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miércoles. 29.06.2022

Un durísimo Rajoy pone contra las cuerdas a Esperanza Aguirre

ISABEL G. CABALLERO
Cierre de filas, foto de unidad, respaldo al líder y, los trapos sucios, en casa. Es la estrategia de manual de primeros auxilios políticos adoptada por el PP cara a la galería. Pero la realidad fue bien distinta. Cuentan que Rajoy estuvo muy duro y que la lideresa no contó con el apoyo de sus compañeros.
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NUEVATRIBUNA.ES | 11.02.2009

Mariano Rajoy no podía hacer otra cosa, justifican sus fieles. La foto de unidad escenificada por el PP tras la reunión de la ejecutiva es de manual. Imágenes similares se dieron en el ‘caso Naseiro’, aunque luego terminaran rodando cabezas, y ahora se impone de nuevo esa misma estrategia de cierre de filas y respaldo al líder para intentar capear el temporal.

Que Baltasar Garzón y Mariano Fernández Bermejo se lo han puesto a huevo es un hecho, pero ni mucho menos invalida todo lo demás. Los populares han adoptado como lema que la mejor defensa es un ataque algo en lo que está muy ducha Esperanza Aguirre- y llevarán la supuesta trama de corrupción (la de ellos) hasta el mismo Parlamento.

Mucha jarana hubo en la ejecutiva del PP convocada este miércoles de urgencia por Rajoy. La sala de prensa, hasta los topes, vivió una situación inédita: todos los miembros de la dirección presentes y el líder leyendo un comunicado, sin opción a preguntas, por supuesto.

La plana mayor del PP se reunió durante casi dos horas a puerta cerrada para analizar el estado de la situación en un comité ejecutivo nacional ‘de crisis’. Allí habló hasta el apuntador y las quejas fueron muchas y variadas. Quizá la más relevante la de Ana Botella, quien pidió a la dirección marianista una mayor contundencia a la hora de defender la etapa de José María Aznar, de la que se están derivando tantos desaguisados.

Los principales dirigentes del PP, presidentes regionales y autonómicos tomaron la palabra. Uno no lo hizo, Alberto Ruiz-Gallardón, cuyo silencio desde hace días no hace más que dar pábulo a la nunca acabada carrera sucesoria. El alcalde sí estuvo en la foto, pero ni cruzó una mirada con Esperanza Aguirre, su eterna rival. Ella aprovechó para mostrarse nuevamente como una víctima al relatar que ya había pasado por una situación parecida cuando la trama urbanística en Majadahonda en la que estuvo implicado el ex alcalde y secretario general del PP de Madrid, Ricardo Romero de Tejada.

Pero la intervención de Aguirre no arrancó ningún gesto de respaldo por parte de sus compañeros de filas. Fue la única (de trece que tomaron la palabra) que no recibió el aplauso de la ejecutiva. Rajoy se mostró durísimo con la situación por la que pasa el partido y muy exigente (según fuentes consultadas) con la investigación interna que deberá abordar el presidente del Comité Nacional de Derechos y Garantías, Alfonso Fernández-Mañueco, quien según un miembro de la ejecutiva “tendrá mucho trabajo a partir de ahora”.

También intervinieron Rosa Estarás, presidenta del PP Balear, y Francisco Camps. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, fue la que recomendó a Rajoy aparecer todos juntos ante los medios para reforzar el contenido de un comunicado en el que, no sólo no se asume ninguna responsabilidad, si no que además supone una declaración de guerra al Gobierno, al PSOE, a la Fiscalía, y al juez Garzón, persona non grata en la casa popular.

Celia Villalobos, Teófila Martínez, Alfonso Alonso, Jorge Fernández Díez... muchas y variadas intervenciones de las que destacó la del ex titular de Justicia, José María Michavila, quien volvió a dejar patente su furibundo odio al ministro Bermejo; o la de Estebán González Pons, especialmente molesto por el hecho de que se le haya relacionado (en su etapa como conseller en Valencia en la época de Eduardo Zaplana) con empresas implicadas en la trama.

Los dirigentes del PP han recibido con mucho alivio esta primera cura de primeros auxilios. La mayoría agradece a Rajoy su “contundencia”, su “firmeza” y el “no arrugarse” ante la adversidad, destacó a su salida un miembro de la ejecutiva. Como colofón, el cierre del presidente fundador, Manuel Fraga, quien volvió a lo mismo de hace unos días: si le pasó hasta a Jesucristo....

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