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lunes 23/5/22

La carrera delictiva del que fuera escolta de Tamayo y 'matón' de Carlos Fabra

Acompañó al tránsfuga en el hotel que se aisló para dar el ‘golpe’ a Simancas y fue contratado por Intereconomía (Grupo que preside el popular Julio Ariza) desempeñando funciones de protección al presidente de la Diputación de Castellón. La fiscalía pide para él nueve años de prisión por hacerse pasar por una gente del CNI.
NUEVATRIBUNA.ES / I.G.C. 03.02.2010

“Utilizaba papel con membrete y signos distintivos del CNI, gorras con escudos bordados del CNI, carteras del Ministerio de Defensa, luces azules similares a las de la policía y aparatos técnicos de escucha, escáneres y otros similares, así como chapas, carteras y supuestos carnés con anagramas del CNI”.

En el juicio que dará comienzo en marzo, José Antonio Expósito Serrano se enfrenta a nueve años de cárcel por hacerse pasar por un agente del CNI. Este experto en seguridad está imputado de los delitos de usurpación de funciones públicas y falsedad en documento público. La fiscalía le acusa de “lucrarse suministrando información a diferentes empresas e instituciones a cambio de dinero”.

TAREAS DE ESPÍA

Todo empezó cuando la Guardia Civil detuvo en el aeropuerto de Barajas, en diciembre de 2004, a uno de sus colaboradores cuando intentaba acceder a una zona restringida enseñando un carné falso del CNI (“elaborado mediante copia y escaneado de originales y posterior impresión de fotografía y datos”, según relata el fiscal) lo que llevó a la detención de Expósito acusado de engañar a personas para que le facilitaran “información confidencial para sus trabajos”. Entre esas personas se encuentran dos miembros del Cuerpo Nacional de Policía, a su vez imputados por pasar hasta una veintena de veces información reservada a Expósito. Ambos agentes estaban destinados en las comisarías de Marbella (Málaga) y en el distrito Centro de Madrid y, a diferencia del detenido en Barajas, no podrán eludir el juicio en el que se enfrentan a cinco años de prisión y ocho de inhabilitación como funcionarios públicos.

Su carrera delictiva incluye hacerse pasar por espía ante entidades públicas, empresas privadas y hasta particulares. En 2005, él mismo reveló por escrito que había espiado a una diputada del PP, Cristina Cifuentes, actualmente vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, a la que según Expósito siguió, en su etapa como responsable de los colegios mayores, por orden del ex gerente de la Complutense Dionisio Ramos (nombrado por el ejecutivo del PP en 1995), que negó tales hechos.

PROTECCIÓN Y VIGILANCIA A TAMAYO

La madeja se enredó cuando también desveló que el propio Ramos le comunicó que algo iba a pasar en el Parlamento regional. Lo que pasó fue el conocido como tamayazo, cuando dos ex diputados socialistas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, se ausentaron en el pleno de investidura de Rafael Simancas, posibilitando que el PP mantuviera el gobierno regional. Fue el 10 de junio de 2003 y la entonces candidata Esperanza Aguirre volvió a convocar elecciones autonómicas en octubre de ese mismo año alcanzando la mayoría absoluta. Según relató Expósito, fue Ramos quien le encargó la vigilancia y protección de Tamayo en los días previos a su deserción del Grupo Socialista. Juntos se les ve a la entrada del hotel en la foto que data de esa fecha.

Los servicios prestados por Expósito fueron recompensados (siempre según la versión del acusado) por el constructor madrileño Francisco Vázquez. En una comparecencia ante el juez en 2006, el agente declaró que el sobre con dinero para pagar la protección a las tránsfugas provenía de este empresario inmobiliario que, junto con su sobrino Francisco Bravo, mantuvo por aquellos días contactos con el entonces secretario general del PP de Madrid y ahora consejero en Caja Madrid, Ricardo Romero de Tejada.

Y DE LOS TRÁNSFUGAS A CARLOS FABRA

A todo esto se une uno de los episodios más escabrosos en el que Expósito ha sido protagonista: proteger al presidente de la Diputación de Castellón, el popular Carlos Fabra, imputado por varios delitos de corrupción urbanística.

En un reportaje elaborado en 2008 por el programa CQC de Telecinco una de las reporteras fue víctima del marcaje hecho por Expósito para impedir que grabara a Fabra en la sede de la diputación. En principio se trataba –según informó el diario Público- de un reportero enviado por el Grupo Intereconomía (propiedad de un ex diputado del PP, Julio Ariza) que en lugar de hacer su trabajo de periodista se encargó de asediar a la reportera de CQC, Estibaliz Gabilondo, insultándole, agrediéndole y bloqueándole el paso.

El fichaje de Expósito por Ariza ya fue desvelado por la Cadena Ser en 2005 lo que fue negado por carta por el ex diputado popular a esta emisora de radio que también reveló que el guardaespaldas estuvo durante diez años siendo “el hombre para todo” de Rodrigo Echenique, consejero del Banco Santander. Por aquel entonces se supo que sus ingresos ascendían a los 4.500 euros mensuales y que recibió varios créditos por valor de 350.000 euros. Sólo en el año 2004, sus cuentas corrientes movieron un total de un millón de euros.

En suma, toda una carrera delictiva que salpica a empresarios ligados al PP y de fondo el episodio de transfugismo que impidió un gobierno de izquierdas en Madrid y cuyo verdadero trasfondo aú está por desvelarse.

La carrera delictiva del que fuera escolta de Tamayo y 'matón' de Carlos Fabra
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