miércoles 13.11.2019
Zoomeconómico Laboratorio Fundación Alternativas 

La caída del peso económico de las rentas del trabajo

La caída de la participación de las rentas del trabajo en el PIB tiene alcance global y se produce desde la década de los 80 del siglo XX.

Carmen Vizán Rodríguez, asesora del Consejo Económico y Social ha elaborado un Zoomeconómico del Laboratorio de la Fundación Alternativas bajo el título 'La caída del peso económico de las rentas del trabajo', en el que analiza cómo la caída de la participación de las rentas del trabajo en el PIB tiene alcance global y se produce desde al menos la década de los 80 del siglo pasado.

El repliegue del Estado en la economía, la globalización, la concentración empresarial, la financiarización, el cambio tecnológico y la pérdida de poder de negociación de los trabajadores constituyen las principales hipótesis explicativas de esta tendencia, que tiene consecuencias muy preocupantes en el plano económico, social y político y plantea un reto de primer orden a los sistemas de gobernanza económica.

Participación ajustada de las rentas del trabajo en España, 1978- 2016.
(Remuneración por asalariado / PIB a precios de mercado por ocupado; Índice: 1978=100)

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1. La tendencia

En las últimas décadas el salario real medio ha crecido sistemáticamente por debajo de la productividad

El descenso de la participación de las rentas del trabajo en la renta nacional desde al menos los años 80 constituye un tendencia global de carácter estructural ampliamente contrastada, y no solo en las economías desarrolladas. Esto significa que en las últimas décadas el salario real medio ha crecido sistemáticamente por debajo de la productividad, mostrando ambas variables una tendencia al desacoplamiento macroeconómico a largo plazo (OIT, 2017; Karabarbounis y Neiman, 2014; Trapp, 2015, Piketty, 2014).

2. Las causas

En primer lugar, la generalización de los procesos de privatización de actividades productivas desarrolladas por el sector público y de desregulación de mercados incide negativamente en la participación de los salarios en el PIB.

En segundo lugar, se apunta al avance tecnológico y el aumento de la intensidad del capital en la producción como factor explicativo.

La globalización es otro de los determinantes. La creciente liberalización internacional de los mercados de productos, de trabajo y de capital está provocando la reducción de los salarios y el empleo en los países avanzados.

En cuarto lugar, la caída de la participación de los salarios en el valor añadido puede explicarse por la creciente concentración empresarial. Cuanto mayor es la falta de competencia en los mercados mayor es la capacidad de las empresas para aumentar los márgenes de beneficios y menor, por tanto, la participación de los salarios en el valor añadido de la empresa, sobre todo si el poder de negociación de los trabajadores para determinar el reparto de esa renta monopolística se encuentra en retroceso (Barkai, 2016).

Otra de las teorías explicativas apunta a la creciente financiarización de la economía. El proceso de liberalización a gran escala de los mercados financieros y cambiarios iniciado en los años 80 ha conducido a una expansión sin precedentes de los mercados financieros y las instituciones financieras, que está afectando asimismo a la actividad de las empresas no financieras cotizadas.

De hecho, la pérdida progresiva de poder de negociación de los trabajadores constituye otro de los factores explicativos de la pérdida de peso económico de las rentas salariales.

3. Las consecuencias

El aumento sostenido de la participación de las rentas del capital en el PIB permite explicar en gran medida el pronunciado aumento de la desigualdad en la distribución personal de la renta de mercado (antes de impuestos y gasto público) que se observa en la mayoría de los países en las últimas décadas, lo que plantea enormes retos en el terreno de la cohesión social (Piketty y Sáez, 2014; Atkinson, 2015; Milanovic, 2016).

Se está minando la capacidad recaudatoria de los sectores públicos y, con ello, su aptitud para desarrollar políticas públicas.

Por último, el aumento sostenido de la desigualdad de la renta y la riqueza, así como la pérdida de centralidad del trabajo como sostén económico de las familias y como elemento de vertebración social en el sistema económico globalizado, estaría también detrás del aumento de la desafección política de la ciudadanía y de la pérdida de legitimidad de las instituciones, así como de los repliegues proteccionistas, y, en general, explicaría el deterioro de la calidad de los sistemas democráticos.

4. Conclusiones

El retroceso de la intervención pública en la economía ha jugado un papel destacado, tanto por la vía de la privatización total o parcial de empresas y servicios públicos como, singularmente, en relación con la desregulación o liberalización de los mercados.

Así, la liberalización de los mercados financieros, la desregulación de los mercados laborales y la globalización económica, en combinación con los avances tecnológicos ligados a la economía digital, están conduciendo a procesos de concentración del poder de mercado a una escala sin precedentes y a la consolidación de patrones de crecimiento inestables y no inclusivos, es decir, con aumento del endeudamiento, del desempleo estructural, de la precariedad laboral y de la desigualdad, sin que los sistemas democráticos de gobernanza actuales, que siguen desenvolviéndose fundamentalmente en el plano nacional, se muestren capaces de frenar esta deriva.

La caída del peso económico de las rentas del trabajo
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