SE GASTA 2’68 VECES MÁS DE LO QUE SE PUBLICITA

Nuevo engaño y opacidad del gasto militar en los PGE de 2018

El militarismo en 2018 en España está siendo la única política transversal del Gobierno de Rajoy

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.
La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.

Las malas prácticas en el gobierno del PP se continúan año tras año. Un claro ejemplo es el Gasto Militar en el que confluyen dos prácticas desde siempre, por un lado, el engaño continuado y por otro la opacidad.

  • El engaño: nos están hablando de que Defensa gastará sólo 8.455’96 millones de €. Sin embargo, nuestras cuentas hablan de un Gasto Militar para 2018 de 22.678’62 millones de €.  Como se ve, se gasta 2’68 veces más de lo que se publicita, un engaño mayúsculo que no tiene parangón en ningún otro ministerio o concepto de gasto y que indica bien a las claras cuál es la apuesta del gobierno de Rajoy: fomentar el militarismo, aún a pesar de las necesidades sociales.

cuadro gasto militar 2

Las necesidades en educación, vivienda, medioambiente, protección social, fuga de cerebros, lucha contra el maltrato, etc., todas ellas graves y que necesitan mucho dinero para desarrollarse ya saben que dinero lo hay, si se quisiera. El dinero para gasto social, existir, existe. Sólo es necesaria una decisión política para que esos 14.222’66 millones de € de Gasto Militar escondidos para los militares pasasen a formar parte de la luchas que reivindica desde hace años la sociedad. Entonces el gobierno dejaría de privilegiar descaradamente al militarismo y se podría considerar que los presupuestos tomaban un cariz social tan reclamado.

  • La opacidad: 10 ministerios, las clases pasivas militares, los Organismos Autónomos Militares, la Casa Real, las Cortes Generales y Otros Organismos como los Centros Universitarios de Defensa, entre otros que hemos podido descubrir, engañan a los ciudadanos porque parte de sus gastos son Gasto Militar según el concepto de la OTAN.

Financian cuerpos militares como la Guardia Civil, espías militares como el CNI, parte de la planificación de la política de Defensa, gastos en organismos militares internacionales, las intervenciones militares en el extranjero (17 actualmente), gastos en investigación y desarrollo (altamente militarizados), e incluso, aunque resulte sorprendente, parte de la financiación de la AEMET (Agencia Española de Meteorología), etc.

El militarismo en 2018 en España está siendo la única política transversal del Gobierno de Rajoy. En él se basan nuestra política de investigación, nuestras relaciones internacionales, nuestra marca como nación en el mundo… Pero también, como consecuencia, esta opacidad sobre el gasto militar intenta ocultar la dejadez del gobierno con respecto, por ejemplo, al paro apostando por la política militar aunque genere mucho menos empleo que cualquier otra política social.

Todo ello se basa en la falta total de transparencia en la que existen en los presupuestos de 2018, al menos, 89 partidas en las que se oculta el Gasto Militar (según el criterio OTAN).

La falta de transparencia militar no es sólo cuestión de sus presupuestos.  Por ejemplo, entre 2002 y 2015 se gastaron 19.298’63 millones de € más en lo militar que lo que previamente se había presupuestado (+ 19’96 %), lo cual deja claro que la práctica no es puntual sino una de las características de la política presupuestaria española del milenio, y como puede verse en el siguiente gráfico este sobregasto militar se ha acelerado desde la llegada del PP al poder.

cuaadro gasto militar