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jueves 19/5/22

Español, banquero y jubilado, todo un éxito

L. M.
Argumentario ingenuo contra quienes atacan las indemnizaciones por despido. El sector financiero inicia los recortes salariales para pagar el retiro dorado de sus directivos, como en el caso de José Ignacio Goirigolzarri (BBVA). Conozca a los ‘chicos de oro’ de la banca y la empresa españolas.

NUEVATRIBUNA.ES - 30.09.2009

La millonaria pensión que cobrará José Ignacio Goirigolzarri tras su salida del BBVA ha levantado tal revuelo que ha logrado desempolvar las hemerotecas donde se guardan, como un mapa de los agravios, los ‘pensionazos’ cobrados por nuestros banqueros en el dorado salto hacia la jubilación.

En este palmarés siniestro, destacan los nombres de Ángel Corcóstegui y José María Amusátegui, campeones indiscutibles en el arte de cruzar con soltura y de un solo salto el -para otros muchos incierto- puente hacia la jubilación. El primero de ellos, Corcóstegui, ‘recordman’ mundial de su categoría, recibió nada menos que 108 millones de euros, después de que se precipitara su salida del Banco de Santander tras la fusión de la entidad con el Central Hispano. Amusátegui, en cambio, se ‘conformó’ con menos y cobró sólo 43 millones de euros.

Aunque las malas lenguas afirman que el presidente del Santander, Emilio Botín, pagó con gusto a Corcóstegui ese dinero sólo por desprenderse de él, lo cierto es que al Santander el asunto le costó una demanda que anduvo por los juzgados hasta llegar al Tribunal Supremo donde ya en julio de 2006 se absolvió a todos los implicados en esta ‘operación salida’, tan distinta de las más conocidas para el resto de los mortales.

Aún más. A pesar de que la marcha de Amusátegui y Corcóstegui costó al al SCH (Santander Central Hispano) un 3 por ciento de su beneficio en 2001 -según tituló entonces ABC- llama la atención que el fiscal pidiera la absolución de los acusados con el argumento de que “no hubo perjuicio” para los accionistas por las jubilaciones cobradas, según afirmó el citado fiscal Miguel Ángel Torres al llegar el caso al Supremo.

Tras enjuiciar el caso, el Alto Tribunal resolvió entonces absolver a Emilio Botín, Amusátegui y Corcóstegui. Sin embargo, en su sentencia, el Supremo no perdió ocasión de señalar que, pese a que las jubilaciones millonarias no fueron un delito, sí “transgreden ostensiblemente” los topes máximos que rigen la ética y la sensibilidad social. Así, entendió que no es función del tribunal "suplir los mecanismos de funcionamiento del mercado financiero".

Sin embargo, hoy las cosas son muy distintas y el mundo se afana por desactivar precisamente esos dichosos “mecanismos de funcionamiento del mercado financiero” a los que se refería el Alto Tribunal en un proceso en el que, por cierto, un inspector del Banco de España declaró que, en el momento de la fusión entre el Santander y el BCH, el Banco de España desconocía el contrato firmado entre Emilio Botín y José María Amusátegui para que éste cobrara 43,75 millones de euros al dejar el banco.

No nos detendremos hoy en esos mecanismos perversos que han puesto al mundo en jaque. Así, si bien es verdad que BBVA no figura en la lista de los bancos que tras el fiasco solicitaron rescate público, resulta, según reconoció hoy el responsable de economía del PP, Cristóbal Montoro, -retratándose por cierto-, “especialmente llamativo” que en estos tiempos de crisis el banco haya reservado 52,5 millones de euros para ser destinados a modo de pensión vitalicia a su ya ex consejero delegado José Ignacio Goirigolzarri.

Ustedes eligen si quieren calificar este asunto simplemente como “llamativo”, como Montoro desde Génova; “obscenidad” como Rosa Diez (UpyD); o si creen que deberían impulsarse medidas legales para impedirlo, como exigió hoy Gaspar Llamazares (IU).

En cualquier caso, no hay género de dudas de que el ‘pensionazo’ de Goirigolzarri llega en un momento en que “las familias y las pymes tienen dificultad para acceder al crédito”, según añadió, “a título personal”, el ‘popular’ Vicente Martínez Pujalte. Una apreciación corroborada hoy mismo por el infatigable Jesús Bárcenas, el presidente de Cepyme que lleva ya un par de años repitiendo lo mismo.

Así, pues, aunque el crédito no llega, sí la jubilación. Pero no importa, pues al parecer BBVA ya ha encontrado la manera de provisionar los 52 kiletes que le van a soltar al ‘cincuentón’ Goirigolzarri, que se jubila anticipadamente, según dicen harto de esperar su turno para presidir la entidad que resultara de la fusión del Bilbao Vizcaya con la antes pública Caja Postal, luego Argentaria.

En esta vida todo tiene su compensación. Y no podía ser menos en un sector como el financiero donde tan bien se miden, si no los riesgos, sí al menos el salario de sus trabajadores. Así, según hemos conocido hoy, el sector financiero fue el único en bajar los salarios este año 2009.

Sin embargo, adivinen cómo se hizo y en qué proporción. Acertaron. Según Deloitte, mientras que los directivos del sector financiero sufrieron una rebaja de salarios de un 0,09 por ciento, la reducción alcanzó el 0,85 por ciento para el conjunto de los trabajadores, incluidos los directivos, es decir diez veces más.

En este contexto, no dejan de tener sentido las apelaciones al “respeto” lanzadas desde el Gobierno por parte del Secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, para la llamada protección social, es decir las prestaciones por desempleo, la famosa renta de los 420 euros, y, por qué no, la indemnización por despido. Respeto. Y menos morro, coño -añado yo.

OTROS JUBILADOS DE ORO

La cuantía de la indemnización recibida por Goirigolzarri, en cualquier caso, está aún lejos de la cifra récord recibida en su día por el ex consejero delegado del antiguo Santander Central Hispano (ahora ya sólo Santander) Ángel Corcóstegui, que cobró 108 millones de euros cuando fue despedido por Emilio Botín en 2002, según indica El Confidencial. Sí supera, en cualquier caso, los 43 millones de euros que cobró Amusátegui por abandonar el Santander Central Hispano o los 20 millones que ingresó Alfonso Cortina al dejar Repsol. Y también está por encima de los 12 millones de euros cobrados por Manuel Pizarro al ser sustituido en Endesa. Lo que no bate es, desde luego, el récord de rentabilidad de José Manuel Entrecanales, que por 18 meses en la presidencia de Endesa cobró una indemnización de 9,6 millones de euros. Goirigolzarri ha sido consejero delegado durante los últimos 8 años, concluye el diario.

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