lunes 18/10/21

Rajoy, recluido en su despacho de la calle Génova con Camps colgado al teléfono

Ni da la cara ni depura responsabilidades en el PP. Las consignas de partido son negar la financiación ilegal del PP Valenciano y acusar al ministro Rubalcaba de estar detrás del "montaje" del informe policial. Por su parte, Vicente Rambla sigue sin querer comparecer ante los medios.
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> ¿Sabe Rajoy cómo se financia su partido?
NUEVATRIBUNA.ES - 25.09.2009

La tormenta Gürtel está copando toda la actualidad informativa de este viernes. El último escándalo destapado por los diarios El País y El Mundo ha puesto de nuevo patas arriba a los inquilinos de Génova 13. Mariano Rajoy mantuvo a primera hora del día una conversación telefónica con Francisco Camps al que sigue apoyando con fe ciega.

El PP no se financia ilegalmente; todo es un montaje; la mano negra no es otro que el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba, etc., etc., etc.

Todos los dirigentes del PP sin excepción que han tenido que responder ante los micrófonos de la trama dirigida por el partido en Valencia mantienen su respaldo al presidente del Consell. Esteban González Pons, Javier Arenas, Federico Trillo, María Dolores de Cospedal y, desde la ciudad del Turia, un Ricardo Costa, que ha salido ante los medios para anunciar que presentarán una denuncia contra quien ha ordenado y firmado el informe e la Brigada Policial de Blanqueo de capitales.

Y AHORA SALEN CON LAS HIJAS DEL PRESIDENTE…

El secretario general del Partido Popular de la Comunitat Valenciana lo califica de "un montaje instigado por el Ministerio del Interior" (Alfredo Pérez Rubalcaba) para "desprestigiar" al PP y para que "el PSOE pueda ganar Valencia", al tiempo que explica que el informe "no es nuevo", sino "una recopilación y un montaje de varios informes" incorporados en la causa que se sigue en Madrid.

La comparecencia de Costa contrastó con el silencio del Gobierno valenciano y en particular del vicepresidente Vicente Rambla (al que la policía asegura que la policía estaba al tanto de la trama) que por segunda semana consecutiva no ofreció la habitual rueda de prensa tras la reunión del Consell. En su lugar, la consellera de Justicia, Paula Sánchez, salió en su defensa: “Nadie duda de su honorabilidad, seriedad y rigor en el trabajo”, ha dicho para arremeter después contra La Moncloa: “No se entiende que se proteja más a las hijas del presidente que el honor y la presunción de inocencia” de los miembros del Gobierno de la Generalitat.

RAJOY NO PUEDE SEGUIR MIRANDO PARA OTRO LADO

Desde el Gobierno central, los vicepresidentes María Teresa Fernández de la Vega y Manuel Chaves han pedido a Rajoy que depure responsabilidades. La número dos del Ejecutivo socialista asegura que "ha llegado la hora" de que Rajoy dé "alguna explicación" y cree que debe dejar de "arremeter" contra los demás. "Rajoy no puede seguir mirando para otro lado", exclamó.

De la Vega dijo que el Gobierno no tenía nada que decir sobre las investigaciones judicial y policial, pero añadió que "desde el punto de vista político" es "otra cuestión". En su opinión, "son ya muchas las semanas en las que se viene pidiendo explicaciones sin que el señor Rajoy se haya molestado en decir ni una sola palabra explicando estas cuestiones, parece que toda su energía la han dedicado a lanzar acusaciones contra jueces, fiscales, políticas, y el propio gobierno".

"Yo creo, sinceramente, que ha llegado la hora de dar alguna explicación, los responsable del pp deben dejar, a mi juicio, de arremeter contra los demás y dar explicaciones", argumentó. "Creo sinceramente que Rajoy no puede seguir mirando para otro lado", exclamó.

En relación con la vía judicial y policial expuso que "donde hay una investigación que se está llevando a cabo por parte de quien corresponde y sobre la que el gobierno no tiene absolutamente nada que decir, respeto absoluto a las decisiones de jueces, fiscales, policías, de todo lo que conforma el aparato de funcionamiento de la justicia". Y remachó: "ni un solo comentario".

Rajoy, recluido en su despacho de la calle Génova con Camps colgado al teléfono
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