viernes 06.12.2019
SERÁ APROBADA EL PRÓXIMO 18 DE SEPTIEMBRE

Sindicatos franceses, en pie de guerra por la reforma laboral de Emmanuel Macron

Entre otras cuestiones, el gobierno francés quiere implementar una jornada laboral de 44 o 46 horas semanales.

Sindicatos franceses, en pie de guerra por la reforma laboral de Emmanuel Macron

La nueva ley contempla una reducción importante de las indemnizaciones por despido e incluso suprimir la indemnización mínima por despido improcedente

Los sindicatos franceses siguen en pie de guerra ante las pretensiones del Gobierno de Emmanuel Macron de aprobar el próximo 18 de septiembre una nueva reforma del Código de Trabajo. A la huelga general convocada el pasado 12 de septiembre, seguirán las movilizaciones y las protestas contra una reforma que cercena los derechos de los trabajadores.

La reforma laboral francesa pretende acabar con la jornada laboral de 36 horas e imponer un aumento de la jornada que puede llegar en algunos casos a 44 o 46 horas semanales.

La nueva ley contempla una reducción importante de las indemnizaciones por despido e incluso suprimir la indemnización mínima por despido improcedente. Además, en los despidos por causas económicas en empresas multinacionales, el ámbito de referencia pasará a ser nacional y no mundial, como era hasta ahora, lo que facilitaría el despido de trabajadores. Otro de los objetivos es aumentar la duración del trabajo nocturno.

También, en la reforma se incluyen diferentes medidas destinadas a debilitar las competencias de los sindicatos, aumentar la precariedad y profundizar en la inversión de la jerarquía de las normas. El artículo 2º de la Ley prioriza los acuerdos de empresa en detrimento de los convenios colectivos. Los actuales convenios anuales pasan a ser negociados cada tres años con una duración máxima de cinco años y sin garantizar los derechos adquiridos.

Basada en la “flexiseguridad” danesa

El sindicato francés CGT ha manifestado que esta reforma “constituye una nueva ofensiva contra los derechos laborales”. Se trata de una reforma basada en la “flexiseguridad” danesa que, según los propios inspiradores del concepto, “no sólo no ha dado los frutos esperados sino que, además, ha tenido efectos muy negativos desde el momento que la flexibilidad se ha impuesto a la seguridad”, señalan. El sindicato francés considera que esta nueva reforma va más allá de la conocida Ley khomri de 2016, cuyo contenido ha sido denunciado por Naciones Unidas.

Desde España, CCOO ha manifestado su solidaridad con los trabajadores franceses y con los compañeros de la CGT. “Consideramos que esta nueva reforma laboral que se propone ahora en Francia no debe verse de manera aislada, sino que forma parte de una determinación a nivel internacional, inspirada en la ideología neoliberal, de cercenar los derechos de los trabajadores y promover la precarización laboral, mediante el debilitamiento de los sindicatos”, afirman en un comunicado.

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