Nuevatribuna

RECHAZAN LAS NORMAS Y EL CALENDARIO PARA EL XX CONGRESO

Críticos del PCE acusan a la dirección de querer “liquidar” las señas de identidad del partido

En un documento al que ha tenido acceso Nuevatribuna, los críticos arremeten contra el núcleo comandado por José Luis Centella en su intento de crear un nuevo sujeto político “modelo Podemos-bis transitorio” y “liquidar la función político-social que justifica la existencia del PCE”.

Críticos del Partido Comunista rechazan las normas y el calendario aprobados el pasado 30 de enero por el Comité Federal para la celebración del XX Congreso de la formación.

En un documento al que ha tenido acceso Nuevatribuna, bajo el título “El PCE ante un Congreso de conveniencia”, arremeten contra la dirección que encabeza José Luis Centella por convocar un cónclave “en miniatura, parcelado, apresurado, adulterado y carente de garantías” y al que se le otorga un carácter “extraordinario” al adelantarlo más de un año, ya que correspondería celebrarlo en el otoño-invierno de 2017, haciéndolo coincidir con el centenario de la revolución rusa.

CONGRESO "MODELO BONSÁI"

Aún entendiendo que la situación política actual puede hacer necesario adelantar el cónclave, las voces críticas creen que la celebración en “dos fases” (la primera el 9 de abril y la segunda tras la XI Asamblea de IU de finales de mayo) “equivale a desnaturalizarlo y degenerarlo”, ya que se pospone el debate del balance de gestión del actual equipo directivo y la elección del nuevo a 5-6 meses vista, un “congreso modelo bonsái” –añaden- por su reducido número de delegados (350 de los cuales 35 son “natos), donde se impondrá el sistema mayoritario quitando voz a las posiciones minoritarias de las agrupaciones.

En opinión de los críticos, las razones que están detrás de la convocatoria de un Congreso “llamativamente anómalo” responden a la estrategia de la dirección por “eludir” el análisis de su balance de gestión política al frente del PCE, que ha llevado a la situación actual “la peor que ha conocido el Partido en los últimos 40 años”, por su “insignificancia política”, su “absoluta penuria y dependencia económica” y un bajo nivel de afiliación “que apenas alcanza los cinco dígitos”. En suma: “una situación de disgregación política federal  propia de un partido absolutamente desnortado”.

PROCESO DE "LIQUIDACIÓN" DE EUiA

Los firmantes del documento arremeten contra la dirección en su intento de “culminar la deriva político-ideológica emprendida”. En este sentido recuerdan, como han venido haciéndolo en anteriores ocasiones, “episodios políticos tan insólitos como cobijar la ruptura de relaciones con IU en varias importantes federaciones, hacer campaña electoral en circunscripciones clave contra las candidaturas de IU y en beneficio de Podemos, excluir de IU por decreto a miles de afiliados, arropar las tránsfugas actuaciones de gentes de IU, hoy todos ellos colocados en Podemos, o, como último y bien significativo ejemplo, no afrontar y tolerar el proceso entreguista, sino liquidacionista de EUiA, que el compañero Nuet ha iniciado en Cataluña”, señalan en alusión al dirigente Joan Josep Nuet.

Critican las "expulsiones a la carta" y "el más ruin desprecio a la veteranía comunista”

En esta línea, subrayan también que “el núcleo de dirección del PCE, fascinado por la irrupción de Podemos en las Europeas del 2014, no ha dudado en sumar su voz a quienes transformaron los buenos resultados de IU en las Europeas en casi un fracaso; en inculpar y desplazar al compañero Willy Meyer; en imponer deprisa y corriendo y a destiempo al candidato de IU a la Presidencia del Gobierno en menosprecio de su Coordinador General; en fomentar el individualismo telegénico del candidato en detrimento del arraigo social que posee el  colectivo llamado IU; en agitar un impotente ‘ahora o nunca’; en desacreditar la actuación del PCE en la Transición o en emplear todo tipo de métodos, que, por degradantes, son impropios de un Partido Comunista: la impunidad del ‘todo vale’, el doble lenguaje, la ocultación de información, la exclusión de la discrepancia, las expulsiones a la carta o el más ruin desprecio a la veteranía comunista”.

Y todo ello –concluyen- con el objetivo de crear un nuevo sujeto político “modelo Podemos-bis transitorio” y “liquidar la función político-social que justifica la existencia del PCE”.