sábado 21.09.2019
ACUERDO PARA LOS PRESUPUESTOS DE 2019

La subida del SMI enfada a PP, CEOE y FMI

“Haré lo posible para impedir que el salario mínimo suba a 900 euros", ha llegado a afirmar el líder del PP, Pablo Casado.

Pablo Casado y Juan Rosell en un encuentro que mantuvieron recientemente.
Pablo Casado y Juan Rosell en un encuentro que mantuvieron recientemente.

El impacto presupuestario para 2019 de la subida del SMI será 340 millones de euros

En el acuerdo para los presupuestos, PSOE y Podemos se comprometen a subir el Salario Mínimo Interprofesional a 900 euros al mes.

"Los salarios mínimos son una potente herramienta social que pueden contribuir significativamente a prevenir la pobreza en el trabajo y fomentar un crecimiento salarial general más dinámico. Para ello deben ser salarios que garanticen a los trabajadores un nivel de vida digno y la satisfacción de sus necesidades y las de sus familias, como se establece en el Pilar Europeo de los Derechos Sociales. Por este motivo, se elevará la cuantía del Salario Mínimo en 2019 a 900 euros/mes, 164 euros más al mes que en 2018", se dice en el documento que cifra el impacto presupuestario para 2019 en 340 millones de euros.

En la memoria del proyecto de Real Decreto por el que se fijaba el SMI en 2018 se informaba que esta medida iba a afectar a 533.978 trabajadores, el 3,5% de total de los afiliados al régimen de la Seguridad Social.

En aquel  momento algunos de los que ahora han puesto el grito en el cielo por el anuncio de los 900 euros tronaron vociferantes contra “un subida desmedida por encima del IPC”. El Gobierno de Rajoy tenía intención de aumentar el SMI un 20% en los próximos ejercicios. En la actualidad, el SMI está en 735,90 euros. El 20% de esta cifra son 157 euros, muy cerca de los 164 euros anunciados en el acuerdo.

“Haré lo posible para impedir que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) suba a 900 euros", aseguró esta semana el nuevo presidente del PP, Pablo Casado

La CEOE igualmente se ha manifestado en contra argumentando que la decisión “cuestiona el diálogo social” y que ese aumento irá en detrimento de las subidas pactadas con los sindicatos para el resto de los trabajadores. Olvida deliberadamente que la realidad es que cuando suben los salarios más bajos se produce una mayor presión en las empresas por parte de los sindicatos y trabajadores para mejorar la situación aumentando la presión reivindicativa.

También recuerda la patronal que a finales del año pasado, el Gobierno del PP, los sindicatos UGT y CCOO y ella misma acordaron una senda de incremento del salario mínimo que fijaba para 2019 un SMI de 773 euros y 850 para 2020, siempre que la afiliación creciera en 450.000 cotizantes y la economía un 2,5%.

Algunos dirigentes sindicales han puesto “peros” al acuerdo PSOE-Podemos. Sin embargo, no hay que olvidar que ellos firmaron recientemente cifras muy inferiores.

El FMI ha recomendado al Gobierno que sea “cuidadoso” con la subida del salario mínimo

En la memoria para la subida del SMI de este año se informaba que iba a tener un impacto positivo en los ingresos de la seguridad social de 33,22 millones de euros. Sería bueno calcular en la actualidad cuánto van a mejorar estos ingresos con una subida del 22,3% en vez del 8% de 2018.

La falta de una memoria económica, que es de esperar se elabore con rapidez, impide valorar la cifra que se indica de un impacto presupuestario de 340 millones de euros. ¿De dónde sale esa cantidad? Esta cifra al igual que otras del acuerdo deberían ser urgentemente explicadas para poder valorarlas con precisión.

Los trabajadores más afectados por esta mejora se concentran en los sectores del comercio y la hostelería, así como entre conductores y operarios de máquinas. Por territorios el directamente más beneficiado es Canarias.

Resulta francamente halagador para los firmantes del acuerdo que con una rapidez inusitada funcionarios del Fondo Monetario Internacional desde la lejana Indonesia hayan recomendado al Gobierno español que sea “cuidadoso” con la subida del salario mínimo. Increíble pero cierto. Poul Thomsen, director del Departamento de Europa del FMI ha valorado ya el acuerdo (que todavía no tiene memoria económica insistimos), recordando con una críptica frase que “España desde 2015 no ha reconstruido su espacio fiscal”, como argumento para frenar que los trabajadores españoles con ingresos más bajos mejoren un poco su precaria situación.

Ya sólo falta que se pronuncien en contra el Banco de España, todos los foros patronales y los economistas defensores del “dividendo” por encima de cualquier otro concepto económico.

Muy molestos se les ve con este acuerdo que parece centrarse en los problemas de los pensionistas, los parados, los trabajadores, la sanidad y enseñanza públicas, entre otras cosas. Es decir en las preocupaciones de la sociedad.

La subida del SMI enfada a PP, CEOE y FMI
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