jueves 22.08.2019
PEDRO SáNCHEZ EN EL PROGRAMA DE JESúS CALLEJA

"Planeta Sánchez"

"En esta vida no hay que ponerse límites, ningún reto es imposible" declara el Secretario General del Psoe en el programa del aventurero.

"Planeta Sánchez"

Viendo el pasado veintiocho de diciembre el programa “Planeta Calleja” en el que Pedro Sánchez descendía rapelando desde un aerogenerador de 70 metros de altura y posteriormente escalaba con éxito el Peñon de Ifach, no pude dejar de acordarme de una excelente conferencia que escuché el año 1991 en la Universidad de Granada sobre la campaña electoral que había llevado a la Presidencia de Brasil a Fernando Collor de Mello el 15 de marzo de 1990.

El conferenciante, profesor de universidad, había formado parte del grupo de expertos internacionales que dirigió la campaña de un periodista del Jornal do Brasil, con escasa experiencia política y  gobernador del estado de Alagoas, uno de los más pequeños de aquel inmenso país.

Frente al posible triunfo de Lula, importantísimos poderes económicos de todo Brasil, se confabularon para elevar a la presidencia a un “político nuevo”  hombre elegante, atlético y de espíritu joven al que George Bush llamó “El Indiana Jones de América Latina”.

La cadena de Televisión y el grupo mediático “O Globo” formaron parte del núcleo de apoyo y volcaron toda su programación para durante 24 horas al día cantar las gestas y heroicidades del candidato designado por los poderes económicos.

Su mensaje de campaña consistió básicamente en aprovechar el distanciamiento de la población de los políticos y burócratas que habían gobernado hasta esa fecha, acusándoles de corrupción y cobrar elevados sueldos, y atacar con extrema dureza  a los partidos políticos que gobernaban en ese momento.

Su calendario de actividades fue muy sencillo. Cada día una heroicidad. Cada gesta debía superar a la anterior. Hoy se le presentaba nadando majestuosamente en un río repleto de cocodrilos, al día siguiente vestido de bombero participaba en el rescate de un niño en un incendio pavoroso, penetraba como periodista empotrado con la policía armada hasta los dientes en una favela para detener a unos narcotraficantes, escalaba el Pan de Azúcar frente a Rio de Janeiro, y un sinfín de epopeyas que constan en los anales de las mejores campañas electorales de la Historia. La política concebida como cine de acción, el candidato como protagonista que siempre triunfa.

Los asesores de Pedro Sánchez parecen haber conocido aquella experiencia. Han optado por una fuerte exposición televisiva. Esto supone poner en conocimiento del  público  su vivienda habitual,  su vida cotidiana, su familia, sus sueños y aspiraciones, remarcando paralelamente un perfil de hombre sin miedo, valeroso, que no tiene límites y dispuesto a afrontar todo lo que se le ponga por delante.

Dos frases ha destacado la cadena cuatro televisión sobre todas las demás en boca del secretario general del PSOE, alguna francamente discutible… y peligrosa. “En esta vida no hay que ponerse límites, ningún reto es imposible” y otra reafirmando el uso del singular “yo” frente al plural “nosotros” que parece dejar para otras opciones. “Este será mi escaño en 2015”, indicando a su entrevistador el lugar del Congreso donde se sienta el Presidente de Gobierno.

En mi humilde opinión esta estrategia electoral, cuando todavía estamos en una primera fase de la pre-campaña, con unas primarias en el PSOE que debe ganar, supone quemar muchas bazas y colocar la elección de Presidente del Gobierno de nuestro país más en un concurso de gimnasio, retos deportivos y capacidad física que en el rigor de las propuestas de cómo salir de la crisis, como crear empleo o solventar el encaje territorial de nuestro país.

Llevado por el subidón de la escalada al Peñón de Ifach, y arrastrado por el aventurero que no paraba de buscar candidatos para aumentar la audiencia de su programa, en un momento dado Pedro Sánchez comete la osadía de proponer a Mariano Rajoy  que haga lo mismo que él con un jocoso y retador “ Mariano anímate”. Los participantes son presentados como “nuevos incautos” y tengo la certeza que el comodón fumador de puros, registrador de la propiedad a tiempo parcial no aceptará el reto.

Un experto electoral andaluz decía siempre que una campaña es como una vuelta ciclista. El corredor debe prepararse todo el año para llegar en su mejor forma a los últimos quince días, la campaña electoral propiamente dicha, y no venirse abajo cuando más necesario es contar con todas las fuerzas. Quemar muchas energías al principio, supone aumentar el peligro de una “pájara” en las etapas decisivas.

No cabe la menor duda que la presencia en los medios de comunicación, fundamentalmente la televisión, es determinante en configurar la imagen y elevar el grado de conocimiento de un dirigente político.

Hace mucho tiempo causó escándalo la frase de Alfonso Guerra, que prefería 10 minutos de televisión a 10.000 militantes. En la actualidad no hay día sin que surja el debate.

Alberto Garzón, candidato a las primarias de IU, acaba de declarar contraponiendo la actividad parlamentaria con la presencia en televisión. “Es más fácil darse a conocer y dar a conocer las propuestas de cada político a través de una entrevista de televisión un sábado por la noche que durante tres años de portavoz parlamentario”.

Nicolás García Pedrajas, también candidato a las primarias de IU considera que “Podemos es un montaje mediático cuyo éxito radica en dos aspectos básicos, el brutal apoyo de los medios de comunicación y el mensaje simple de prometer a la gente que todo se soluciona en dos tardes”.

Sin duda Pedro Sánchez en el terreno de los medios de comunicación tiene muchos puntos a su favor. Como dicen los expertos televisivos. “La cámara le quiere”. El ejemplo del programa “planeta calleja” es una demostración de ello. Planos muy cercanos, frases cortas, ausencia de timidez, empatía con la gente. Hoy las audiencias informan que el programa del aventurero consiguió su mejor audiencia hasta la fecha.  Solamente me atrevo a sugerirle un consejo al candidato. Que pregunte a que pruebas se va a someter antes de decir que sí. En el programa se transmite la idea de que lo desconocía. El riesgo que corre es que sus asesores le metan cualquier día en una jaula con leones, o en una pecera con tiburones.

Le deseo lo mejor en esta larga campaña y sobre todo en el que caso de que alcance su objetivo de gobernar nuestro país que no acabe como terminó Fernando Collor de Mello.