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sábado. 02.07.2022

Hacienda acerca la lupa pero no se atreve a pinchar la gran bolsa de dinero negro

L. M.
Cuentas suizas, alcaldes manchados de cemento, errores multimillonarios. Los inspectores de la Agencia Tributaria trabajan a destajo, investigándolo todo. Salvo el pozo de la economía sumergida. Una actividad oculta que hace que en España parezca más rentable ser pensionista que abogado.

NUEVATRIBUNA.ES - 30.08.2010

El parón económico ha movilizado a las huestes de Hacienda. Desde el inicio de la crisis, la Agencia Tributaria vive una actividad frenética. Sus inspectores persiguen a promotores inmobiliarios. Acosan a titulares de cuentas suizas. Luchan por evitar que miles de expendientes prescriban. Sin embargo, carecen de herramientas para luchar contra la inmensa bolsa de dinero negro que representa la cuarta parte del valor total de la economía. Con todo, la insólita actividad en las sedes de Hacienda ha logrado menguar las consecuencias de la intensa crisis fiscal sobre las arcas públicas. Con un 20 por ciento de paro, el país languidece mientras Hacienda trabaja al límite.

Unos 1.500 clientes del banco HSBC en Suiza se sentarán a partir de mañana frente a un inspector de Hacienda. Son los titulares de las 3.000 cuentas acusados de evadir impuestos. Tendrán que pasar el mal trago después de haber sido delatados por un empleado del banco británico, que vendió los datos al Gobierno francés. El Fisco español compró ese listado y ahora se dispone a investigar de forma exhaustiva incluso a aquéllos que aceptaron pagar los tributos evadidos. Otros ni siquiera han contestado a los requerimientos de la Agencia Tributaria, que, si se decide finalmente, podría a enviar a los tribunales los casos de delito fiscal. De esa manera, los defraudadores podrían pagar su delito con penas de entre uno y cuatro años de cárcel.

El Fisco logrará un buen pellizco con la regularización de los ‘suizos’. Hasta un 50 por ciento del importe defraudado más el cobro de los impuestos evadidos. Sin embargo, para lograr nuevos ingresos, Hacienda no tendrá que viajar tan lejos. En la costa española, el ‘ladrillo’, aún mortecino, centra de nuevo las pesquisas de los inspectores. Según revela este lunes El País, los ayuntamientos están recibiendo las visitas de los inspectores en busca de fraudes urbanísticos. La Agencia rastrea los desarrollos urbanísticos de numerosos municipios con indicios de irregularidades. Desde 2006, han pedido información a 55 municipios. Pero esta cifra se puede "duplicar o triplicar" si se incluyen las peticiones de las delegaciones autonómicas del fisco.

El hundimiento del ladrillo ha llevado a Hacienda a reorganizar la actividad de sus inspectores. Hasta 2008, un 40 por ciento de ellos ponían su lupa sobre el sector inmobiliario. Hoy no son tantos. Y mucho menos desde la semana pasada, cuando un tribunal echó años de trabajo por tierra. Y puso en el alero 5.000 millones de euros recaudados por el IVA. Una sentencia del Tribunal Económico Administrativo Central ha anulado unas 20.000 liquidaciones de este impuesto realizadas entre 2005 y 2008. Tras las vacaciones, los técnicos se afanan por reprogramar los ordenadores de Hacienda. "Lo que tenemos que hacer es una repetición. Tan sencillo como eso", reconoce la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, que niega que la “repetición” vaya a suponer un “quebranto” a la Hacienda Pública.

Hoy, impelida por la crisis, la Agencia se afana por perseguir fraudes olvidados. Sin embargo, para algunos no es suficiente. Entre ellos, los técnicos de Hacienda del sindicato Gestha, que ofrecen cifras sonrojantes sobre el volumen de la economía sumergida. Aunque los responsables públicos se resisten a darlas por buenas, estos cálculos indican que el dinero negro equivale al 23 por ciento del producto interior bruto (PIB) español. Así, unos 240.000 millones de euros escaparían al control del Fisco.

El sonrojo afecta al conjunto de la sociedad cuando se leen de cerca los datos. De su lectura, se desprende que la ocultación al Fisco es un fenómeno muy extendido. Hasta el punto de que lo practica todo aquel que puede. Sólo así se entiende que pensionistas y trabajadores declaren ingresos muy superiores a los de los empresarios. Según un informe elaborado por Gestha, asalariados y pensionistas declararon de media 7.200 euros anuales más que pequeños y medianos empresarios. Una diferencia que se amplía hasta los 7.600 euros si se compara con los microempresarios.

“Parece más rentable ser trabajador por cuenta ajena y jubilado antes que notario, médico o microempresario”, alertan los técnicos, que consideran "prioritaria" la lucha contra el fraude. En concreto, los asalariados y pensionistas declararon el pasado año unos 19.300 euros de media. Es decir, un por 60 por ciento más que las pequeñas y medianas empresas y que los profesionales liberales (abogados, ingenieros...). De hecho, estos últimos se reconocieron como 'mileuristas', al declarar unos ingresos medios de poco más de 12.000 euros. Una bolsa inmensa de dinero negro que la Agencia Tributaria por el momento se niega a investigar.

Hacienda acerca la lupa pero no se atreve a pinchar la gran bolsa de dinero negro
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