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martes. 28.06.2022

Cómo salvar a Aminatu y qué hacer para salvar la cara de nuestra diplomacia

Es evidente que el 'caso Haidar' ha conducido al Gobierno a una crisis sin precedentes. Y mientras unos se devanan los sesos tratando de averiguar cómo salir de ella, otros eligen la defensa sin fisuras de la activista de Derechos Humanos que ha puesto en jaque a las diplomacias española y marroquí.
NUEVATRIBUNA.ES - 10.12.2009

Lo ha vuelto a decir, aunque esta vez desde Bonn: El Gobierno dirige la política exterior y por tanto tiene "la responsabilidad" de resolver el 'caso Haidar'. Es el gabinete socialista quien ha tomado la decisión equivocada de saltarse la Ley de Extranjería y permitir la entrada en Lanzarote de la activista saharaui.

Hablamos, naturalmente, de Mariano Rajoy que aprovechando su participación en el Congreso de los Populares Europeos ha sido fiel a si mismo y se ha dedicado a dar cera al Ejecutivo que preside Zapatero sin aportar ni una sola idea alternativa, ni una propuesta que nos indique qué es lo que él haría ante el monumental embrollo diplomático que en estos momentos asfixia al ministro Moratinos y a todo su equipo.

Ni siquiera al ser preguntado si el Grupo Popular firmará la proposición no de ley que está promoviendo el PSOE en el Congreso sobre el 'caso Haidar', ha sido capaz de aclarar lo que finalmente hará el PP. Ajeno al hecho de que la proposición ha sido despojada de la petición a Aminatu Haidar para que abandone la huelga de hambre, Rajoy no ha cejado en sus críticas: Depende (apoyar o no la proposición) porque la primera idea que se le ocurrió a Moratinos es que el Parlamento le dijera a la señora Haidar que dejara la huelga de hambre. No me parece que esté entre las funciones del Parlamento dirigirse a personas individuales para decirles lo que tienen que hacer o dejar de hacer.

Menos mal que del aeropuerto de Arrecife, en Lanzarote, sí que nos ha llegado una iniciativa muy concreta, dirigida a horadar la coraza marroquí y vencer su impermeabilidad ante las demandas de la señora Haidar. Se trata de que el Europarlamento frene el Estatuto Avanzado de Marruecos hasta que no se devuelva a la activista a su casa -el Aaiún-- y se cumpla con el derecho internacional para la descolonización del Sáhara Occidental. Los promotores de la solicitud, que se solventará el próximo jueves en la Cámara, son los eurodiputados Willy Meyer (IU), Raúl Roneva (Los Verdes) Ana Miranda (BNG) y Joao Ferreira (Partido Comunista) y Miguel Porta (Bloco de Ezquerda), que han visitado a Aminatu Haidar. En opinión de todos ellos, "no se puede celebrar una cumbre entre Marruecos y la UE dejando a un lado la situación del Sáhara Occidental".

Dudamos de las posibilidades de éxito de esta petición, habida cuenta de que la UE ha preferido hasta ahora darse la vuelta y remitir el conflicto a un problema estrictamente bilateral. Pero es un paso para suscitar un debate que no puede ser escamoteado. En general, todo el mundo coincide en que no se puede mirar hacia otro lado y que Aminatu debe volver a su casa, para lo que Marruecos "ha de dar cumplimiento al derecho internacional y respetar los derechos humanos".

Ahora bien, ¿cómo se puede presionar a Marruecos, que hasta ahora ha exhibido una absoluta indiferencia hacia las dos cuestiones que se reivindican para que imprima un giro de 180º a su política?

Miguel Álvarez reflexiona sobre ello y tampoco cree que España tenga fuerza suficiente para hacerlo. Para empezar, descarta una de las medidas que se han reclamado: la tan necesaria llamada del Rey a su primo, el otro rey, es simplemente de risa.

En lo económico, hace un repaso de las cifras y concluye que si atendemos a las inversiones directas en Marruecos, Francia casi triplica a la española.(...) Los verdaderos interlocutores e introductores de Marruecos en la esfera internacional son Francia y Estados Unidos, por ese orden, y son ellos los que tienen influencia en este país.

Por otro lado, nosotros si dependemos de Marruecos, y mucho, la inmigración ilegal se ha reducido en gran medida gracias a las actuaciones marroquíes y los servicios secretos marroquíes han colaborado y colaboran para frenar el islamismo terrorista en España. Un Marruecos “enemigo” añadiría dificultades aun mayores a nuestra vida cotidiana. Esto, deben de saberlo todos los que cada mañana nos levantamos en la placidez de un país con una seguridad mas que aceptable. Marruecos sabe de nuestras dificultades, sabe de la debilidad de un estado en el que las fuerzas centrífugas amenazan una y otra vez con descomponerlo. Sabe, como nadie, de nuestras debilidades como pueblo y lo explota. Es posible, que la cuestión se salde con una inyección de millones, en este caso Marruecos actuaría como una autonomía española cualquiera. En este estado cada vez más raquítico en el que todo se compra y todo se vende los marroquíes se mueven como en un zoco.

Muy al contrario, Lidia Fernández sí cree que la mediación del Rey con Mohamed VI puede ser importante y se pregunta Si este no es el momento oportuno...¿cuándo va a serlo? ¿cuándo se haya muerto?

La portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Inés Sabanés, por su parte, hace hincapié en su blog en lo que de verdad importa en este caso, la defensa de los derechos humanos y especialmente del derecho de Aminatu Haidar a transitar libremente: Aclarado que Aminatu ha sido expulsada de su país, separada de sus hijos y su familia, ése es el elemento principal que debe ser reparado de inmediato, y en eso ya nadie puede mirar hacia otro lado. Fue expulsada sin decisión judicial, luego es ilegal y, el derecho a residencia está contemplado como prioritario en la Declaración de Derechos Humanos, nadie puede ser desterrado de forma arbritaria. Todo esto está vinculado con la vida de esta mujer y ella reclama volver al Aahiun. Para Sabanés, su vida está en juego porque están en juego los Derechos Humanos, la dignidad, la justicia y los derechos básicos. El camino es la restauración de la justicia como bien común que nos debe amparar y proteger, y eso no es un tema sólo bilateral, es universal. Y concluye afirmando que Intentar llevar el debate a la decisión de intervención o no para protegerla de su propia decisión de resistencia, es mirar hacia otro lado. La salvaguarda de su vida es la salvaguarda de la justicia, y a ello estamos todos convocados. Si consentimos que ella muera, como dijo Saramago, todos seremos moralmente más pobres.

Por último, Francesc Matas nos hace algunas puntualizaciones a la información "El caso Haidar y el futuro de IU" y dice: Más que hacerme "eco de la polémica" he planteado en la ejecutiva federal que la dignidad o indignidad de Santos la consideraba mi dignidad o indignidad, pues en todo momento unos/as en la calle, y otros en las negociaciones, hemos trabajado codo a codo para conseguir que se respetasen los derechos humanos (y democráticos) de Aminatou, y para llevarla digna y viva a El Aaiún. Matas termina con esta afirmación: Ahora estamos todos en la ejecutiva federal de acuerdo que somos una piña en la movilización solidaria en defensa de los derechos de Aminatou. Para IU y para mí, Aminatou es nuestra hermana y bandera saharaui.

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