CONTESTA CARLOS CRUZADO | GESTHA

¿Por qué España volverá a incumplir con Bruselas?

Si nuestra presión fiscal se equiparara a la media, España podría recaudar casi 62.000 millones de euros más al año, lo que serviría para revalorizar las pensiones en función del IPC.

La economía española avanzará casi un 3% este año, según las últimas previsiones efectuadas por la Comisión Europea. Sin embargo, este intenso ritmo de crecimiento no será suficiente como para que nuestro país cumpla sus compromisos comunitarios. De hecho, desde Bruselas han corregido al alza tanto sus estimaciones para el PIB como para el déficit público, que cerraría 2018 en el 2,6%, es decir, cuatro décimas por encima del objetivo pactado. Y eso sin contar que el informe europeo se elaboró antes de que se anunciara la subida de las pensiones de, al menos, un 1,6% de la que informó Montoro tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y PNV de cara a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

En otras palabras, a los aproximadamente 4.000 millones de euros que se desviarán las cuentas públicas –de acuerdo a los cálculos de la CE- habría que sumar los 1.500 millones de euros que costará ligar la subida de las pensiones al IPC. En total, unos 6.000 millones de desfase presupuestario que impedirán, un año más, cumplir con Bruselas.

España ha sido el segundo país de la UE que más ha reducido la presión fiscal durante la última década

Tan cierto es que el déficit español quedará por debajo del 3% este año y del 2% el que viene, como que cuando España baje del 3% saldrá del brazo correctivo del procedimiento de déficit excesivo, pero entrará en el preventivo. Y eso significa tener que cumplir con los objetivos de déficit estructural a partir de 2019.

Al mismo tiempo, y como el Gobierno pretende lograr el equilibrio presupuestario para 2021 –e incluso un pequeño superávit-, el tamaño del sector público continuará decreciendo y la presión fiscal se mantendrá en torno al 38%.

Pues bien, más allá de la ahora denominada tasa Google y de las nuevas figuras impositivas con las que Hacienda aspira a financiar el mayor gasto en pensiones, existen mecanismos para aumentar la recaudación y cumplir con las autoridades comunitarias sin necesidad de acometer nuevos recortes del gasto público que puedan suponer una amenaza para el desmantelamiento del Estado del Bienestar

Máxime teniendo en cuenta que España ha sido el segundo país de la UE que más ha reducido la presión fiscal durante la última década. En concreto, y según los datos de Eurostat, ha caído 2,6 puntos de PIB, provocando que nuestro país se sitúe sensiblemente por debajo de la media de los países del Viejo Continente. No obstante, si nuestra presión fiscal se equiparara a dicha media, España podría recaudar casi 62.000 millones de euros más al año, lo que serviría para revalorizar las pensiones en función del IPC, reducir el diferencial en gasto social con los países de nuestro entorno y rebajar el volumen de la deuda pública.

En resumidas cuentas, la decisión que sobre el aumento de las pensiones ha tomado el Gobierno para sacar adelante los presupuestos, sin contar con la suficiente contrapartida en los ingresos, agravará el desvío presupuestario. Por ello, España debe aumentar sus ingresos, sobre todo teniendo en cuenta que el nuevo modelo de financiación autonómica obligará a incrementar el gasto, ya que a las comunidades no les satisfará ningún sistema que no mejore su actual situación.

En los últimos días, sin embargo, Ciudadanos ha propuesto una batería de rebajas fiscales en las enmiendas al Presupuesto que dificultarán aún más el cumplir con la cifra de déficit, por lo que no serán muy bien vistas a los ojos de Bruselas. En sentido contrario, por ejemplo, en España hay margen para subir los tipos más altos del IRPF, donde estamos por debajo del resto de países más desarrollados de la UE. Y, en esta línea, el monitor fiscal publicado el pasado mes de octubre por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que desmonta el mito de que la progresividad fiscal frena el crecimiento, viene a aconsejar dicha subida en situaciones como la española.

La economía crece, pero España incumple. Y ya decía Antoine de Saint Exupery que “una meta sin un plan es simplemente un deseo”. ¿Y si elaboramos un plan para mantener el poder adquisitivo de las pensiones, alcanzar el objetivo de déficit, cumplir con Bruselas y salir del ojo del huracán? Pongámonos manos a la obra.


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Contesta Carlos Cruzado

Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)