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viernes 20/5/22

El vodevil madrileño

La ubicación de los tres diputados imputados en Gürtel es un problema. Nadie quiere tenerles cerca pero serán sus antiguos compañeros del grupo popular quienes, de momento, tendrán que resignarse a que se sienten con ellos. Ninguno de los tres se ha presentado en el pleno de este jueves.
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NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 15.10.2009

Los tres diputados madrileños que la semana pasada fueron expulsados del grupo popular por su imputación en el caso Gürtel -Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch Tejedor- no han acudido este jueves al pleno de la Asamblea, donde las placas con sus nombres ya han sido recolocadas en los nuevos escaños que tienen asignados de forma provisional.

Ninguno de los tres asistió tampoco a la sesión plenaria del pasado jueves, día en que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció su baja del grupo parlamentario popular y su decisión de conservar el acta de diputados.

Los tres diputados imputados conforman desde hoy Grupo Mixto hasta que se reforme el Reglamento y se cree la figura del 'Diputado no adscrito', por decisión de la Mesa de la Asamblea. La presidenta del parlamento autonómico, Elvira Rodríguez, ha decidido sentarles junto a sus antiguos compañeros del PP: "Se sentarán en la última fila empezando desde el pasillo a continuación de los asientos reservados a los miembros de la mesa del Grupo Popular".

En la zona del Grupo Popular (ahora con 64 diputados) quedan 2 sillones libres además de los 3 correspondientes a los miembros de la Mesa, que cuentan con uno a pesar de que de manera habitual ocupan los asientos de la presidencia. Si el PP moviera a sus diputados, quedarían tres escaños más vacíos, lo que podría constituir un hueco para estos diputados. De esta manera (salvando los miembros de la mesa) sería Teresa de Jesús Luis Rico la que, en el caso de que los cambios de ubicación no le afectaran a ella y tan sólo se corriesen los escaños, la que ocuparía el sillón más cercano a estos parlamentarios.

La decisión, no obstante, es provisional hasta que se apruebe la figura del 'Diputado no adscrito'.

Será entonces cuando se decida su ubicación definitiva además de los derechos que les asisten pero, de momento, la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, ha dicho que su grupo no quiere que los tres diputados populares imputados en el caso Gürtel se sienten en las bancadas de la izquierda del hemiciclo en los plenos semanales: "Desde luego, los socialistas ya les decimos que se sienten en la bancada a la que pertenecen de origen y a la que se presentaron a las elecciones ante todos los ciudadanos, es decir, en la del PP".

Estas declaraciones se deben a que en las bancadas de la izquierda hay otro hueco para reubicar a los parlamentarios, ya que entre los 42 diputados del PSOE y los 11 de IU sobran cinco sillones, además de los 3 que, al igual que los populares, tienen asignados los miembros de la Mesa de estas formaciones. De esta manera, si los tres no adscritos ocuparan estos escaños se sentarían (evitando los miembros de la Mesa) al lado del parlamentario de IU Fernando Camaño y del socialista Javier Gómez.

Ante esta posibilidad, Menéndez ha dejado aún más clara su postura: "Que articulen el escaño donde quieran. Esa es cuestión del PP, pero nosotros no queremos en nuestra bancada de ninguna manera a estos diputados no adscritos, mixtos, del PP o en la situación que estén". La portavoz socialista ha criticado además que la propuesta del PP para reformar el Reglamento de la Cámara y crear la figura del 'Diputado no adscrito' "no define en absoluto cuáles van a ser las funciones de los diputados no adscritos, ni si van a percibir las retribuciones complementarias o no, ni dónde van a sentarse.

Lo cierto es que la propuesta popular expone que los diputados no adscritos tendrán las ventajas que corresponden individualmente a un diputado, pero no concreta, más allá de lo establecido en el Reglamento, los derechos y deberes de estos 'nuevos' parlamentarios.









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