CAMPAÑA DE OBJECIÓN FISCAL AL GASTO MILITAR

“La guerra se financia con tus impuestos"

Con la campaña de declaración de la Renta 2014, comienza el llamamiento a la objeción fiscal al gasto militar, promovida por distintos grupos pacifistas y antimilitaristas, entre los que está Ecologistas en Acción.

Industria contará con 563 millones de euros para I+D militar (para desarrollar un submarino, dos buques, helicópteros y un avión de transporte militar), mientras que solo se destinarán 16,8 millones para todas las emergencias de ayuda humanitaria que surjan a lo largo del año

Con la campaña de declaración de la Renta 2014, comienza el llamamiento a la objeción fiscal al gasto militar, promovida por distintos grupos pacifistas y antimilitaristas. Con esta acción se pretende visibilizar una vez más el alto gasto destinado por el Estado español a tareas militares en detrimento de fondos para fines sociales y ambientales mucho más necesarios.

De acuerdo a los Presupuestos Generales del Estado para 2015, el Ministerio de Industria contará con 563 millones de euros para I+D militar (para desarrollar un submarino, dos buques, helicópteros y un avión de transporte militar), mientras que solo se destinarán 16,8 millones para todas las emergencias de ayuda humanitaria que surjan a lo largo del año. Se ha anunciado una partida para el Ministerio de Defensa de 6.776,75 millones de euros (de los cuales 1.030,98 corresponden a organismos autónomos y 5.745,77 al propio ministerio), contrastando ésta con la  destinada a Educación (2.270,8 millones). El Ministerio de Defensa tiene 3,5 más recursos que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (1.919,46 millones). Las políticas para activar el empleo reciben 2.000 millones menos que el gasto militar (4764,36 millones).

La campaña de objeción fiscal al gasto militar propone varias alternativas. Se puede descontar del pago de la renta la parte proporcional del gasto militar en los presupuestos generales o bien la de descontar 84 euros en referencia al número de países empobrecidos por la deuda externa, entre otras opciones. Sugiere ingresar esa cantidad descontada en un proyecto social alternativo. 

Los bancos del IbexBEX 35 invierten en empresas armamentísticas: BBVA, con unos 3.700 millones de euros acumulados en préstamos a empresas de armas y Banco Santander, con unos 1.700, encabezan el ranking de bancos con inversiones en esta industria en España

Junto al impreso de la declaración se propone entregar un recibo del ingreso o transferencia al proyecto social alternativo elegido para dejar claro que se trata de un desvío ideológico. A eso se añadiría una carta al Ministro de Economía y Hacienda, alegando los motivos de la objeción.

Entre los objetivos de esta campaña también figura la denuncia de la interrelación entre los poderes económicos y la industria militar. Los bancos del IbexBEX 35 invierten en empresas armamentísticas: BBVA, con unos 3.700 millones de euros acumulados en préstamos a empresas de armas y Banco Santander, con unos 1.700, encabezan el ranking de bancos con inversiones en esta industria en España. El Banco Santander, según datos de 2013, tiene fondos de inversión, acciones y bonos por un valor de 106.250.307 de euros en 15 empresas distintas, tanto españolas (Indra) como internacionales (Finmeccanica o Rolls-Royce en Europa; Lockheed Martin o Textron en Estados Unidos, etc.) o filiales de extranjeras (Santa Bárbara). El BBVA tiene fondos de inversión, acciones y bonos en esas mismas empresas de armas controvertidas por un valor total de 31.156.068 de euros.

Ante estas cifras de gasto militar y las consecuencias que tiene este gasto en un país en crisis, se entiende esta acción como una herramienta de cambio pacífica, en la búsqueda de una sociedad más justa y desmilitarizada. En esta campaña se invita a quienes realizan la declaración de la renta a expresar su rechazo a sostener el gasto de preparación de las guerras y del mantenimiento del ejército y otros cuerpos armados negándose a pagar a Hacienda una cantidad igual a la que en proporción va a estos destinos (según los Presupuestos Generales del Estado), y desviando ese dinero hacia una finalidad social y ecológicamente beneficiosa.