viernes 10.07.2020
ENTREVISTA A VICTORIANO RAMÍREZ GONZÁLEZ

“No es justo que un partido de ámbito estatal con más votos reciba menos escaños que uno nacionalista”

Matemáticos de la Universidad de Granada llevarán al Congreso una propuesta de reforma electoral que “mejora la representatividad sin debilitar la gobernabilidad”.

Victoriano Ramírez González.
Victoriano Ramírez González.

El catedrático de Matemática Aplicada de la Universidad de Granada Victoriano Ramírez González nos detalla en esta entrevista el método diseñado el Grupo de Investigación en Métodos Electorales (GIME) de la UGR que se debatirá en la comisión parlamentaria para la reforma electoral.


"Nuestro modelo garantiza que cualquier partido reciba más del 90% de los escaños que le corresponden de acuerdo con sus votos"

Nuevatribuna | En el modelo que han planteado de reforma electoral aseguran que no se tocarían los elementos troncales del método d´Hondt ni haría falta reformar la Constitución. ¿En qué se basa exactamente su fórmula? ¿Cuáles son los puntos legislativos que habría que tocar o modificar?

Victoriano Ramírez González | El sistema electoral que se propone desde mi grupo de investigación mejora la representatividad de los partidos políticos sin debilitar la gobernabilidad ni inducir a una fragmentación del Parlamento. Habría que modificar solo algunos artículos de la LOREG. Proponer una reforma que requiera modificar la Constitución estaría llamada al fracaso. Por eso, para diseñar la nueva propuesta de sistema electoral se ha analizado minuciosamente el informe del Consejo de Estado aprobado el 24 de febrero de 2009 que fue elaborado a petición del presidente Rodríguez Zapatero y en el cual se pedía que se estudiase la posibilidad de reformar la ley electoral dentro del marco constitucional.

¿Cuál es la principal ventaja que ve a su modelo?

En primer lugar, cualquier partido va a recibir más del 90% de los escaños que le corresponden de acuerdo con sus votos totales, normalmente alrededor del 95%. Pensemos que, en el pasado, IU, CDS, UPyD, etc., casi nunca llegaron a recibir el 50% de los escaños que correspondían a sus votos totales. En segundo lugar, el sistema que se propone trata por igual a los partidos nacionalistas y a los partidos de ámbito estatal. Por ejemplo, en las últimas elecciones PNV y PACMA recibieron los mismos votos (unos 287.000 cada uno), que equivalen a unos 4.2 escaños para cada uno, pero mientras el PNV recibió 5 escaños, PACMA no consiguió ninguno; con nuestra propuesta ambos reciben 4 escaños. Por otra parte, IU-Podemos se presentó separado de las confluencias y superó a C’s en ochenta y cinco mil votos lo que equivale a poco más de un escaño, sin embargo, C’s obtuvo 13 escaños menos que IU-Podemos, mientras que con nuestro método hubiesen recibido 46 y 44 respectivamente. Por otra parte, nuestro método contempla un desbloqueo de las listas electorales, mientras que actualmente son cerradas y bloqueadas.

¿Qué defectos le ve al sistema actual de reparto de diputados?

El principal defecto es el desequilibrio en la representación de los partidos. El sistema electoral actual asigna más escaños de los que corresponden a su cuota a los dos primeros partidos políticos y, normalmente, también a uno o a varios partidos nacionalistas. Los partidos de ámbito estatal con un número de votos similar a los nacionalistas jamás han resultado primados, todo lo contrario, muy penalizados. Así se ha dado el caso de que un partido de ámbito estatal con más de un millón de votos ha recibido menos escaños que uno nacionalista con unos trescientos mil votos. Eso ni es justo ni es razonable, ni lo entienden los electores.

Según ha anunciado su grupo de trabajo, llevarán la propuesta a la comisión parlamentaria del Congreso. ¿Han mantenido ya contactos con alguna fuerza política para presentarlo?

A mí se me preguntó, hace cerca de un año, que si aceptaba que se diese mi nombre como posible compareciente ante la subcomisión para la reforma electoral. Evidentemente acepté. Después se me indicó que sería de los últimos en intervenir, puesto que defendería la parte más técnica de la ley. Supongo que la subcomisión continuará su trabajo hasta finalizarlo y que, en tal caso, compareceré dentro de unos meses. Posteriormente varios partidos me han propuesto tener un encuentro con algunos de sus diputados antes de comparecer en la subcomisión, y alguno de esos encuentros será en breve, pero esos encuentros no son públicos y por tanto quedan como confidenciales. Porque un alto grado de confidencialidad puede ayudar a conseguir acuerdos sobre la reforma electoral.

congreso

¿A qué se debe a su juicio, las reticencias de las formaciones mayoritarias a la hora de abordar una reforma de la ley electoral?

Proponer una reforma que requiera modificar la Constitución estaría llamada al fracaso 

Eso habría que preguntárselo a las formaciones que se opongan o que tengan reticencias. No obstante, esas reticencias se han producido en el pasado y tenían un sentido en la lógica partidista, pues para hacer una reforma electoral que no fuese impuesta por uno de los grandes partidos al otro debían ponerse de acuerdo ambos, y no les interesaba la reforma, porque manteniendo el sistema electoral actual cuando uno de ellos perdiese el Gobierno lo ganaba el otro. En este momento la cuestión de la alternancia es diferente, porque cualquiera de los cuatro grandes partidos puede tener opciones a alcanzar el poder en las próximas elecciones, y cualquiera de ellos puede ser perjudicado si continúa el sistema electoral actual. Además, a ninguno de los cuatro le interesa ser responsable de que las injusticias en la representación continúen.

¿Considera que este modelo podría ser adecuado para todas las comunidades autónomas y también para la elección de los ayuntamientos?

Por supuesto que es adaptable a las comunidades autónomas, de hecho, mi grupo de investigación compareció en el parlamento de Andalucía hace más de un año con motivo de la reforma electoral para la elección del parlamento e hicimos una propuesta algo similar. Análogamente podría establecerse en cualquier otra comunidad autónoma, y en cualquier otro país. Con respecto a las elecciones municipales, la cuestión es diferente, porque en todos los casos existe una sola circunscripción electoral, que es todo el municipio y, por tanto, la representatividad es elevada. En ellos no es recomendable en absoluto cambiar la fórmula d’Hondt por otra. Si se desea hacer algún cambio debería ser entorno a la barrera electoral.

¿De los diferentes modelos que hay actualmente para la conformación de los parlamentos regionales cuál considera que es el más adecuado, dada su variedad?

De antemano no existen muchas diferencias entre ellos. Todos usan como método de reparto de escaños a los partidos d’Hontd, y en casi todos, la circunscripción electoral es la provincia, salvo en las islas y en Asturias, porque creo que Murcia ya ha cambiado el sistema electoral, que era la otra comunidad autónoma cuya circunscripción electoral no coincidía con la provincia. A diferencia con el Congreso de los Diputados, las circunscripciones en las CCAA tienen un tamaño mayor y además, dentro de una misma comunidad autónoma, no hay partidos regionalistas (equivalentes a los nacionalistas del Congreso de los Diputados) que puedan crear desequilibrios en la representación, por ello el problema de la falta de representatividad en la CCAA es mucho menos significativo que en el Congreso, la excepción más importante puede ser Canarias que tiene un gran desequilibrio en el tamaño de sus circunscripciones acompañado de unas barreras enormes. Hay otros aspectos que sí se pueden mejorar en las CCAA de forma similar a como se propone para el Congreso, me refiero a los temas de paridad y desbloqueo de listas.

¿Qué modelos de otros países cree que son los más convenientes para España?

No creo que un sistema mayoritario conduzca a un Parlamento menos fragmentado en España

Hay quienes piensan que lo mejor es copiar el sistema electoral de otro país, normalmente sería de un país que marche bien en la economía y aparezca bien situado en los índices de calidad democrática. Pero eso no significa que al establecerlo en España vaya a funcionar tan bien como lo hace en el país del que se ha importado, porque el comportamiento en las elecciones de los españoles no va a ser igual que el de los alemanes, o el de los ingleses, o en otro país cualquiera. Por ejemplo, en España se vota más por el partido que por el candidato, pues basta analizar la correlación entre las elecciones al Congreso y al Senado. Sin embargo, en Reino Unido, el comportamiento de los electores es bien diferente. En cualquier caso, si se prefiere importar el sistema electoral de otro país, creo que el de Suecia (con algunas adaptaciones) podría ser de los mejores. Pero ello requiere modificar la Constitución.

¿Considera más adecuados los sistemas mayoritarios que garantizan parlamentos menos fraccionados o modelos totalmente proporcionales que pueden favorecer la dispersión electoral?

No creo que un sistema mayoritario conduzca a un Parlamento menos fragmentado en España. Podría ocurrir que, en una CCAA, el partido vencedor de las elecciones no ganase ni un solo escaño porque los ganasen todos los partidos nacionalistas de la misma. Eso podría repetirse en varias más. En las CCAA donde predominen los partidos de ámbito estatal podrían alternase ganando uno de ellos la mayoría de los escaños en una CCAA, otro en otra, etc. No hay la menor garantía de que eso facilite la gobernabilidad y menos aún de que mejore la representatividad.

“No es justo que un partido de ámbito estatal con más votos reciba menos escaños que...
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