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lunes 16/5/22

Solchaga no se muerde la lengua

El ex ministro socialista Carlos Solchaga afirma que el presidente del Gobierno vive en un "mundo presidencialista" en el que trata "como secretarios" a sus ministros. Por ello, reconoce que él se hubiera ido "mucho antes" de lo que lo hizo el anterior ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes.
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS 18.10.2009

En una entrevista concedida a la revista Vanity Fair, cuyo número de noviembre saldrá a la venta mañana, el que fuera ministro de Industria, Economía y Hacienda durante los gobiernos de Felipe González critica abiertamente la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero. "El error de Zapatero es concentrar la actuación política en su persona, minusvalorando de manera implícita el papel del Gobierno y de la Administración", sostiene Carlos Solchaga.

El dirigente socialista recuerda que "el Gobierno es un órgano colegiado de toma de decisiones, no unipersonal y aconseja a Zapatero delegar responsabilidades para preservar su figura si quiere volver a ganar las elecciones.

En cuanto a la salida del Gobierno del anterior ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, Solchaga considera que el problema fue que "cuando había una confrontación sobre decisiones de política económica entre el presidente y el ministro de Hacienda, siempre prevalecían las de Zapatero". Para eso, a su juicio, el presidente lo que necesitaba era un ministro "de otro perfil" al de Solbes.

En este sentido, Solchaga lamenta que no se conozcan las "convicciones profundas" de la actual ministra de Economía, Elena Salgado. Con ello, puntualiza, no quiere decir que ésta no pueda ser una buena ministra de Economía.

Asimismo, recuerda que "una de las facetas más importantes que denotan la capacidad de un dirigente es tener mejores colaboradores que uno mismo", algo que, a su juicio, sucedió con Felipe González, quien los escogió "sin temor" a que le hicieran sombra.

En cuanto a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el 2010 afirma que "son los más difíciles de la democracia" como consecuencia de una recesión sin precedentes, por lo que están "destinados a no satisfacer a nadie".

Solchaga aconseja al Ejecutivo que se enfrente a los dilemas que, en su opinión, está eludiendo. Consciente de que se le acusará de querer abaratar el despido, propone evaluar la cobertura de la situación de desempleo que considera "muy generosa" por provocar que parte de la ciudadanía la tome "como un derecho, una beca y espere hasta agotarla antes de buscar otro trabajo".

Considera que el INEM "ha sido un desastre" porque sólo ha generado un 10% de los contratos y aboga por introducir a las agencias de empleo directo en la contratación.

Por último, recuerda a Zapatero que los intereses de los sindicatos no siempre coinciden con los de los trabajadores, aunque "lo parecen".

DECISIONES EQUIVOCADAS

Solchaga ve como causa de algunos de los actuales problemas las decisiones "que colean todavía" de la primera legislatura socialista y que hicieron perder la mayoría absoluta en un momento de bonanza. "Con esa mayoría ahora afrontaríamos la crisis con menores dificultades parlamentarias", se lamenta.

Entre estas decisiones, destaca la aprobación del Estatuto de Cataluña y el "malhadado" proceso de tregua con ETA. En este último, a su juicio, el jefe del Ejecutivo actuó con "inocencia e ingenuidad". "La forma en que trató ambos temas le impidió sacar una mayoría absoluta cuando todo iba a favor del Gobierno", asevera.

Asimismo, Solchaga critica la actitud del presidente ante el primer ministro italiano Silvio Berlusconi. "Difícilmente hubiera aguantado las impertinencias machistas de Berlusconi, aunque en esos momentos piensas en los temas de Estado", justifica.

Solchaga no se muerde la lengua
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