Venezuela sigue siendo el mismo, que antes de la pandemia normalización económica, solo que sigue siendo una tarea compleja, ya que se debe realizar en un escenario de incremento de las medidas coercitivas unilaterales y de decrecimiento de la economía mundial, aunque sin oposición sólida a lo interno y una creciente alianza con sectores del capital privado nacional y transnacional.

Nuevamente el asunto de los derechos humanos como campo en disputa.

La expresidenta chilena, Michelle Bachelet, que ahora ocupa el cargo de Alta Comisionada para los DDHH de las Naciones Unidas, declaró en una nueva actualización de su informe sobre los Derechos Humanos en Venezuela, que se preocupaba por las denuncias que continúa recibiendo su Oficina, sobre las supuestas ejecuciones extrajudiciales por parte de los cuerpos de seguridad del Estado venezolano. En el mismo discurso solicitó la excarcelación de personas que según el criterio del organismo, están detenidas de manera “arbitraria”. Ante estas declaraciones, la primeras declaraciones desde el gobierno bolivariano, fueron  las del embajador venezolano ante Naciones Unidas en Ginebra, Héctor Constant, quien sostuvo que el seguimiento que hace el Consejo de Derechos Humanos de Venezuela, es producto de una decisión tomada por un grupo de países "violadores" de los derechos humanos. Aseguró que las observaciones de Bachelet "carecen de equilibrio", reflejando informaciones que no han sido verificadas y que son producto de campañas de medios internacionales de prensa contra Venezuela.

Las declaraciones de Bachelet, se basan en un informe cuestionado por el gobierno bolivariano, que fue realizado por la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, que está a cargo de Marta Valiñas. Vale decir que los miembros de esta Misión no son reconocidos por el gobierno bolivariano, por lo cual no han visitado Venezuela y sus afirmaciones se basan en fuentes secundarias.

Este nuevo escenario de tensión se desarrolla luego de un encuentro Bachelet y el presidente Maduro hace una par de semanas, donde está destacó los progresos en el trato a los detenidos en Venezuela, especialmente un mejor acceso a la atención médica, y expresó su confianza en que aumente la cooperación entre su oficina y el Gobierno de Nicolás Maduro.

La Asamblea Nacional 

En cuanto a la dinámica legislativa, se puede observar en una primera instancia un énfasis en el diálogo político, de cara a las próximas elecciones regionales y locales, en este marco podemos ubicar el llamado del presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, a encontrarse "a todas y a todos los partidos de la oposición". En esta misma línea, se encuentran siendo analizadas por una comisión parlamentaria, las postulaciones para rectores del Consejo Nacional Electoral, que se estima sea nombrado para la primera semana del mes que viene.

En función de lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, los diversos titulares de los poderes públicos han presentado su informe de gestión ante la Asamblea Nacional, en esta oportunidad fue el Contralor General Alfredo Ruiz. Quien sostuvo que durante el 2020 se realizaron 153 mil acciones pertinentes para la defensa de los Derechos Humanos, asimismo reportó que atendieron a unas 120 mil personas y 97 mil recibieron formación en esta materia.


Breves:

·  A partir del 8 de marzo de 2021, todo ciudadano venezolano que se encuentre en una situación migratoria irregular, en territorio de los Estados Unidos de América tendrá 180 días para solicitar el Estatus de Protección Temporal. Un mecanismo que no es una visa regular, por lo tanto no otorga un camino a la residencia permanente en los Estados Unidos, pero provee estadía legal y permiso de trabajo. Pasado ese período el gobierno estadounidense decidirá si la situación en Venezuela continúa siendo “peligrosa”, como para extender el programa. Se estima que esta medida afecte a más de 320.000 venezolanos que se encuentran en ese país.

·  La Fuerza Armada Nacional Bolivariana Venezolana han venido ejecutando ejercicios militares, en las ocho Regiones Estratégicas de Defensa Integral en las que se organiza el país en el ámbito militar.  El propósito es desplegar al personal militar de todos los componentes para probar capacidades en la tarea de garantizar la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país.

·  El canciller Jorge Arreaza, rechazó las declaraciones de su homóloga sueca, Ann Linde, quien expresó su respaldo al opositor Juan Guaidó. El diplomático venezolano sostuvo que es lamentable que la democracia sueca, apoye planes y personajes creados por Washington para destruir la democracia venezolana y repita literalmente el guión de Donald Trump.

·  Guaidó no descartó participar en conversaciones con representantes de Noruega, como mediadores. Analistas políticos estiman que “el equipo de Noruega está utilizando el método de negociación denominado “pendular”, de conversaciones por separado con el gobierno venezolano, el de EEUU y los distintos sectores de oposición”.

·  Juan González, director de Asuntos Hemisféricos de la Casa Blanca, informó que no van a sostener negociaciones con Venezuela sobre los puntos en disputa entre los dos países. González plantea un diálogo entre el Gobierno y el G4, al tiempo que señala: “Maduro y también Guaidó están mal en las encuestas”.

Un año en la pandemia en Venezuela ¿Ahora qué?