Martes 18.06.2019
NECESITA REFLEXIONAR PERO NO DESCARTA DIMITIR

Arturo Fernández no quiere ser como su cuñado

Así lo ha manifestado él mismo a su entorno cercano. El ‘número dos’ de la CEOE y presidente de la CEIM no tiene intención de atrincherarse en sus cargos como hizo el expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferraz con el que mantiene vínculos familiares y que se encuentra actualmente en prisión. 

Arturo Fernández no está pasando por su mejor momento, “está mal”, indican algunas fuentes de su entorno. Los supuestos pagos en ‘B’ a sus empleados, destapados por la cadena Ser, le han situado en una difícil tesitura. Las presiones para que abandone su cargo como vicepresidente de la CEOE están a la orden del día, algunas incluso se han hecho a viva voz como la del presidente de la patronal vasca (Confebask), Miguel Ángel Lujua, que le ha pedido que dé un paso atrás.

Pero el presidente de la patronal madrileña (CEIM), al que se le llegó a tildar como “el empresario de Esperanza Aguirre”, no quiere tomar una decisión precipitada. Así lo ha manifestado él mismo al señalar que se tomará un periodo de reflexión antes de decidir si dimite o no por el escándalo de los pagos en negro, unas declaraciones que muchos han interpretado como un primer paso a su renuncia. “Todo apunta que está dispuesto a tirar la toalla”, se comenta en los mentideros madrileños, sobre todo después de saberse que el propio Arturo Fernández no ha descartado dimitir.

Lo cierto es que el empresario ha optado por darse una tregua, pero su fortaleza se medirá por las presiones que pueda recibir en los próximos días en el seno de la patronal. No tomará una decisión hasta que se resuelva la investigación iniciada por la Fiscalía Anticorrupción, es decir hasta que se clarifique el asunto de la inspección.

Pues bien, según ha podido saber nuevatribuna.es, a lo que no parece estar dispuesto es a atrincherarse en su cargo como hizo su cuñado, el expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. “No voy a ser como mi cuñado”, ha dicho a su entorno más cercano.

Y es que Fernández no quiere reeditar el ‘culebrón’ que protagonizó Díaz Ferrán, que se negó a dimitir de la presidencia de la CEOE y optó por convocar elecciones anticipadas donde salió elegido Joan Rosell.

Díaz Ferrán fue detenido el pasado mes de diciembre por presunto blanqueo de capitales y ocultación de bienes y actualmente se encuentra en prisión. Su figura dejó la imagen de la CEOE por los suelos y no fueron pocos los que le acusaron de utilizar la patronal para beneficio de sus empresas y negocios.

No parece mal punto de partida la decisión de Arturo Fernández, sin embargo, el tiempo corre en su contra y, de momento, lo único cierto es que ha decidido entrar en un periodo de reflexión, que no de dimisión.

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