lunes 23.09.2019

La cuarta revolución industrial: ¿nuestro amigo o enemigo?, ¿estamos listos?

Cada vez estamos más cerca de la transformación, digitalización, automatización e innovación pero, ¿realmente tenemos las capacidades para lograr un cambio sin miedos y sin retroceso?

La cuarta revolución industrial: ¿nuestro amigo o enemigo?, ¿estamos listos?

¿Qué es y qué tan cerca estamos de la cuarta revolución industria? De acuerdo con el Dr. Schwab, “una revolución industrial se caracteriza por el surgimiento de nuevas tecnologías y nuevas maneras de percibir el mundo que impulsan un cambio profundo en la economía y la estructura de la sociedad".

Como toda seriación numérica, siempre hay un antecesor, para nuestro caso la cuarta revolución industrial lo tiene y es la Revolución científico-tecnológica (RCT), que surge por la década de 1950 con el desarrollo de la microelectrónica, fomentando el área de las tecnologías digitales, que han permitido que este momento se encuentre conectado y disfrutando de estas tecnologías para navegar e intercambiar gran cantidad de información, esto sin duda dio lugar a las diversas aportaciones tales como la robótica, nanotecnología, biotecnología, tecnologías de información y comunicación, inteligencia artificial ente otras más que se van sumando día a día dando auge a la cuarta revolución industrial.

De acuerdo a una investigación realizada por el Foro Económico Mundial, establecieron tres características que van a definir el futuro.

Velocidad: Cada vez la cantidad de personas que está conectada al mundo digital es mayor, acelerando aún más la transición entre una y otra revolución.

Alcance: El impacto de la tecnología, ya no es exclusiva de un área, cada vez es un sinergismo total, teniendo un alcance total en las áreas de comercio, transporte, ciencia, cultura que ha ido evolucionando la forma de vivir y en poco tiempo el concepto del ser humano y su convivencia con el entorno.

Impacto en sistemas interconectados: el alcance que se ha logrado actualmente, han sido clave para fomentar la interconexión entre áreas que no parecían estar directamente vinculados con la misma, dando lugar a una nueva reorganización y planeación al rededor del mundo, en especial de temas sociales como es el caso de la política entre diversos países.

El Foro Económico Mundial, estima que para el año 2020 se pierda alrededor de 5 millones de empleos, incluyendo aquellos que se vayan sumando para tal año, como consecuencia de la revolución tecnológica. De acuerdo al Employment, Skills and Workforce Strategy for the Fourth Industrial Revolution, Chapter one, publicado en el 2016, dentro de diez años se espera que los niños que se encontraban cursando la primaria, se desarrollen dentro de un área laboral diferente a que estamos acostumbrados, como auge de la revolución.

Es evidente que los actuales empleos, van a verse comprometidos y las nuevas generaciones tendrán que desarrollar nuevas habilidades así como estrategias de planeación para enfrentarse al nuevo mundo, como vemos la educación vas ser clave dentro de este gran cambio.

The Future of Jobs, hace una comparación con las anteriores revoluciones industriales y futura, donde cada una de ellas el cambio que han experimentado ha sido moderado, en tanto la cuarta revolución se espera que sea exponencial, no dando lugar a posicionarse de manera pasiva en el mercado, sin verse comprometido económicamente y socialmente y meramente la educación, por ejemplo una carrera técnica con una duración de tres o cuatros años, se estima que un gran porcentaje de los conocimientos son adquiridos en los primeros años, mientras el tiempo para concluirlo es mayor, trayendo consigo desventajas, si consideramos que el tiempo de cambio es mayor al tiempo que nos tomara terminar una carrera técnica, antes que lo aprendido se vea comprometido, ahora si pensamos en las carreras universitarias que nos encaminan al mundo profesional, el tiempo de preparación suele ser mayor a la de una carrera técnica, sin considerar los posibles desfases de tiempo para concluirla. ¿Esto no sería una desventaja mayor que cursar una carrera técnica?

Nuevamente Future of Jobs nos habla de las diez habilidades que serán indispensables para el año 2020.

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Tabla 1 Habilidades clave para el 2020.

De las cuales no es de extrañarse, que estemos familiarizados con más de una ¿entonces, estamos listos para el 2020? Ciertamente la lista de las habilidades que vamos a requerir puede incrementar o disminuir va depende del contexto donde nos desarrollemos, si recordamos nuestro punto de partida es la era digital con cambios veloces, por tanto estas habilidades deberá ser complementarias a unas donde su misión sea un desarrollo tecnológico exponencial y para esto un reporte de la OCDE nombrado New Skills for the Digital Economy lo complementa con tres áreas.

  1. Impulsar el desarrollo para el manejo adecuado de las TIC.
  2. Impulsar la educación y la innovación de especialistas en TIC, tanto en el desarrollo como implantación de las mismas.
  3. La integración de empleos con el uso las TIC.

Lo anterior nos deja ver un panorama, donde la educación va ser clave, para el desarrollo de cada una de estas, dejándonos ver que la opción de cursar una carrera técnica o profesionista, va estar ligada intrínsecamente con que tanto y tan bien sabemos convivir con las TIC y sacar provecho de ellas, poniendo un paso adelante o retrocediéndonos, así mismo el tiempo y la habilidad que desarrollemos va ser fundamental para lograr una era digital plausible y transcendente.

“Nada es permanente a excepción del cambio” –Heráclito.

Fuente: IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.

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