lunes 29/11/21

Díaz Ferrán conecta el ventilador y se resiste a asumir su responsabilidad

El presidente de Air Comet y de la CEOE ha convocado a la prensa para defenderse de las críticas que le llueven desde que un juez británico decidió cerrar la aerolínea. Sus argumentos son los que cabía esperar: la empresa está bien gestionada y los culpables del cierre son el juez y la falta de crédito.
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NUEVATRIBUNA.ES - 23.12.2009

"Air Comet es una empresa bien gestionada, pero por falta de crédito y por la sentencia de un juez se ha visto abocada al cierre", ha dicho Gerardo Díaz Ferrán, en su primera comparecencia ante los medios de comunicación tras la suspensión de la actividad de la aerolínea.

Gerardo Díaz Ferrán ha querido dejar claro que no han conseguido "ni un solo crédito y ningún apoyo financiero". El también presidente de la CEOE ha señalado que el único dinero que ha entrado en la compañía son los 143 millones de euros que han inyectado las empresas del Grupo Marsans, propietario de la aerolínea. En este sentido, el Díaz Ferrán ha señalado que "es un cierre provocado por la crisis y la imposibilidad de tener liquidez, más allá de los 143 millones de euros".

Con un cinismo que más de un afectado interpretará como pura y simple 'cara dura', el empresario ha dicho que ante la situación económica que atravesaba la compañía, y que era conocida por la opinión pública tras ocho meses de impagos de nóminas y huelgas anunciadas, no entiende cómo los consumidores han comprado billetes. Sus palabras han sido: "Si hubiese visto esta situación desde fuera, no hubiese elegido a Air Comet para volar a ningún sitio".

A su juicio, el cierre se ha acelerado por la sentencia de un juez británico que paralizó la flota de la aerolínea. Ferrán ha criticado la decisión, tomada tras la reclamación de un banco alemán por los 17 millones que Air Comet le adeuda por el leasing (alquiler con opción a compra) de los aviones, calificándola de "desproporcionada" y ha comentado que, aunque se intentó aplazar su ejecución hasta después de Reyes, "no lo conseguimos porque el banco no se ponía al teléfono".

Y lo que ha dejado en el aire es quién se hará responsable de la situación de la aerolínea: "Tengo dudas de que siga siendo el propietario. Yo estoy aquí como presidente. No sé si soy accionista en estos momentos". Esta afirmación se debe, según ha explicado, a que el 1 de diciembre la compañía se vendió a Arnold Leonora, un empresario de la isla Curazao con el que hay firmado un contrato privado de compraventa. Según este documento, el pasado 21 de diciembre, el mismo día que se intervino la aerolínea, tenía que poner 90 millones de euros, una cantidad que finalmente no puso.

Respecto a las peticiones para que deje la presidencia de CEOE, Díaz Ferrán ha dejado claro que seguirá en el cargo hasta que el resto de empresarios lo decida. A su juicio, son ellos quiénes tienen que decidir su dimisión. Además, ha asegurado que "no tiene nada que ver un problema empresarial con ser presidente de la CEOE" y ha insistido en que "son los empresarios los que tienen la palabra y no los periódicos o los políticos".

El presidente de la CEOE ha vuelto a ponerse al mismo nivel de las 300.000 pequeñas y medianas empresas que se han cerrado en España, al asegurar que Air Comet, como "empresa mediana que es", se ha visto abocada al cierre. Preguntado por la posible venta de Viajes Marsans, se ha limitado a decir que confía en que ninguna otra compañía del grupo esté en peligro.

También ha intentado ofrecer una muestra de solidaridad a los trabajadores al insistir en señalar a los que para él son los auténticos culpables de esta situación: "Lamento que una compañía como Air Comet que era viable y estaba bien gestionada haya tenido que cerrar por falta de crédito y una sentencia desproporcionada y que los trabajadores sufran las consecuencias de un ERE y se sumen a las ya elevadas cifras del paro".

Además, Díaz Ferrán ha informado de que la compañía inició el martes los trámites para la presentación del concurso de acreedores voluntario mediante una cuestión previa, que permite fijar un plazo máximo de tres meses para llegar a un acuerdo con todos los acreedores. Al tener Air Comet la licencia de explotación será la compañía la que deba afrontar el pago del traslado de los pasajeros, y no el nuevo propietario Air Transport, pero "todo dependerá del concurso de acreedores", en el que se incluyen los activos de la aerolínea, un avión en propiedad de los cinco con los que opera y dos edificios.

En cuanto al pago de las nóminas atrasadas, Díaz Ferrán ha reiterado su compromiso de abonar la nómina de octubre y parte de la noviembre a los trabajadores y los pagarés firmados por los trabajadores, que cobrarán "incluso si se han devuelto", pero ha puntualizado que el resto de los salarios adeudados y la indeminización mínima de 20 días por año trabajado dependerá de "las prioridades que fije el juez".


Díaz Ferrán conecta el ventilador y se resiste a asumir su responsabilidad
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