jueves 16/9/21
SINDICALIZACIÓN DEL GIGANTE NORTEAMERICANO

Trabajadores de Amazon en EEUU: “Nuestro tiempo llegará y la próxima vez ganaremos”

Fracasa el proceso de sindicalización en las instalaciones de Amazon en Bessemer (Alabama).
RWDSU

Si en esta primavera la mayoría de los 6.000 trabajadores y trabajadoras de las instalaciones de Amazon en Bessemer (Alabama) hubieran votado mayoritariamente a favor de la sindicalización, hoy serían los primeros y únicos sindicalizados de los 950.000 empleados de esta empresa que opera en los 50 estados de EEUU.

Si hubiera ganado la opción de sindicalizarse al RWDSU (Sindicato de Minoristas, Mayoristas y Grandes Almacenes), hubiera representado una de las mayores victorias laborales en los EEUU en las últimas décadas. Por esto, entre otras razones, el recuento de los votos se transmitió a través de Zoom a más de 200 periodistas, abogados y otros observadores. Incluso, algunos analistas afirman que este éxito hubiera representado el punto de inflexión en la tendencia general de disminución de las tasas afiliación que vive EEUU desde hace unos años. Una tendencia que puede resumirse en dos cifras que facilita la Oficina de Estadísticas Laborales: hoy 14,3 millones de personas están afiliadas a un sindicato, el 10,8% de la fuerza laboral, cuando en 1983 la tasa de afiliación era del 20,1%.

La lucha por formar un sindicato en EEUU en Amazon, este gigante global enormemente rentable de la tecnología y el comercio minorista, con 1,4 millones de empleados en el mundo, más de 12 mil en España, ha despertado un inmenso interés político y sindical, también mediático. Desde siempre Amazon se ha opuesto a todos los intentos anteriores de sindicalización en los EEUU con todos los medios, y hasta ahora los ha conseguido aplastar con evidente éxito. Pero nunca se había enfrentado a un esfuerzo de organización sindical como el que se ha vivido en estos últimos meses en su almacén de Bessemer. Amazon ha respondido con una brutal y agresiva campaña antisindical de dudosa legalidad, como ha denunciado el sindicato RWDSU ante varios organismos oficiales.

Quizás lo más relevante a retener de esta lucha por la sindicalización es que ha llevado a las portadas de los medios de comunicación de Estados Unidos, los derechos laborales, las condiciones de trabajo de las personas de los sectores esenciales para la sociedad, las escandalosas condiciones laborales, los bajos salarios, de quienes allí trabajan, más escandalosas aún si se comparan con los enormes beneficios de Amazon. Se han hecho públicas las declaraciones de muchos trabajadores y trabajadoras del almacén en Bessemer (Alabama) en las que han denunciado: condiciones de trabajo extenuantes, ausencia de descansos para ir al baño o para comer, que son rastreados durante todo el día, los bajos.

Para hacer frente a todo ello, el eje de la campaña a favor de la sindicalización, como paso previo a ganar el derecho a la negociación colectiva, se resume muy bien en el mensaje dirigido a los trabajadores y trabajadoras llamados a votar: “si entra el sindicato, el poder se dividirá y la gente tendrá voz. Habrá alguien que te represente para garantizar que te traten con dignidad, que trabajes en un entorno seguro y que las promociones sean justas. El sindicato puede marcar la diferencia". Éste ha sido el eje de la explicación y las razones con los que han llamado a votar SÍ a la sindicalización.

Pero la realidad, aunque RWSDSU ha anunciado que impugnará el resultado y exige una investigación exhaustiva, es que se emitieron 3.215 votos, un 55% de participación. 1.798 lo hicieron en contra y solo 739 a favor de la iniciativa de sindicalizarse. Lo han explicado muchos expertos laborales en los medios de comunicación de EEUU al valorar este resultado: el sindicato se enfrenta a una batalla cuesta arriba, especialmente en los Estados del Sur como Alabama, donde las leyes dificultan la representación colectiva y organizada en sindicatos.

Ha sido sin embargo un paso corto, pero muy firme, hacia delante. Lo expresan muy bien las declaraciones de los hombres y mujeres sindicalistas de esta empresa que, tras este resultado decepcionante, han levantado la bandera de la esperanza afirmando que “cierto que estamos decepcionados, frustrados y enojados por la forma que se ha desarrollado esta votación y por sus resultados”. "Seguiremos luchando. Tenemos que ir a trabajar de nuevo mañana, tendremos que trabajar la semana que viene, y esta experiencia nos ha unido", "Nuestro tiempo llegará de nuevo, y la próxima vez ganaremos".


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