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s√°bado 21/5/22

Neofascista, manipulador, chulo, matón, provocadorÖ de todo, menos bonito

Granados da la puntilla a la comisión de los espías poniendo de vuelta y media a la oposición que no pudo por menos que responder a sus continuas y chulescas provocaciones. “Para el nivelón que ha aportado a esta cámara se podía haber quedado usted en el sindicato”, ha sido una de sus perlas lanzadas con aguijón a la portavoz del PSOE.
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NUEVATRIBUNA.ES / I.G.C. - 11.03.2009

Sonrisa permanente. Jugueteo con el bolígrafo en la boca. Nada de tomar apuntes Ėpor las preguntas que se le formularon- y con un tono que ya de por sí dice mucho del personaje.

Francisco Granados, consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid. ‘Número tres’ de Esperanza Aguirre. Secretario general del PP de Madrid. Prototipo del político políticamente incorrecto. Guardar las formas no va con él y así lo ha demostrado durante su comparecencia en la comisión sobre el espionaje político en Madrid. Comisión que ha echado el cierre por imperativo de la lideresa y del propio Granados que hoy ha ido a la Asamblea a certificar el entierro y a decir que él no miente, que la trama es falsa, que los partes son papel mojado y que la oposición se ha subido al carro de la estrategia de acoso y derribo a su gobierno.

“Han calumniado lo que no está en los escritos, han mentido mucho. Sí, les da la risa floja cada vez que oyen lo que no quieren”. Aunque no le nombró expresamente, Granados afirma que Alfredo Prada miente cuando dice que los partes coinciden con su agenda. Granados también dice que Pedro Calvo miente al asegurar que la estructura y las funciones de la seguridad en Madrid no son ahora las mismas que en anteriores gobiernos. Granados afirma que Joaquín Leguina también compró pistolas, y que “no eran pistolas de agua”. De nuevo risas, risas en la bancada popular con el trío pepero formado por los diputados, David Pérez, Juan Soler y Pablo CasadoÖ, “alumnos aventajados” de Granados, como le recordó la portavoz de IU, Inés Sabanés.

La bronca de hoy en la Asamblea ha superado todo lo superable. El consejero ha sido el último compareciente y para demostrar su inocencia ha esgrimido quince documentos a los que no ha podido acceder la oposición. Y con esa base, Granados dice que “alucina” con la actitud de sus adversarios políticos. ¿Alucina también con lo dicho por dirigentes de su propio partido que han sido espiados? ¿Alucina cuando Rajoy dio por buenos los partes de seguimiento?

El mosqueo del PSOE y de IU fue puesto de manifiesto desde el primer momento. Hay quienes piensan que “se les escapó vivo”. Vivito y coleando. Pero no había más que hacer. El PP ha conducido con mano de hierro esta comisión fantasma, y lo ha hecho al estilo de esos otros dictadores a los que tanto les gusta criticar. Menos a Franco. Franco no, es intocable.

“Granados ha venido hoy aquí como el máximo valedor de la teoría del cierre que usted ha coordinado. Un cierre que es un atentado, un golpe a la democracia”, decía Sabanés en pasillos. “Usted es un peligro, es un provocador y un manipulador”, afirmaba poco antes en la comisión. Y es que el consejero estuvo todo el rato regañando, aleccionando e insultando, tanto es así que llegó a espetar a la portavoz el PSOE, Maru Menéndez: “Para el nivelón que ha aportado a esta cámara se podía haber quedado usted en el sindicato”.

Pero Menéndez no quiso caer en sus provocaciones ni tampoco el diputado del PSOE, Adolfo Navarro, visiblemente enojado a su salida de la comisión, cuando llamó al consejero “chulo”, “matón”, “impresentable” y “neofascista”. La presidenta Rosa Posa no quiso darle la palabra cuando fue aludido por Granados lo que fue calificado por Navarro como “una vergüenza”. A los socialistas les sorprende que siendo número uno del PP de Madrid “no tenga el más mínimo interés en conocer quienes han sido las personas que han hecho los seguimientos”, cuando las víctimas son dirigentes del propio partido que ya no podrán hablar para la comisión de investigación.

La portavoz del PSOE le ha acusado de mentir y le ha glosado las contradicciones que figuran en el diario de sesiones respecto a las comparecencias de los altos cargos de la consejería. Menéndez no duda de la “chapuza” de los trabajos hechos por los espías, pero tampoco tiene dudas en que lo que tiene organizado Granados en su consejería es en sí una chapuza.

“Usted no me ofende porque no puede, no está legitimada para ofenderme, a pesar del coro que se ha traído detrás tan afamado”, afirmó Granados en alusión al resto de diputados socialistas presentes en la sala. El consejero tachó de “ridículas” y “esperpénticas” las explicaciones de la oposición. “Algunos de ustedes no se sienten cómodos aquí, prefieren rebozarse en el barro, prefieren el lodazal”; o “no me cuenten ustedes su vida”, han sido otras de las frases con la que el consejero ha flagelado al PSOE y a IU.

El cierre de la comisión, o el “cuento de los espías” como lo calificó el portavoz del PP, se formalizó minutos después de la comparecencia de Granados en la reunión que mantuvo la Mesa de la cámara autonómica. Se levanta la sesión definitivamente, pero la izquierda no tiene intención de dejar pasar el asunto. Agotarán todas las iniciativas parlamentarias y el PSOE no descarta llevarlo al Constitucional.

Neofascista, manipulador, chulo, matón, provocadorÖ de todo, menos bonito
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