LA FALTA DE RECURSOS AMENAZA AL TERCER SECTOR

Los fondos de las asociaciones y fundaciones se redujeron más de un 5% en 2017

Unas 30.000 entidades mantienen una alta dependencia de la financiación pública.

Casi 13 millones de personas continúan en riesgo de pobreza y exclusión en España. Y las asociaciones y fundaciones resultan determinantes para mitigarlo. Sin embargo, sus fondos se redujeron el año pasado un 5,1% en relación a 2016, situándose en unos 10.500 millones de euros, según recoge el despacho 'Life Abogados' a partir del informeRadiografía del Tercer Sector Social en España: retos y oportunidades en un entorno cambiante’. Pues bien, si la escasez de recursos económicos es la principal preocupación del sector, la financiación en términos reales no alcanzará hasta 2020 los niveles previos al estallido de la crisis.

Las 30.000 entidades del Tercer Sector que hay ahora mismo activas en España siguen manteniendo una alta dependencia de la financiación pública (62% del total), lo que genera incertidumbres en las asociaciones y fundaciones. Esta realidad exige profesionalizar la captación de fondos y concienciarse de que no se puede depender tanto de las ayudas y subvenciones públicas o de las donaciones y aportaciones de particulares.

Los déficits de control, la inexistencia de un plan estratégico, la ineficiencia en la gestión de los proyectos y la falta de formación llevan a estas entidades a sobrevivir gracias al esfuerzo de algunas personas, a las ayudas públicas o al goteo de donaciones y aportaciones de particulares; cuando las asociaciones y fundaciones deberían desarrollar los mecanismos necesarios para garantizar su financiación.

Con este objetivo, el propio despacho de abogados ha querido desgranar algunas de las claves a tener en cuenta para mejorar la captación de fondos:

Una sólida red de contactos

Los Patronos o miembros de la Junta deben tener un bagaje profesional, empresarial o reputacional sólido, y un núcleo social rico para nutrir a la entidad de gran parte de los fondos que necesita. Tienen que ser capaces de generar relaciones interpersonales interesantes y de crear sinergias que puedan beneficiar a la entidad. Su principal misión debe ser la búsqueda de fondos, que será más efectiva cuanto mejor relacionados estén. De ahí implementar procedimientos para elegir a los miembros de los órganos de gobierno y de otros puestos de responsabilidad más idóneos.

Ser autosuficiente

También es importante establecer sistemas financieros que tiendan a la autosuficiencia para evitar depender tanto de las ayudas públicas, lo cual no sólo favorece la incertidumbre económica sino que además limitan la planificación.

Hoja de ruta

Hay que fijar, en cada ejercicio, cuáles son los objetivos a alcanzar, cómo se van a lograr, quién va a desarrollarlos, cuántos fondos se requerirán y cómo se conseguirán. También es importante hacer un seguimiento de los mismos con la idea de reorientar objetivos y también acciones.

No desviar el foco

Conviene articular las actividades de captación de fondos en torno a la misión de la entidad, ya que si se desvirtúan podría provocar cierto rechazo llegando incluso a dañar la imagen y reputación de la entidad.

La transparencia es confianza

Es recomendable ser totalmente transparentes a la hora de informar sobre los fines y actividades, el desarrollo de los proyectos, el destino de los fondos... La transparencia facilita la captación de recursos, porque genera confianza.

Importa la estética, y la ética

La gestión de fundaciones, asociaciones y otras entidades del tercer sector debe estar unida a un Código Ético y de Buen Gobierno que regule cuestiones fundamentales, como los criterios de actuación, la obtención y optimización de los fondos, la planificación y el seguimiento de las actividades o proyectos...

La oportunidad de la RSC y la contratación pública

En este objetivo de la captación de fondos, Life Abogados recomienda abiertamente a las fundaciones y asociaciones acercarse a las grandes empresas proponiendo proyectos de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) con los que aporten valor a los donantes, mejoren su reputación y permitan divulgar los fines fundacionales. Máxime teniendo en cuenta la presión que soportan hoy en día las compañías para ser socialmente responsables, de cara tanto a sus clientes como a sus inversores.

Asimismo, la nueva Ley de Contratos del Sector Público ofrece oportunidades que las asociaciones y fundaciones no pueden desaprovechar, en la medida en que facilita el acceso a la contratación pública de empresas de economía social y tiene en cuenta los beneficios de hacerlo de manera responsable. En este contexto, entre las políticas públicas que podría aprovechar el Tercer Sector, el despacho destaca el fomento del empleo de personas en situación o en riesgo de exclusión social; la inserción social y laboral de personas con discapacidad física o intelectual; la promoción de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres...

Finalmente, desde 'Life Abogados' sugieren aprovechar que la nueva Ley mantiene la reserva de determinados tipos de contratos, o lotes, a Centros Especiales de Empleo (CEE) y Empresas de Inserción Laboral (EIL), que pueden copar como mínimo el 30% de la contratación de ciertos programas.

Según Sara Fernández, socia del despacho, “lo habitual es encontrarse con entidades gestionadas por personas con una gran vocación y dedicación, vinculadas personalmente a la causa social que está detrás, que ceden gratuitamente gran parte de su tiempo para sacar adelante los proyectos, pero que, por desgracia y por la propia falta de medios, no tienen experiencia ni la formación adecuada para captar fondos, una tarea que debe profesionalizarse”.