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viernes 20/5/22
L.M. /NUEVATRIBUNA.ES - 30.04.2009

“Desde hace muchos años no celebramos el 1 de Mayo en una situación tan difícil”, ha afirmado Cándido Méndez, el líder de UGT, tras convocar a los trabajadores a asistir de forma masiva a las manifestaciones convocadas en un centenar de ciudades de toda España este viernes. Los sindicatos buscan convertir este Día del Trabajo en una reedición del “basta ya”, dirigido esta vez contra quienes pretenden cargar sobre la espalda de los trabajadores los costes de una crisis originada por la falta de control que promovió la ideología ‘neoliberal’, afirman las organizaciones sindicales.

En España, la destrucción de empleo ha hecho aflorar las tesis que defienden una reforma del mercado laboral. Desde hace meses, los empresarios mantienen un pulso con las organizaciones sindicales en pos de una rebaja de los costes laborales que los sindicatos no están dispuestos a asumir. El pasado mes de enero, la patronal dio un puñetazo sobre la mesa al negarse a firmar la renovación de los acuerdos de negociación colectiva, el marco donde se fijan las subidas salariales de millones de trabajadores. Después de los años de beneficios millonarios, en que los sindicatos aceptaron la moderación salarial, los líderes sindicales sintieron como una traición la negativa de la patronal a renovar estos acuerdos.

El bloqueo en las relaciones entre los sindicatos y los empresarios apenas ha cambiado desde enero. Ni siquiera cuando, presionado por la crisis, el Gobierno se decidió a aprobar el pasado mes de marzo un paquete de medidas sin el consenso de los agentes sociales. El proceso de renovación de sus cúpulas directivas se cruzó además en el camino de la negociación. Después de que en diciembre Ignacio Fernández Toxo accediera a la secretaría general de Comisiones Obreras, el otro gran sindicato, UGT, ha reelegido recientemente a Cándido Méndez como secretario general, casi al mismo tiempo en que la patronal CEOE renovaba en la presidencia a Gerardo Díaz Ferrán.

Comisiones Obreras ha pintado el panorama actual de este desencuentro de una forma gráfica, repetida esta misma semana por su líder Ignacio Fernández Toxo cuando afirmó que al proceso de Diálogo Social le falta “más cocina” y menos declaraciones en la prensa. La batalla laboral se libra hoy con un fuego cruzado de titulares, donde todos insisten en su disposición a negociar, aunque sólo después de criticar por inasumibles las posturas de la parte contraria. Lo cierto es que la virulencia de la crisis ha relegado al olvido las decenas de reuniones donde, hasta hace apenas doce meses, se fraguaba la paz social entre empresarios y sindicatos.

Llama la atención en este proceso el papel de ciertos sectores conservadores que parecen instigar a las organizaciones sindicales a convocar una huelga general, como si esta fuera la solución a la crisis. En este sentido, de nada sirven las explicaciones de los sindicatos que han descartado hasta la fecha un paro general con el argumento de que el Gobierno no ha llevado a cabo ninguna reforma laboral sin consenso, como en pasados ‘decretazos’, que suponga una reducción de los derechos de los trabajadores.

La presión mediática de los defensores de la reforma aumentará con el transcurrir de esta crisis que ha relegado al paro a más de cuatro millones de personas. Las próximas semanas serán claves para ver hasta donde llega la habilidad de la nueva Vicepresidente económica, Elena Salgado, para reconducir las relaciones entre los empresarios y los sindicatos. En este sentido, el Gobierno parece dispuesto a asumir algunas peticiones de los empresarios, aunque ha trazado líneas rojas que las reivindicaciones empresariales no deberían traspasar.

Sin embargo, los sindicatos miran con temor el nuevo papel de la empresarial, a quien acusan de olvidar su función de interlocutor social para convertirse en un ‘lobby’ o grupo de presión, tratando de sacar ventaja de la debilidad del Gobierno en la Cámara Baja, donde se encuentra en minoría. En este sentido, los sindicatos anunciaron este miércoles que se reunirán con el PSOE y el PP para intentar atajar estos movimientos de los empresarios, a quienes acusan de hacer circular por el Parlamento “documentos sin firma”, tratando de convencer a los grupos de la necesidad de aplicar sus recetas contra la crisis.

En este sentido, el Partido Popular ha rechazado en varias ocasiones la pretensión de la patronal de limitar el crecimiento de los salarios, ya que esa pérdida de rentas agravaría aún más la caída del consumo. En este sentido el Partido Popular mantiene cierta indefinición respecto a la necesidad de reformas y no parece dispuesto a asumir un desgaste que, en su opinión, le corresponde al partido en el Gobierno.

Sin embargo, según los sindicatos, la postura del Partido Popular se ejemplifica en las declaraciones del ex presidente Aznar, quien sí ha formulado con claridad una postura favorable a las reformas. Según Méndez, Aznar dice lo que otros en su partido callan. Así, según el líder sindical, el ex presidente estaría intentado llevar a cabo hoy la reforma que no pudo realizar en el año 2002, cuando, según Méndez, aprovechó la presidencia española de turno en la Unión Europea para aprobar un ‘decretazo’ con el cual pretendía marcar el camino a seguir en toda la Unión, aunque al final hubo de retirar, pues le costó una huelga general y la cabeza de algún ministro.

Aunque los ataques se suceden, tampoco faltan las recomendaciones para volver a la vía del entendimiento. En este sentido, las organizaciones sindicales han fijado un nuevo plazo para que la patronal retome “el norte” de la negociación, de tal modo que pueda llegarse a algún acuerdo antes de alcanzar el primer aniversario el 29 de juliode lo que entonces, con optimismo, se llamó Diálogo Social Reforzado.

Las organizaciones sindicales celebran el Día del Trabajo el próximo viernes en un centenar de ciudades españolas. La manifestación en Madrid partirá de la Plaza de Neptuno a las doce de la mañana para acabar su recorrido en la Puerta del Sol, donde intervendrán los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, respectivamente.

El próximo 14 de mayo, otra manifestación recorrerá las calles de Madrid, como parte del programa de movilizaciones de los sindicatos europeos y que contará con la presencia de representantes sindicales de España y Portugal.

El 1 de Mayo más difícil de los últimos años
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