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jueves 26/5/22
NUEVATRIBUNA.ES / L.M. - 23.09.2009

Carlos Sochaga respaldó hoy sin ambages la política económica del Gobierno, “bien orientada” aunque mal servida, dijo, durante un encuentro con los medios que se inició con una aclaración por parte del ex ministro socialista, quien comenzó subrayando que esta cita estaba programada desde el pasado mes de julio, antes de que se produjeran “acontecimientos” como el cambio en “la línea editorial de El País”, dijo, antes de repasar el estado de la economía y situar una posible recuperación el próximo trimestre.

Solchaga, ex ministro socialista hasta 1993 y hoy dedicado a la actividad privada, repasó la situación económica del país –“la situación no es tan mala como algunos quieres hacer creer”, dijo- y llamó a evitar la “ridícula ansiedad” en torno al momento en que España saldrá de la crisis con relación a sus vecinos europeos. “”Vamos a salir con Europa, igual que entramos con Europa”, dijo.

A lo largo de dos horas, Solchaga restó importancia al asunto de la competitividad –“no es crucial para salir de la crisis”, dijo, y declaró que la reforma laboral no debería centrarse en reducir las indemnizaciones por despido, tal y como reclama la patronal. “La reforma laboral es necesaria”, dijo, aunque no para salir de la crisis, concluyó.

Por otra parte, si bien respaldó la anunciada subida de impuestos por parte del Gobierno socialista, dudó de que el Ejecutivo sea capaz de recaudar los 15.000 milllones de euros pretendidos por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Aún así, el ex ministro defendió la política del Gobierno en materia de gasto fiscal y rechazó que el actual sea el momento idóneo para practicar “la virtud republicana de la austeridad”, dijo.

En su comparecencia en la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), Solchaga indicó además que la situación del paro en España “no es tan dramática como sugerirían las cifras”, en torno a un 18 por ciento de la población activa. En su opinión, esas cifras no reflejan fielmente la situación del mercado laboral en España como demuestra la poca demanda que ha tenido la ayuda de los 420 euros hasta la fecha, lo que sugiere un peso creciente de la economía sumergida, según sugirió.

En otro orden de cosas, criticó a los sindicatos por negarse a abordar la reforma de los servicios públicos de empleo (el antiguo INEM), permitiendo la entrada de la iniciativa privada en la labor de colocar a los desempleados, que es una tarea donde se ha demostrado, a su juicio, el “fracaso clamoroso” del antiguo INEM..

Por último, y ya en cuanto a la Ley de Economía Sostenible, el ex ministro reprochó al Gobierno veladamente su intención de cambiar el modelo productivo por ley, algo que se consigue gracias a “un conjunto de decisiones colectivas e individuales”, y no mediante “leyes de sostenibilidad”.

Respecto a la salida del gobierno de Solbes, el ex ministro Solchaga dijo que es una decisión que “ya estábamos previéndola”, y afirmó que los próximos Presupuestos serán la prueba de fuego para el equipo de la actual ministra Elena Salgado, a quien llamó además a conservar el “depósito de confianza” que logró crear Solbes entre los agentes económicos mientras formó parte del Ejecutivo.

LA COMPETITIVIDAD, UN ASUNTO NO CRUCIAL

“El país no está tan mal como algunos quieren hacer creer”, reiteró Carlos Solchaga, el ex ministro de economía socialista que tuvo que enfrentarse en 1992 a una gran crisis económica, cuando España no aún formaba parte del euro, para lo cual recurrió a varias devaluaciones de la antigua moneda, la peseta, que “a España le vinieron muy bien”, según defendió hoy.

Según Solchaga, “no es verdad” que el país sólo saldrá de la crisis si se hacen reformas en profundidad, dijo en respuesta a todas las voces que piden cambios en este sentido, la última de ellas la del presidente de la patronal de la banca (AEB), Miguel Martín, quien insistió hoy en que la economía necesita una reforma "urgente", o corre el riesgo de quedarse "descolgada" de la recuperación en Europa y el resto del mundo.

En cambio, según Sochaga, la competitividad no es ahora, a diferencia de otras crisis como la de los años noventa, un asunto “crucial” que vaya a condicionar la recuperación económica. Al contrario, la mejora, según Solchaga, se producirá más o menos al mismo tiempo que en el resto de Europa, dijo tras anunciar que ese momento en que España logre crecimientos positivos del PIB podría ser el próximo trimestre, el último de 2009.

Sin embargo, “la reforma del mercado de trabajo hay que hacerla”, explicó el ex ministro socialista, si bien, argumentó que esa reforma no debe centrarse en abaratar la indemnización por despido, tal y como reclaman los empresarios, sino en conseguir un trato más justo e igualitario entre los contratados fijos y los temporales, dijo, sin dar más detalles sobre este asunto.

Cuando se supere el bache económico, y no antes, España se verá obligada a hacer reformas en profundidad, siempre que quiera continuar en la senda, interrumpida por la crisis, de crecer a mayor ritmo que sus socios europeos, a fin de reducir diferencias en los respectivos niveles de renta, añadió.

Entre estas reformas pendientes, Solchaga destacó la reforma del mercado de servicios, de los transportes, puertos y aeropuertos, y de los alquileres. En este sentido, criticó al Gobierno por elaborar una ley del Comercio “que se ha quedado muy por debajo de lo deseable” y afirmó que la futura ley sobre los alquileres es “otra ley que se va a seguir quedando corta”.

CRÍTICAS AL GOBIERNO

Por otra parte, el ex ministro se refirió a la política económica del Gobierno que calificó de “bien orientada”, aunque reprochó al Gobierno su falta “decisión” en algunas materias, como la subida de impuestos donde, dijo, ha habido “mucha charla” y pocas decisiones.

En su opinión, la comunicación de la política económica debería estar “en manos competentes”, toda una llamada de atención al Gobierno, tras un verano marcado por el lanzamiento de ‘globos sonda’ por parte de algunos miembros del gobierno, entre ellos José Blanco, a cuenta de asuntos trascendentales como la subida de impuestos.

Respecto a la reforma laboral, Solchaga afirmó que “nadie puede negarse a discutir” sobre esta cuestión, aunque los cambios deberían seguir un camino distinto al que reclaman los empresarios, insinuó, tras rechazar una abaratamiento del despido.

Asimismo, Solchaga denunció el “ambiente de caza” que se ha abierto en torno al Gobierno y destacó los cambios en la línea editorial del periódico ‘El País’, que se ha aficionado a los “titulares fuertes”, dijo. En este sentido, y tras citar algunos casos, afirmó, por ejemplo, que las previsiones de la OCDE sobre el paro en España, que señalan un aumento del 1 por ciento el año próximo, deberían ser vistas como una buena noticia, dentro del contexto actual. Así, recordó que, en el último año y medio, la subida del paro alcanzó los nueve puntos.

Según el ex ministro, la información económica actual incide en el desplome de la actividad económica, algo que ya no es noticia, cuando “lo relevante” sería indicar que el grueso del ajuste ya se ha producido, dijo, tras señalar algunos ejemplos.

LA IMPORTANCIA MENOR DEL ‘LADRILLO’

Solchaga dedicó parte de su intervención a relativizar el peso de la construcción de viviendas para el conjunto de la economía para lo cual utilizó los datos del paro, que ‘culpan’ al ladrillo de un 25 por ciento de la caída total en el desempleo. Sin embargo, llegado el tiempo de hablar de la situación del sector financiero, reconoció la losa que supone para bancos y cajas el crédito concedido a los promotores de viviendas.

“En España no hay subprime”, afirmó el ex ministro, en referencia a las hipotecas norteamericanas, un país donde la mora en este tipo de hipotecas de alto riesgo ha alcanzado niveles superiores al 25 por ciento, recordó Sochaga, muy por encima de la mora en el caso español.

Sin embargo, en España, la amenaza para los bancos y cajas procede del crédito al promotor, que fue concedido con "cierta alegría" por parte de las entidades financieras en los años del ‘boom’ inmobliario y que ahora, cuando ha reventado la burbuja, los promotores no pueden devolver.

Aún así, Solchaga confió en que el sistema financiero supere las dificultades creadas por la mora de los promotores inmobiliarios gracias al FROB, el fondo de reordenación del sistema financiero español impulsado por el Gobierno.

ECONOMÍA SUMERGIDA

Solchaga insinuó la existencia de importantes bolsas de economía sumergida, tras esforzarse por demostrar que buena parte del incremento actual de las cifras del paro procede del aumento de la población activa, una tendencia que “por fortuna” está desapareciendo, dijo, tras constatar que la llegada de inmigrantes ha caído de los 600.000 personas que llegaban a España cada año en pasados ejercicios, a los 100.000 que lo harán este año, y que terminará en crecimiento cero, según vaticinó.

A su juicio, el aumento de la población activa explica el 40 por ciento de las cifras de crecimiento del paro, mientras que el sector de la construcción explica otro 25 por ciento, dijo.

Según recordó, el PP se benefició de un cambio estadístico que borró de un plumazo un 5 por ciento de las listas del paro, una estadística que calificó de muy “comprensiva” en España al referirse a la economía sumergida. Para Solchaga, “hay quien dice” que las pocas solicitudes que ha recibido la nueva ayuda de 420 euros a los parados tiene que ver con el requisito por parte de los parados de apuntarse a cursos de formación.

“O GASTAS TÚ, O BAJAS LOS IMPUESTOS”

En cuanto al gasto fiscal, Solchaga aplaudió la decisión del Gobierno de recurrir al déficit a fin de elevar la demanda interna, tras el fracaso en este sentido de decisiones como la deducción de los 400 euros, que pretendía reactivar el consumo, y que no lo consiguió pues los ciudadanos decidieron ahorrar esa cantidad, en lugar de destinarla a tal fin.

Ante esta situación, Solchaga considera que Gobierno acierta al subir los impuestos. “La decisión ahora es si gastas tú (el Estado) o quitas impuestos para que gaste la gente”, argumentó. A su juicio, es “casi innegable” que rebajas de impuestos como la de los 400 euros “no se van a traducir en consumo”. Por eso, continuó, el Gobierno debe mantener niveles de gasto relativamente elevados”, concluyó.

Por otro lado, el ex ministró dudó de la eficacia en estos momentos de una política de austeridad como la que aconsejan desde el PP y otras instituciones, debido a que el Presupuesto del Estado, aseveró, es “extremadamente rígido” y no permite ahorros significativos en las partidas que maneja el Estado.

“El Gobierno va a tener que aumentar algunos impuestos”, continuó, al tiempo que señaló el IVA como el posible “pozo” donde el Ejecutivo tenga que buscar nuevos ingresos.

TODOS OPINAN

Sin embargo, Solchaga no ahorró críticas al Gobierno por su actitud a la hora de lanzar la idea de la reforma tributaria ahora en marcha. Según el ex ministro, al decir que “todas las figuras tributarias se encuentran en revisión”, tal y como señaló hace semanas la ministra Salgado, “sin tener ninguna decisión tomada”, dijo Solchaga, tan sólo consiguió abrir un debate donde “todos opinan” y que no interesa a nadie y menos al Gobierno.

En este sentido, Solchaga confió en que el Gobierno sea capaz de sacar adelante los próximos Presupuestos y admitió que, en caso contrario, se abriría una crisis importante cuyo alcance no quiso precisar. En su opinión, la tramitación de las cuentas públicas que llegarán al Congreso el martes, tras la prevista aprobación el sábado en el Consejo de Ministros, serán la “prueba de fuego” para el equipo de Elena Salgado a quien renunció a enjuiciar por el poco tiempo que lleva en el cargo.

Sin embargo, descartó que una convocatoria de elecciones sea el mejor escenario posible en la actualidad y, ya en materia de Diálogo Social, afirmó que no sabe si el Gobierno “será capaz de impulsarlo”, si bien confió en que las actuales malas relaciones del Ejecutivo con la patronal constituyan una situación pasajera.

En este sentido, en cuanto a la posición del Gobierno en su relación con los agentes sociales, afirmó textualmente: “No parece que exista equilibrio entre la patronal y los sindicatos”, si bien minimizó la tensión que viven las relaciones entre el Ejecutivo y los empresarios, ya que el enfrentamiento de hoy “mañana puede cambiar”, dijo.

“A diferencia de las tensiones que hemos vivido”, dijo al referirse a su etapa en el Gobierno, “estas tensiones me parecen cosa de poco”, afirmó el ex ministro socialista de economía, que confesó haber vivido “unos cuantos otoños calientes” antes de dejar su cargo en 1993.

“El país va a salir de la crisis”, insistió Solchaga, quien recordó que para el Estado un déficit de 100.000 millones de euros como el previsto actualmente, supondrá emitir deuda por idéntica cantidad. Esto implica que, en presupuestos venideros, el Gobierno tenga que reservar unos 3.500 millones de euros a pagar los intereses de la deuda, lo que supondrá aumentar el déficit un 0,33 por ciento del PIB.

Aún así, actualmente la situación económica “no está tan mal como algunos dicen”, insistió, tras señalar que, en su opinión, España “saldrá de la crisis igual que entró: arrastrado por una crisis financiera brutal”.

“El país es muy bueno en algunas cosas”, indicó en el capítulo de fortalezas de la economía española, entre las cuales destacó al sector financiero y un sector como el del Turismo, al que llamó a no demonizar.

Solchaga respalda la política del Gobierno
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