sábado 14.12.2019

Sobre planes de pensiones privados

Por Joan Coscubiela | Un comentario previo antes de que algunos me condenen. No tengo ni he tenido nunca Plan de Pensiones Privados y he defendido siempre la Seguridad Social Pública.

Sobre planes de pensiones privados

Un comentario previo antes de que algunos me condenen. No tengo ni he tenido nunca Plan de Pensiones Privados y he defendido siempre la Seguridad Social Pública. Además la red está llena de artículos e intervenciones que lo demuestran. Por cierto, malos tiempos cuando alguien debe comenzar así una reflexión.

Ello viene a cuento del debate sobre Planes de Pensiones suscitado por una noticia -no precisamente nueva- sobre la existencia en el Parlamento Europeo de un Plan de Pensiones Privado. A partir de ahí se ha suscitado un conjunto de réplicas "informativas" que no siempre informan, más bien al contrario. A la palestra han salido debates que se entre mezclan hasta provocar más confusión que otra cosa. A saber, la propia existencia de Planes de Pensiones Privados, su papel de complementariedad o de sustitución de los sistemas públicos de pensiones, su naturaleza de derecho o de privilegio, la tipología de las inversiones de los Fondosde Pensiones y la ética de su gestión

De entrada la realidad de los Planes de Pensiones Privados es muy distinta enfunción de cada país. Y lo más determinante es la función que desarrollan en cada sociedad y su peso relativo en la economía.

En algunos países sin Seguridad Social pública los Planes de Pensiones juegan unpapel substitutivo de las pensiones públicas, con todas las consecuencias que elloconlleva. Es el caso de los países anglosajones, algunos países europeos, Japón y otros emergentes  Los que trabajan en grandes empresas tienen un Plan de Pensiones vinculado al empleo, que pierden cuando pierden el empleo. El resto de ciudadanos debe pagarlo con sus ahorros, si quiere tener pensión. En estos casos el peso que tienen en la economía es muy importante, con las consecuencias sociales ypolíticas que ello entraña. En estos países la pensión no es un derecho, sino unamercancía.

En otros países como España, los Planes de Pensiones juegan un papel complementario de la Seguridad Social pública. Aunque algunos poderes económicos llevan décadas intentando que ocupen su lugar. En los 90 y al calor de la experiencia chilena impuesta por Pinochet se intentó implantar en España el sistema de Planes de Pensiones obligatorios y de gestión privada. Para ello urdieron la leyenda urbana de la quiebra del sistema público. Hoy lo que está en bancarrota es el modelo chileno privatizado que ha tenido que ser rescatado por el Estado Chileno.

En España los Fondos de Pensiones gestionan recursos que están algo por encima del 7% del PIB. Muy poco comparado con otros países en los que el patrimonio de los Fondos de Pensiones llega al 75% del PIB. Las razones de esta poca penetraciónde las Pensiones privadas son diversas. Las pensiones públicas españolas, a pesarde ser bajas en términos comparativos, tienen una tasa de sustitución del último salario superior a la media de la UE y la OCDE y eso desincentiva los Planes de Pensiones. La capacidad de ahorro de la mayoría de los ciudadanos es muy baja, sobre todo en épocas de sobreendeudamiento privado. El peso de la pequeña y micro empresa en la economía española no facilita la creación de Planes de Pensiones de la modalidad de Empleo. Y además en España, el poder político ha incentivado durante cuatro décadas la vivienda en propiedad como principal producto de ahorro en detrimento de otras modalidades de ahorro.

En España los Planes de Pensiones Privados pueden adoptar tres modalidades: individual, asociativo y de empleo. Las diferencias en los derechos de los partícipesy en las comisiones de gestión que cobran las entidades gestoras entre lasdiferentes modalidades de Planes es muy importante. Los Planes de Pensiones de Empleo, impulsados por la negociación colectiva ofrecen más garantías y control porparte de los trabajadores participes.

Las aportaciones en los Planes de Pensiones de Empleo no dejan de ser más que salario, invertido en un producto de ahorro a largo plazo que tiene un tratamiento fiscal más favorable que el salario directo y que otros productos de ahorro. Especialmente en los períodos de aportación. Otra cosa es el tratamiento fiscal en el momento del rescate.

Los Planes de Pensiones Privados no son pues privilegios, sino salario con un tratamiento fiscal favorable. Eso es así también cuando quien lo percibe es un empleado público. Salvo claro que se caiga en la trampa de la derecha que tener empleo y salario digno es un privilegio.

El Problema de la gestión de los recursos de los Fondos de Pensiones esimportante, pero no es específico de esta modalidad de ahorro. Lo que hacen losBancos con los ahorros de la gente es sin duda un gran secreto, cuando no un granescándalo. La inversión en productos especulativos, que atentan al medio ambienteo que invierten en comercio de armas no es infrecuente. Pero ese no es un problema específico de los Planes de Pensiones. Como no lo es la inversión en paraísos fiscales. Y no lo destaco para quitarle importancia, sino para señalar que el problemaes mucho más grave. Por eso es tan importante la apuesta por la Banca ética y por su control social. Y la presión de la sociedad, pero sobre el todo no sobre la parte.

Los ejes que a mi entender deberían centrar el debate social sobre el tema son:

1. El derecho a recibir una pensión en situación de necesidad es como la educación, la sanidad un derecho y no una mercancía, que deben garantizar los poderes públicos.

2. La existencia de sistemas de ahorro a largo plazo -entre los cuales se encuentranlos Planes de Pensiones- nunca deben jugar un papel de sustitución de las Pensiones Públicas. Para ello la mayor garantía es que las pensiones públicas sean de verdad suficientes. Este es el mayor desincentivo a los Planes de Pensiones Privados.

3. El debate no solo es económico, es político. Cuanto más parte de la economíaglobal se gestione privadamente, más poder tienen los mercados y menos lasociedad y las instituciones democráticas. Por eso el debate sobre pensiones, educación, sanidad es también un debate sobre poder político.

4. Es un error creer que el problema está en la existencia de los Planes de Pensiones privados, cuando el volumen económico y de poder político que canalizanes una pequeña parte del negocio financiero. En este sentido otras modalidades deseguro de las que nadie habla y otras modalidades de ahorro como Fondos de Inversiones, o de inversión como las Sicavs tienen mucha más significación.

5. El Estado no puede incentivar fiscalmente en los términos que lo está haciendo nieste ni otro producto de ahorro de manera que los incentivos al ahorro comportenincentivos a la privatización de las pensiones en detrimento de los recursosnecesarios para la financiación de las pensiones públicas.

Adenda. Seguro que mis amigos me van a decir que porque me meto en esteberenjenal, en los tiempos que corren y el ambiente que se lleva en los debates públicos. La razón es obvia, me cuesta estar callado. Me presenté a las eleccionescon un compromiso de no callar. No recuerdo que en la letra pequeña dijera nadasobre no callar ante unos y si ante otros. Creo que el mayor respeto que se debetener para con los conciudadanos es defender siempre aquello en lo que se cree. Eso sí, hoy me he prometido a mi mismo no volver a intentar una reflexión serena a través de twitter. Aunque mucho me temo que incumpliré pronto la promesa.