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UNA ENTREVISTA INUSUAL

Pablo Iglesias se sincera con un youtuber

“¡Votad, cabrones!, votad lo que queráis, pero no os quedéis en casa”, ha dicho Pablo Iglesias en una entrevista con el youtuber Fortfast que ya se ha hecho viral.

Después del estreno de Ada Colau en YouTube, muy comentado en redes, el líder de Podemos ha accedido a ser entrevistado para este canal para la cuenta de Fortfast que tiene más de un millón de suscriptores.

El youtuber ha contado que también ha pedido una entrevista a Pedro Sánchez, Pablo Casado y Albert Rivera pero que hasta el momento solo había accedido Iglesias.

El secretario general de Podemos se muestra muy distendido en los quince minutos de charla con revelaciones de su vida privada. -¿Quién es Pablo, quién hay frente al espejo cuando te levantas?, le pregunta Fortfast: “Últimamente hay ojeras”, dice, que tienen que ver con “un niño, otro niño y la campaña electoral”.

El secretario general de Podemos ha reconocido el trajín que lleva entre vida política y personal y cómo muchas veces les tiene que recordar a su equipo de campaña: “Cabrones, si me ponéis una entrevista a las 12 de la noche, no me pongáis otra a las 7 de la mañana, porque voy a llegar más arrastrado…”. Incluso, ha bromeado con las consideraciones que hace unos días le hizo la candidata del PP Cayetana Álvarez de Toledo: ‘He visto a Pablo más gordo y más viejo’, comentó, “claro, es normal, con esta vida, cuidadme un poco para que la aristocracia me vea mejor”, ha ironizado.

El youtuber no ha perdido oportunidad de bromear sobre los cada vez más numerosos retoños de Iglesias e Irene Montero, que ahora se encuentra esperando a su tercer hijo, una niña: “Estamos repoblando España”, ha dicho entre risas. Pero al margen de la broma, Iglesias ha reconocido el cambio vital que le ha supuesto ser padre y su deseo de disfrutar de ellos pese al tiempo que le roba a su vida privada su dedicación política.   

Una vida privada en la que echa de menos su intimidad a la hora de salir de casa, coger la moto, ir al cine o al supermercado “tranquilamente, sin que nadie te estuviera mirando”.

Amante del rap y de Los Chikos del Maíz, Iglesias asegura que se iría de cañas con mucha gente, hasta con Rajoy, Rivera o Nicolás Maduro si se precia, personajes estos citados por Fortfast en una de sus preguntas.

El momento mas simpático ha llegado cuando Iglesias ha relatado algunos de los encuentros que mantuvo con Pedro Sánchez y la insistencia del líder socialista porque estos se celebraran en un hotel y no en la sede de alguna de las dos formaciones políticas. “Él siempre me citaba en hoteles”, como “muy clandestino”, donde se encontraban en una habitación: “Esto es rollo de gente que queda para follar”, “es turbio tío”, ha dicho, aunque finamente rompían el hielo y se tomaban una cerveza.

Menos cervezas y más cafés son los que se tomó con el presidente del Gobierno cuando negociaron el pacto de presupuestos, unos encuentros de los que se siente “orgulloso” por conseguir, entre otras cosas, la subida del SMI a 900 euros: “Tenemos 900”, fue el primer mensaje que mando por Telegram a su equipo cuando salió de la Moncloa.  

Iglesias ha hablado de la campaña urdida contra su formación por las cloacas del Estado, aunque también ve el lado positivo: “Todo esto que nos han montado es porque no nos podían comprar, y eso me llena de orgullo. Aunque la caguemos miles de veces, hagamos el gilipollas doscientas veces, cometamos errores de principiante, pero a nosotros no nos podrán comprar”, ha subrayado.

Iglesias reconoce que le afectan estas cosas, que las redes sociales son a veces “muy crueles”, aunque “el que te odie alguna gente, mola también, si te odia Inda es que lo estamos haciendo bien”, ha ironizado.

El líder de Podemos prefiere gestionar los errores “con humor”, ya que “no tiene sentido cabrearte, cuando las ha cagado, las has cagado”, dice, para terminar lanzando un mensaje a los electores: “No os fiéis de ningún político, de mí tampoco, la política no va de fiarse va de garantías y tienen que establecer mecanismos para que se cumplan”, ha asegurado antes de llamar al voto el 28A con un “¡Votad, cabrones!”