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viernes 27/5/22

El ex ministro Jordi Sevilla pone al Gobierno a perseguir el ‘macguffin’

LUIS MARTÍNEZ
El que fuera titular de Administraciones Públicas critica la falta de orientación de la política económica del Gobierno; pide una reforma laboral; y se alinea con las tesis de la izquierda y los sindicatos, favorables a incrementar el gasto fiscal.
NUEVATRIBUNA.ES - 05.10.2009

Al Gobierno le falta un ‘macguffin’. Lo ha dicho Jordi Sevilla, ex ministro socialista, economista y librepensador, según él mismo se reivindicó esta mañana a lo largo de una larga comparecencia donde el ex ministro explicó porqué el Ejecutivo debería abordar la salida de la crisis por la puerta del gasto -sin obsesionarse con el déficit público- que en cualquier caso estaría condicionado a la firma de un gran pacto de Estado entre PSOE y PP que permita asentar la confianza en la economía española y en su compromiso con el equilibrio presupuestario.

Al reclamar un ‘macguffin’, el ex ministro exigió nada menos que un cambio de orientación en la política económica del Gobierno. Ya saben que el ‘macguffin’, popularizado por el cineasta Alfred Hitchcock, denomina aquello que persiguen los protagonistas (unos documentos con información clave, uranio enriquecido…) a lo largo de una película y cuyo contenido en realidad poco importa al fascinado público, interesado por la trama.

Pues bien, además de pedir al Gobierno que defina ese ‘macguffin’, Sevilla sí desveló el objetivo que debería perseguir la economía española, al relacionar el conjunto de medidas que precisa el esquema productivo español, cuando, una vez superado el primer embate de la crisis, enfilamos una recuperación económica que no se consolidará si pensamos que “las cosas se resuelven solas”, añadió.

El ex ministro, quien mantuvo que su relación con Zapatero es “excelente” aunque no le impide discrepar, defendió la necesidad de abordar una reforma laboral, si bien más en la línea de las propuestas sindicales que de las tesis que defiende la patronal.

Al inicio de su comparecencia, organizada por la asociación de periodistas de información económica APIE, Sevilla aplaudió las decisiones del Gobierno al organizar la primera línea de defensa contra la crisis - un plan de estabilidad para la banca y las medidas de estímulo fiscal.

Sin embargo, Sevilla criticó la actual pasividad del Ejecutivo en un momento como el actual en que España debe abordar esta segunda fase de recuperación y salida de la crisis.

El ex ministro defendió la necesidad de alcanzar un gran pacto entre el PSOE y el PP, que dotaría a la economía española de credibilidad suficiente para incrementar el déficit público -algo necesario, dijo- sin sufrir por ello penalizaciones en el contexto internacional (agencias de ‘rating’, etc.).

Una vez firmado ese gran pacto PSOE-PP, continuó, el Ejecutivo socialista debería abordar de forma urgente la reactivación del sector de la construcción, mediante un plan específico.

Por otro lado, también juzga impostergable la definitiva estabilización de la banca, a través del fondo de reestructuración. Y otras dos reformas como son un cambio profundo del sistema fiscal español - tanto en lo relativo a los gastos, como a los ingresos (especialmente, el IRPF), así como la ya mencionada reforma laboral.

NEGOCIACIÓN COLECTIVA

Respecto al mercado laboral, Sevilla defendió una reforma urgente aunque alertó de que ninguna reforma tendrá éxito sin el acuerdo de empresarios y sindicatos. Tras defender el Diálogo Social, marcó distancias con las tesis defendidas por los empresarios al negar que el problema actual de la economía española sean “los costes de despido”.

Cuando habló de abaratar el despido, Sevilla defendió la utilización del contrato indefinido ya existente con 33 días de indemnización por año trabajado, y abogó por extender su utilización, en detrimento del ahora más profusamente utilizado de 45 días.

Respecto a los convenios, Sevilla afirmó que debería centralizarse más la negociación colectiva, y juzgó insuficientes los 6.000 convenios que se resuelven al año en esta mesa. Como contrapartida, los empresarios deberían gozar de más facilidades a la hora de utilizar las llamadas cláusulas de descuelgue, a saber, las disposiciones que les permiten desmarcarse del convenio cuando las cosas vienen mal dadas.

Además, y también en línea con las propuestas sindicales, Sevilla atacó el tema de la temporalidad y defendió la necesidad de evitar contratos temporales fraudulentos mediante un fortalecimiento de la causalidad que se exige a las empresas para utilizar esta modalidad de contratación.

Por último, Sevilla abogó por recuperar cuanto antes el Diálogo Social, un objetivo muy plausible, añadió, ya que las posiciones entre los agentes sociales “no están tan alejadas como parecen”, pese a la ruptura de negociaciones del pasado mes de julio.

REFORMAS PENDIENTES

Sevilla confió en que el debate parlamentario modifique los Presupuestos a favor de un mayor gasto fiscal, en línea con las tesis defendidas por los sindicatos y la izquierda.

Aunque el PP se opone a aumentar el déficit, Sevilla defendió un pacto entre los dos grandes partidos españoles, PP y PSOE, para poder abordar así la salida de la crisis sin “obsesionarse” con el déficit. Ante la ausencia de inversión privada, la economía todavía necesitará en 2010 un impulso por parte del Estado, dijo. Sin embargo, sin ese pacto, España corre el riesgo de ver cómo se deteriora, por ejemplo, su acceso a la financiación, y en general, su credibilidad como país, por lo que pidió un “pacto de equilibrio presupuestario” entre los dos grandes partidos que dote de confianza al país.

Además, Sevilla abogó por un cambio de orientación en materia fiscal, tanto en el lado de los ingresos como en el de los gastos. A su juicio, el IRPF debe ser, como su nombre indica, un impuesto sobre las rentas, “vengan de donde vengan”, dijo en referencia a las rentas del capital, que actualmente gozan de una fiscalidad más favorable que las del trabajo.

Sevilla defendió además un mayor control sobre los gastos del Estado, tras recordar la existencia de una Agencia con este fin creada en su etapa de ministro y que ahora “se utiliza poco”, dijo.

Por último, exigió más coordinación del Gobierno con las comunidades autónomas en la lucha contra la crisis, en línea con la petición de UGT, que insiste en la necesidad de convocar una Conferencia de presidentes de comunidades autónomas.

El ex ministro Jordi Sevilla pone al Gobierno a perseguir el ‘macguffin’
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