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NUEVATRIBUNA.ES 08.10.2010

Pese a que la dirección nacional del PP está intentando conducir con mucho secretismo la polémica en torno a la posible candidatura de Francisco Álvarez Cascos a la presidencia del Principado de Asturias, la resistencia de los ‘anti casquistas’ se sigue aireando por todos los medios de comunicación. La trifulca, que viene de meses, se ha terminado enconando ante la cercanía de las elecciones autonómicas y la parsimonia de Génova que se ha dado un plazo, no de un mes, sino de tres meses, para intentar calmar las aguas en el seno del PP asturiano.

Tanto el presidente del PP de Asturias, Ovidio Sánchez, como el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, principal detractor de Álvarez-Cascos, mantienen su pulso con Madrid al insistir en que la candidata sea Isabel Pérez-Espinosa e incluso han amenazado con hacer una próxima presentación pública de la misma.

Las reuniones en Génova 13 se han sucedido en las últimas semanas. Recientemente, Sánchez despachó con Mariano Rajoy sobre este asunto en un encuentro tras el que no se sacó nada en claro. El líder del PP mantiene en barbecho la decisión final mientras el ex ministro de Fomento guarda silencio a la espera de que los populares asturianos terminen por aceptar su candidatura, lo que a estas alturas de la batalla resulta difícil de creer.

Al culebrón del PP asturiano se le puede encontrar alguna similitud con lo que ha pasado en el PSOE de Madrid. Al igual que Ferraz en su apoyo a la candidatura de Trinidad Jiménez, Génova esgrime un sondeo que da la mayoría absoluta con Cascos encabezando las listas, como principal arma para convencer a los que no quieren al ex ministro ni en pintura. Pero a falta de primarias (el PP no contempla esta opción en sus estatutos) la última palabra la tiene la dirección nacional que sigue negando la evidencia.

La secretaria general, María Dolores de Cospedal, se ha parapetado en aquello de aquí no hay contradicciones entre Madrid y Oviedo. Este mismo viernes, la ‘número dos’ de Rajoy salió al paso de la polémica asegurando que “antes de que termine este trimestre” se conocerá el cabeza de cartel en Asturias. “Estamos tratando de que sea el candidato de todo el mundo, de todo el PP de Asturias, de las bases y también un candidato que desde el punto de vista de la dirección nacional sea el mejor candidato”. Decir eso o no decir nada es lo mismo.

En Génova son pocos los que se atreven a opinar en público sobre este asunto optando por no meterse en berenjenales pero algunos destacados dirigentes como Javier Arenas o Alberto Núñez Feijoo apoyan la candidatura de Cascos, una opción con la que creen podrían arrebatar el poder al PSOE, más ahora, que el actual presidente regional, el socialista Vicente Álvarez Areces, ha anunciado su retirada de la política activa.

En el tira y afloja ha terminado por meterse Esperanza Aguirre, otra de las defensoras de Álvarez-Cascos, que ha aprovechado para terciar en la polémica poniendo en un brete a la dirección nacional de su partido. La presidenta de Madrid ha propuesto que el PP de Asturias celebre un congreso extraordinario para designar al candidato a las elecciones autonómicas lo que ha escocido y mucho en el equipo de Rajoy.

“Podría haber un congreso regional en Asturias. Lo ha habido en Baleares, ha habido dos candidatos, han votado todos los militantes de Baleares y el PP ha salido reforzado”, dijo, y recordó que aunque los estatutos del PP no contemplan la celebración de primarias, sí la opción de organizar congresos locales, regionales o nacionales para elegir candidatos.

Génova no tardó en replicar a Aguirre asegurando a través de un portavoz oficial que “no está previsto celebrar ningún congreso extraordinario. El Congreso se celebrará como estaba previsto en noviembre de 2011. Además, en los congresos se eligen presidentes de partido, no candidatos: los candidatos se designarán siguiendo la fórmula normal, la que marcan los estatutos”.

La propuesta de Aguirre encierra además otro peligro para Rajoy ya que de producirse un congreso extraordinario en Asturias para designar candidato, podría cundir la idea de celebrar otro a nivel nacional para elegir candidato a la presidencia del Gobierno. La idea ya estuvo encima de la mesa tras la derrota en 2008 pero Rajoy terminó haciéndose de nuevo con las riendas impidiendo así esta posibilidad.

La guerra arrecia en el PP de Asturias sin que nadie haga nada para apagar el incendio