martes 25/1/22

CCOO sospecha que el Gobierno ha negociado la reforma en secreto con CEOE

ISABEL G. CABALLERO
Los sindicatos acusan al Ejecutivo de haber actuado de "mala fe" en la reforma laboral y hablan a las claras de la necesidad de elecciones anticipadas. Toxo y Méndez se reúnen en el Congreso con el portavoz socialista José Antonio Alonso y constatan el "desencuentro radical" con el decreto ley que, ya en vigor, se someterá a votación en el Pleno.
NUEVATRIBUNA.ES 17.06.2010

Acabada la ‘entente cordiale’ entre sindicatos y Gobierno tras la bajada salarial a los funcionarios y la congelación de las pensiones, la reforma laboral se ha convertido en el principal caballo de batalla de CCOO y UGT que asisten con cierta impotencia a una regulación del mercado de trabajo que choca radicalmente con sus tesis y que por su contenido se acerca mucho más a las posiciones que ha venido defendiendo la derecha y la Patronal.

Después de reunirse con CiU, PNV y ERC, José Ignacio Fernando Toxo y Cándido Méndez continuaron su ronda de encuentros con los portavoces parlamentarios. Encuentros estrictamente “protocolarios” –según los sindicatos- que han servido para dejar constancia de sus posiciones.

Las entrevistas a puerta cerrada se sucedieron este jueves en la Cámara baja. Primero IU-ICV, después PNV y para terminar el PSOE. José Antonio Alonso les recibió en la ‘Sala Alfonso Perales’, uno de los despachos del Grupo Socialista en el edificio de la Carrera de San Jerónimo. Tras una hora de conversación, ambos líderes sindicales manifestaron el “desencuentro radical” con el Gobierno por una reforma que no sólo no ayudará a crear empleo sino que además “degradará” el “factor trabajo”.

”ESTÁN HECHOS POLVO”

Al sentimiento de rabia por estar ante una nueva regulación que no reducirá la temporalidad y que abaratará el despido, se unió la “impotencia” –en palabras del secretario general de UGT- y la “resignación” por no acometer las reformas reivindicadas por los sindicatos. El reproche que escuchó el portavoz socialista fue que el Gobierno había actuado de “mala fe” al ocultar sus verdaderas intenciones: “tanto en el texto del viernes como en el del miércoles figuran cosas que nunca han estado en la mesa negociación”, aseguran desde Comisiones Obreras, como por ejemplo, la privatización de los servicios de intermediación a través de las ETT que podrán operar en la administración pública. Esto ha llevado a sospechar que el Gobierno ha negociado en secreto con la CEOE mientras en paralelo agonizaba el Diálogo Social ante la imposibilidad de que patronal y sindicatos cerraran un acuerdo.

Los sindicatos tampoco ignoran el ‘trago’ que para el Grupo Socialista supone apoyar el decreto. “Están hechos polvo”, aseguraba a este periódico un dirigente sindical. En el Congreso también planea la duda de si algún diputado del PSOE romperá la disciplina de voto.

La dirección del Grupo confía en sacar adelante la reforma la semana que viene en una votación en la que las abstenciones darán mucho juego. El PSOE espera contar con el ‘sí’ de CiU, mientras el PNV casi descarta un ‘no’ y se decanta por la abstención, decisión que el lunes determinarán los órganos de dirección de este partido. Habrá que ver cuál será el sentido del voto del PP y si finalmente se tramitará como proyecto de ley lo que alargará el proceso hasta septiembre y octubre, generando aún mayor incertidumbre en la esfera internacional, creen algunos, y en plena negociación de los Presupuestos Generales para 2011.

TOXO PIDE ELECCIONES ANTICIPADAS

Toxo y Méndez escenificaron la unidad sindical que también ha sido puesta en duda los últimos días por la vinculación del PSOE y UGT y la buena relación entre Méndez y Zapatero. Si el Gobierno se ha visto obligado por Europa a llevar a cabo ajustes y reformas tan extremos, este sindicato tampoco ha podido eludir su compromiso con la clase trabajadora convocando una huelga general en septiembre. De no haberlo hecho, hubiera sido un “suicidio”, señalan fuentes sindicales. El clima está tan tenso que el secretario general de CCOO afirmó que el Gobierno “está agotado” y pidió elecciones anticipadas o, en su defecto, que se “reoriente” la política económica y social “con nuevas personas al frente de ministerios importantes”.

A la huelga general se sumó Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya. Sus portavoces también intercambiaron impresiones en el Congreso con los representantes sindicales. Gaspar Llamazares y Joan Herrera lamentaron el giro dado por el Gobierno e hicieron una lectura política de porqué han sido, junto con BNG y NaBai (la minoría de izquierdas en el Parlamento) los únicos a los que todavía no llamado el ministro de Trabajo.

”PUÑO DE HIERRO” CONTRA LOS TRABAJADORES

IU-ICV enviaron el martes una carta a Celestino Corbacho que aún no ha recibido respuesta. “La terminología y los interlocutores expresa una voluntad política clara”, dijo Herrera, para quien el Gobierno socialista ha hecho el “trabajo sucio” a los que quieren “desmantelar el estado social, democrático y de derecho”.

Como CCOO, Llamazares también piensa que el decreto está hecho “a la carta de la patronal”. El Ejecutivo –dijo- “está abducido por las políticas conservadoras” y “confronta con la izquierda” al negar derechos “conquistados” durante años con una reforma “que no se atrevería a hacer el PP”, apostilló.

IU-ICV consideran que la huelga general está “totalmente justificada” para “frenar las agresiones” de un Gobierno que está actuando “con puño de hierro” contra los trabajadores y “guante de seda” con los empresarios, denunció el diputado Llamazares. De lo que se trata es de dar “cobertura desde el Parlamento” a la movilización social cuyo grado de fuerza medirá la resistencia del Ejecutivo y del propio Partido Socialista que asiste con inquietud a un escenario de elecciones autonómicas y municipales que pueden hacerles perder muchas plazas por la gestión de la crisis económica.

CCOO sospecha que el Gobierno ha negociado la reforma en secreto con CEOE
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