ANÁLISIS EMPLEO

Para el objetivo “recuperación” faltan 26 millones de horas o 685.828 empleos

Con la reforma laboral del PP, cada hora de aumento del trabajo precario, ha costado la pérdida de diez horas de trabajo estable.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez
La ministra de Empleo, Fátima Báñez

El Secretario de Estado de Empleo, señor Riesgo, ha sido la primera persona del gobierno que ha reconocido que aún no se trabajan las mismas horas que en 2011. Reconoció por primera vez en el Senado que en la actualidad no se han alcanzado las horas que se trabajaban en 2011 al afirmar que “nuestro objetivo será también alcanzar al menos el número de horas trabajadas de los niveles anteriores” (refiriéndose a la llegada al gobierno del PP y a antes de la crisis). Se pronunciaba sobre la comparación de la media del año 2016 con la de 2011. La EPA del primer trimestre continúa terca, situando la pérdida de empleo en relación con 2011 en más de medio millón de empleos, 686 mil y, sobre todo, un empleo mucho más precario, menos decente.

Los asalariados han perdido 14 millones de horas, el equivalente a 370 mil empleos. Si observamos cómo se distribuye la variación de horas trabajadas por los asalariados según sean fijos o precarios o sus empleos equivalentes, veremos que hay 15,5 millones de horas trabajadas menos por los fijos, 413 mil empleos. Al mismo tiempo, hay 1,6 millones de horas más trabajadas por los precarios, unos 43 mil empleos. Con la reforma laboral, cada hora de aumento del trabajo precario, ha costado la pérdida de diez horas de trabajo estable.

Sin título

El segundo aspecto que siguen afirmando los datos, un trimestre más, es la diferente afectación según la edad. Los menores de 45 años pierden el equivalente a 1,6 millones de empleos y los  mayores de esa edad ganan 900 mil. Si se continúa desagregando, se observa que los menores de 45 años pierden 1,1 millones de empleos fijos, el 16,1% y 172 mil precarios, el 6,1%. Por su parte, los mayores de 45 años aumentan un 16% sus empleos estables, 717 mil, y un 34% los precarios, 215 mil. Con todos estos movimientos, los menores de 45 años pasan de suponer el 61% de los asalariados fijos a solamente el 53%, cuatro puntos por debajo del peso de ese grupo de edad. Se pierde empleo de las personas menores de 45 años, fundamentalmente empleo fijo (el 16,1%) y se gana empleo precario de los de más edad (34%).

Si cambiamos la cara de la persona precaria por la de la parada, veremos más de lo mismo. Una de cada cuatro personas paradas, el 24,3% y más de un millón de personas, lleva cuatro años o más en paro. Esta cifra supone un aumento en 741 mil personas de las que había en el mismo trimestre de 2011, ello supone multiplicar por 2,5 el existente. De todas ellas, solamente 200 mil están percibiendo prestaciones. Hay 832 mil personas paradas que llevan cuatro años o más sin empleo y que están sin protección.

El paro de larga duración, el que lleva más de un año, es el 56% de todas las personas paradas, 2,4 millones de personas. De ellas solamente 527 mil están protegidas, algo más de una de cada cuatro. El gobierno, con su reforma laboral ha recortado las prestaciones y, además, no ha ido haciendo evolucionar su regulación acompasando la evolución del paro. La tasa de protección por paro ha pasado desde el 39,3% que había en el primer trimestre de 2011 al 28,5% que hay en este. Esta disminución supone reducir la protección en una cuarta parte. Mientras los fondos destinados a ello han disminuido en un 44%, las personas paradas solamente en el 13,6%.

Sobre esas personas también se ceba el recorté de los fondos destinados a políticas activas. El gasto por persona parada disminuye un 24% destinándose dos mil millones de euros menos. Las personas paradas de larga, y especialmente las de muy larga duración, precisan políticas activas que combinen períodos formativos con otros de trabajo real. En muchos casos, precisan una formación de base que les permita reciclarse profesionalmente. El 43,4% de todas las personas paradas y el 54,2% de las que llevan más de cuatro años, carecen de formación de base que les permita acceder a formación en Certificados de profesionalidad de segundo nivel: 1,8 millones de personas paradas y 559 mil con más de cuatros años.

Hay un dato aterrador: el número de personas paradas que carecen de formación de base y llevan cuatro o más años en paro ha aumentado en 382 mil desde 2011, hasta alcanzar la cifra mencionada de 559 mil personas. ¿Qué políticas de empleo ha estado definiendo este gobierno para que tantas personas llevando tanto tiempo en paro sigan sin formación de base?

Visto lo planteado hasta este momento, parece que ni desde la perspectiva del trabajo, menos trabajo y más precario, ni desde la perspectiva de las personas paradas, menos protección y menos políticas activas, este gobierno ha merecido continuar.

Si añadimos a las políticas analizadas, la política económica, desde la amnistía fiscal a la bajada de impuestos a los más favorecidos, los recortes en sanidad, educación, protección social, o de dirección de la administración, no se vislumbra ninguna razón para que Rajoy haya podido continuar como presidente del gobierno; para que la Gestora del PSOE, mandatada por algunas baronías entre las que destacaba la actual candidata a Secretaria General, Susana Díaz, forzara la abstención de los diputados socialistas en contra de lo prometido durante la campaña.

Si repasamos todos los gobiernos que ha tenido el PP, sea del Estado o de comunidades autónomas, siempre, en todos los casos, existe corrupción. Si pensamos en Madrid, Valencia, Baleares, Murcia, La Rioja, Castilla y León, Galicia, por no entrar en los personajes que han sido ministros (Soria, Rato, Fernández Díaz, Arias Cañete...) o presidentes de su Comunidad (Camps, Ignacio González, Matas, Pedro Antonio Sánchez) o en tramas que abarcan diferentes gobiernos como la Gürtel, es constante la confusión que se realiza entre lo público y lo privado. Es obvio que gobiernan para que los suyos y ellos mismos, hagan negocio.

¿Hay quien dude que el PP en estas campañas electorales se haya beneficiado de fondos provenientes de la corrupción y, por ello, haya obtenido votos con estos fondos? ¿No llegan ya los casos de corrupción para declarar al PP como partido “non grato democráticamente” y aliarse el resto de partidos para que no gobierne? Cuando gobierno y negocio son dos caras de la misma moneda, ¿qué es lo que se ha facilitado con la abstención?, ¿el gobierno o el negocio?

Es preciso desandar el camino andado. Hay que situar a Mariano Rajoy como el antisistema democrático que es y, por lo tanto, impedir que los fondos corruptos del PP con los que ha sacado estos resultados electorales, corrompan el sistema democrático. Este es el reto de todos los demás partidos, especialmente el del PSOE que lo aupó al gobierno.

También es necesario que desde todas las opciones políticas se trabaje para ello. Unidos Podemos vuelve a adoptar la misma postura que después de las elecciones. Si entonces, mientras Pedro Sánchez hablaba con el Rey, Iglesias se autonombraba Vicepresidente de Gobierno y a no sé cuántos ministros, ahora comunica a los demás partidos su intención de presentar una moción de censura , diez minutos antes que a la Prensa. Son poses que solamente sirven para boicotear las medidas que se dice pretender. Primero hace falta una negociación seria y después ya se verá cómo se echa a Rajoy.