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sábado 28/5/22

Y ahora...el frente de Estrasburgo

El PP quiere encender otro foco para que no decaiga su culebrón del verano y para ello está estudiando si es posible recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos lo que considera una "persecución" por parte del Gobierno contra los militantes de su partido.
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 23.8.2009

Desde que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, denunciara, a principios del mes de agosto, la actuación de la Fiscalía respecto a su partido y las sospechas de que había teléfonos de dirigentes del PP que estaban pinchados, los populares están estudiando qué medidas judiciales adoptar. Rajoy, tras respaldar la denuncia de la dirigente popular, recordó que ya han emprendido algunas acciones judiciales y que "no renuncian a nada", pero no quiso desvelar qué otro tipo de actuaciones podrían llevar a cabo en el ámbito judicial.

Sin embargo, fuentes consultadas por la agencia Europa Press han explicado que, entre las posibilidades que están estudiando está recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo. Entre otros argumentos, alegan que las filtraciones de sumarios, las detenciones televisadas o el espionaje a sus militantes está provocando que haya "juicios paralelos" en los medios de comunicación y que los imputados aparezcan como culpables ante la opinión pública antes de que se pronuncie un tribunal.

Argumentan que precisamente sobre el asunto de los "juicios paralelos" ya se ha pronunciado en alguna ocasión el citado Tribunal Europeo. En una de esas ocasiones en las que el Tribunal de Estrasburgo ha abordado este asunto, la Corte advirtió del peligro que supondría que la sociedad "se habituara al espectáculo de los pseudo-juicios en los medios de comunicación", ya que a largo plazo, esto podría traer "consecuencias nefastas para el reconocimiento de los tribunales como los órganos capacitados para determinar la culpabilidad o inocencia" de un acusado en un proceso penal.

Así lo expone, por ejemplo, en el caso Sunday Times contra Reino Unido en 1979 y más recientemente en la sentencia del caso Worm contra Austria del 29 de agosto de 1997, en la que Estrasburgo avaló el dictamen del Tribunal de Apelación austriaco, que condenó al periodista Alfred Worm a una multa por "influencia abusiva en un procedimiento penal". Worm, que recurrió a Estrarburgo al considerar violado su derecho a la libertad de expresión, expuso en un artículo de prensa juicios de valor negativos sobre las respuestas dadas por un acusado (un ex ministro de Finanzas inculpado por fraude fiscal) en el curso de un interrogatorio practicado por un juez con el fin de argumentar que la "única hipótesis posible" era su culpabilidad, unos meses antes de que se conociera la sentencia.

En el PP también tienen en cuenta que esta cuestión de los "juicios paralelos" ya fue abordada varias veces por el Consejo General del Poder Judicial y recuerdan dos pronunciamientos del CGPJ a este respecto. Uno de ellos se produjo en enero de 1995 y en él, el Consejo expresaba "sin ambages su criterio negativo acerca de los fenómenos de "juicios paralelos", que no sólo pueden lesionar legítimos derechos, sino también contrariar la independencia del quehacer judicial y empañar la imagen social de la Justicia".

Un segundo pronunciamiento que del CGPJ tuvo lugar en julio de 1997, cuando aseguraba en un informe que el Consejo "en consonancia con lo declarado por el Tribunal Constitucional y por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ha de manifestar su preocupación ante el riesgo de que la serena Administración de la Justicia pueda verse perjudicada, creándose una grave confusión y falsas expectativas en la opinión ciudadana, cuando los intervinientes en un proceso se ven sometidos en los medios de comunicación a un pseudo-juicio o juicio paralelo sin garantía alguna".

NO TENEMOS POR QUÉ DAR NOMBRES

Entretanto, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha retomado el hilo de sus acusaciones este domingo, en una entrevista concedida a la Cadena COPE, pero sin aportar ni un solo dato ni desviarse un ápice de las posiciones que ha defendido durante todo este mes. Ha afirmado, por ejemplo, que muchos miembros del PSOE y muchas personas que pertenecen al Gobierno saben que "son verdad" las supuestas escuchas ilegales sufridas por algunos "populares" y se ha justificado asegurando: "No decimos nombres porque no tenemos por qué decirlos, porque desde el momento en que se ha hecho una denuncia y también una judicial, son los órganos jurisdiccionales los que tienen que investigar".

De Cospedal ha subrayado que el Partido Popular ya se ha expresado sobre este asunto "con claridad", por lo que ahora "quienes tienen que actuar son aquellos que tienen que defender la legalidad del Estado de Derecho en todos sus ámbitos", en concreto, los tribunales donde el PP presentó la denuncia.

Y ahora...el frente de Estrasburgo
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