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miércoles. 17.08.2022

“Ya lo decían nuestros abuelos: en el Niño toca más”

La probabilidad de obtener uno de los premios o el reintegro de la cantidad jugada es 2,5 veces mayor en la lotería del Niño que en la de Navidad.

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El profesor de Matemática Aplicada de la Facultad de CC. Económicas y Empresariales de la Universidad CEU San Pablo, Miguel Córdoba, afirma que “el 15% de los números de la lotería de Navidad tendrán premio (5%) o reintegro (10%) y el 37,82% de los números de la lotería del Niño tendrán premio (7,82%) o reintegro (30%)”.

El cálculo de Córdoba sobre las probabilidades que tienen los consumidores de Lotería de adquirir un décimo premiado aclara que “la expectativa de beneficio es la misma en las dos loterías, debido a la diferente estructura de premios (perder el 30% que se lleva Hacienda en origen), pero, habida cuenta de lo difícil que es que te toque un número con un premio significativo, sólo con los reintegros (triple en el caso de la lotería del Niño), se puede conseguir un margen positivo arbitrado sin dificultad. Se puede aducir que tendríamos un coste de oportunidad si toca el Gordo en la lotería de Navidad, pero eso ocurre una de cada 100.000 veces, por lo que podemos calificarlo como un riesgo asumible, dado que que toque el Gordo de Navidad tiene una probabilidad sumamente baja de producirse, como le pasa al gordo de la Primitiva o al Euromillón, los cuales sólo son la zanahoria para que la gente pique y compre un boleto”.

En lo que respecta a cómo deberíamos de jugar, el profesor de Matemática Aplicada de la Universidad CEU San Pablo ha explicado que bastaría con ofrecer los décimos que ya tenemos en la lotería de Navidad a conocidos y familiares y con ese dinero adquirir décimos de la lotería del Niño: “Supongamos, por ejemplo, que un grupo de amigos reúnen entre ellos varios décimos que han ido adquiriendo en las últimas semanas, en muchos casos por “compromiso social”, y que suman 1.000€; entonces, deciden aprovecharse de la asimetría que acabamos de comentar, y proceden a ofrecérselos a conocidos y familiares y recuperan los 1.000€, lo cual no es nada difícil en estos tiempos de efusión folklórico-loteril. Una vez vendidos los décimos y las papeletas, se habrían recuperado los 1.000€, y con ellos, este grupo de amigos compraría lotería del Niño. El 85% de los números de la lotería de Navidad no obtendrían ni premio ni reintegro, mientras que al 62,19% de los números de la lotería del Niño les ocurriría lo propio, por lo que por mera ley de probabilidades, se conseguiría que los números adquiridos por el grupo de amigos en la lotería del Niño tuvieran 2,5 veces más posibilidades de resultar premiados que en la lotería de Navidad y, así, recuperar lo jugado e incluso obtener un premio.”.

Córdoba ha indicado que: “La verdadera ventaja (aparte del 7,82% de premio contra el 5%) es el tema de los reintegros. Lo normal es que los tenedores de papeletas de Navidad pierdan lo jugado, y que en la lotería del Niño, el grupo de amigos pueda conseguir en uno de cada tres sorteos el reintegro del dinero. En un sorteo concreto, puede que todo el mundo pierda, y sólo gane el Sr. Montoro, pero si esta operación se realizara todos los años, a la larga se conseguirán más premios en el Niño que pagos de premios en la lotería de Navidad, con lo que el saldo sería positivo para el grupo de amigos”.

"Y es que ya lo decían nuestros abuelos: En el Niño toca más”, señala Córdoba.

“Ya lo decían nuestros abuelos: en el Niño toca más”
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