Martes 25.06.2019

Vergüenza de empleos, sin vergüenza en la FP Dual de Madrid

Finalizado el curso escolar y con unas cuantas personas de vacaciones, aparecen algunos artículos periodísticos llamativos y la Comunidad de Madrid publica su normativa sobre la FP DUAL ¿Por qué la relación? Porque en Cinco Días se describe con precisión el modelo paradigmático de la dual alemana, en alternancia, con contrato de trabajo, con las empresas invirtiendo más que la administración pública, con unos índices de inserción laboral que dan envidia. (i)

En el caso de la Comunidad de Madrid, cuando en otras regiones se está implantando el contrato de trabajo legalmente establecido (contrato de formación y aprendizaje) para la FP Dual, como la normativa estatal permite y desregula la formación profesional del sistema educativo (RD1529/2012) se dice explícitamente en el artículo 10:

4. La relación entre los alumnos matriculados en estas enseñanzas y la empresa no tendrá, en ningún caso, carácter laboral. La empresa colaboradora se comprometerá a no formalizar un contrato de trabajo con el alumno que recibe formación profesional dual en ella mientras no haya finalizado dicha formación o no se rescinda expresamente el acuerdo de participación del alumno conforme al convenio de colaboración con el centro docente, regulado en el artículo 8 de la presente orden, en el que participe dicho alumno.(ii)

Sin ninguna vergüenza, indican la obligación de las empresas de pagar una beca y dar de alta en la Seguridad Social como becarios, aunque es un avance respecto de lo anterior (o de otras regiones) donde las becas las paga la administración. Pero lo peor de lo peor se revela en otro apartado, donde se señala el primer curso a realizar en el centro y el segundo en la empresa. Nada de alternancia como en Alemania, Suiza o Austria, mano de obra esclava sin contrato. Si ya en Alemania se están denunciando abusos, sobre todo en la hostelería y el comercio, con nuestro entramado empresarial y la legislación laboral vigente, con un modelo de competitividad de bajos costes salariales, temporalidad y jornadas parciales, nos podemos hacer una idea clara del papel del alumnado becario todo un año sólo en la empresa. Para abundar en la ausencia de derechos, al no existir relación laboral no existe tampoco la obligación de contar con la representación legal de los trabajadores

Por otro lado, en La Vanguardia aterrizan de golpe en otra realidad de riesgo social, analizando con datos de la EPA la escasa formación de un 37,9 % de la población española y cómo solamente el 11 % del nuevo empleo es para estos trabajadores y trabajadoras. Aunque, por otra parte, encontramos también la vergonzosa situación de subempleo que revelan otras fuentes, que siempre se empeñan en llamar sobrecualificación. Como si la culpa de las precariedades, explotaciones y situaciones de cuasi esclavitud, de situar a la baja los salarios, fuera el resultado de los niveles de formación académica de la población que decidió estudiar en la universidad en lugar de quedarse en la FP. (iii)

Algunas afirmaciones revelan la concepción ideológica, otras son para sonrojarse. Porque, aquello de que las cifras sometidas a tortura confiesan cualquier cosa, se confirma. Por mi parte, he analizado los perfiles de la oferta de empleo de 2016 del Observatorio de las ocupaciones del Servicio Público de Empleo y la situación es bastante evidente. No sólo sobresalen con evolución positiva los perfiles de bajos niveles de cualificación sino que, cuando la demanda empresarial solicita titulaciones, es bastante común que se pidan muy por encima de lo requerido. En detalle, por ejemplo, de nuevos empleos ligados a la TICs sólo aparecen: a) Técnico de asistencia al usuario de tecnologías de la información correspondiente a un título de grado medio de FP, las demandas empresariales mencionan denominaciones que no existen pero sobre todo un 60% pide grado superior y un 10% titulaciones universitarias.

b) Grabadores de datos. Mucho más espectacular el subempleo, porque este perfil se corresponde con el nivel 1 (el más bajo) de un Certificado de Profesionalidad, que incluso se suele ofertar a personas con algunas discapacidades pero muy eficaces para estas tareas. Pues en este caso, en más de la mitad de las demandas no consta, pero en el resto se pide grado medio en un 35% y bachillerato en un 30%. La ESO aparece en un 17% y es lamentable desde todo punto de vista un 7% que pide formación universitaria de primer ciclo. Claro, si se detallara la necesidad de conocimientos sobre algunos contenidos de los datos a grabar, habría que pagar otro tipo de salarios.

En algunos documentos de sindicatos internacionales y europeos, ya se está advirtiendo sobre los nuevos esclavos de la digitalización (digital galley slave) Pero el mayor riesgo no procede del subempleo en el sentido de la cualificación requerida, sino de las arbitrariedades sin relación laboral, freelance, falsos autónomos, “emprendedores”, becarios, aislados, individualizados. Y están surgiendo nuevas categorías reemplazando algunos mantras neoliberales, como decir “ocupabilidad” en lugar de empleabilidad, sustitución que no será por la definición de empleabilidad de la OIT relacionada con el trabajo decente, sino más directamente para no considerar la relación de empleo. Seguirán promoviendo la libertad individual, penosamente engañosa, penosamente abonando la desigualdad pero priorizando el consumo.

Además, nadie se priva de criticar a las organizaciones sindicales, que con esta legislación, con la desregulación, tendrán muy complicado llegar a esta nueva clase obrera, que carece de derechos de representación simplemente porque no tiene una relación laboral pactada en un contrato de trabajo ni regulada por un convenio colectivo. Cuando se hacen esas críticas, pocas veces se menciona que con menos de 6 empleados no existe derecho a la representación sindical. Incluso muchas veces, las empresas cambian de propietarios o de sector, dan “trabajo” por internet (como el caso que ha saltado en estos días) no se conoce su procedencia ni siquiera su localización, o son micropymes, incluso alegales como algunas “colaborativas”.

Un esfuerzo militante será necesario para recoger las reivindicaciones de quienes no existen más que para maquillar las cifras del desempleo y son los nuevos esclavos y esclavas del siglo XXI. “Mientras el capital es realmente internacionalista los esclavos están dispersos y divididos…y…

“que, para funcionar según la lógica de siempre mayores beneficios y de la lucha despiadada por la conquista de los mercados, el capitalismo ha restaurado ya formas de dependencia tipo esclavitud: no sólo en amplias zonas del mundo dependiente, sino creando bolsas de trabajo esclavo también en el interior de las zonas más avanzadas”. (iv)

Estella Acosta Pérez
Coordinadora del Convenio entre Federaciones de Industria y Enseñanza
Colaborando en Área de estrategias sectoriales


(i) https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/07/02/midinero/1498996731_649917.html
(ii) ORDEN 2195/2017, de 15 de junio, de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte, por la que se regulan determinados aspectos de la Formación Profesional dual del sistema educativo de la Comunidad de Madrid. BOCM 26 de junio.
(iii) http://www.lavanguardia.com/economia/20170703/423863048131/nuevo-empleo-trabajadores-baja-formacion-oportunidades-laborales.html
(iv) Canfora, L (2017): La schiavitù del capitale. il Mulino. Bologna.

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