miércoles 21.08.2019

Qué hacer si no puedo pagar la hipoteca

No poder hacer frente a una deuda económica supone una gran preocupación, y esta es más significativa cuando el adeudo en cuestión es la letra del piso.

Qué hacer si no puedo pagar la hipoteca

La mayoría de los bancos utilizan el sistema de amortización francés, esto significa que los primeros años estamos pagando aproximadamente un 75% de intereses y al final de los años alrededor de un 20%

No poder hacer frente a una deuda económica supone una gran preocupación, y esta es más significativa cuando el adeudo en cuestión es la letra del piso.

El consejero financiero de Financer España recomienda que lo primero de todo hay que detectar de antemano los problemas económicos y prever con antelación la imposibilidad del pago.

Antes de que se produzca el impago debemos contactar con la entidad e informar de las circunstancias.

Hay que hacer entender a la entidad que queremos pagar pero que debido a nuestra situación actual estamos incapacitados a poder pagar la cuota.

Así mismo tenemos que saber por qué no podemos realizar el pago y detectar si se trata de algo temporal o permanente.

De la misma manera, ofrecer información detallada de nuestra situación financiera actual permitirá al agente del banco poder encontrar la solución más ventajosa tanto para nosotros como para el banco; al fin y al cabo, también es de su interés poder cobrar el dinero.

Algunas hipotecas incluyen la contratación de un seguro de pagos que en estos casos podría cubrir las sucesivas cuotas. Cada seguro tiene diferentes condiciones, pero por lo general cubren hasta un año.

Otra alternativa sería solicitar un periodo de carencia, es decir, durante un periodo de tiempo sólo pagaremos los intereses, es decir sin incluir el dinero pendiente a amortizar.

La mayoría de los bancos utilizan el sistema de amortización francés, esto significa que los primeros años estamos pagando aproximadamente un 75% de intereses y al final de los años alrededor de un 20%.

Según cuanto tiempo de vida nos quede por pagar del préstamo podremos reducir más o menos de la cuota.

Si estas anteriores opciones no son viables, podemos negociar con nuestro banco para alargar el plazo de devolución del préstamo.

Aunque esta alternativa queda descartada si hemos solicitado el préstamo hipotecario al plazo máximo permitido.

Otra salida sería solicitar al banco una reunificación de deudas, de esta manera agruparían todos los gastos de las tarjetas, hipoteca y cualquier otro préstamo que tengamos con la entidad.

Tanto la reunificación de deudas como alargar el plazo de préstamo supone que a la larga acabemos pagando más intereses, pues la vida del préstamo extiende.

Estas opciones deben tomarse con último recurso e intentar en la medida de lo posible disminuir nuestros gastos tan pronto como detectemos dificultades en nuestra economía.

Qué no debemos hacer

No debemos pasar por alto nuestra situación, tenemos que afrontar los hechos y tomar iniciativa.

Solo seremos contactados por la entidad bancaria cuando se produzca el impago, lo que significaría que tendremos que pagar comisiones extras y más caras.

Además, dicho impago podría significar que nos incluyan en los ficheros de patrimonio y solvencia crediticia como Experian o Asnef.

Esto dificultaría enormemente nuestro historial financiaro impidiendo que podamos solicitar futuros préstamos.

Tampoco debemos solicitar otro préstamo o minicrédito para pagar la cuota de la hipoteca, esto solo crearía una reacción en cadena del endeudamiento continuo.