Nuevatribuna

La falta de enmienda de la reforma laboral sigue precarizando la contratación indefinida

La pésima reforma laboral abarató la indemnización en el caso de los despidos sin justificación

Entre 2012 y 2018 se han firmado 11 millones de contratos indefinidos, de los que 3,4 millones ni siquiera llegaron a alcanzar el año de duración y solo 7,6 millones superaron al menos un año de duración. En el cuarto trimestre de 2018 tan solo se mantenía el 63% de los contratos indefinidos firmados en 2017. La reforma laboral del Partido Popular ha conseguido que la contratación indefinida se asocie cada vez más a la rotación laboral y la precariedad y menos con una relación laboral estable.

Esta es la principal conclusión del informe elaborado por el Gabinete Económico de CCOO, “La falta de enmienda de la reforma laboral sigue precarizando la contratación indefinida”, que ha revisado la rotación laboral de los contratos indefinidos entre los años 2012 y 2018, a partir de datos del Ministerio de Trabajo y del INE.

“Como resultado de la reforma laboral de 2012, ahora es necesario formalizar más contratos indefinidos para consolidar un empleo estable”, afirma la secretaria confederal de Empleo y Cualificación profesional, Lola Santillana. “En 2018 ha hecho falta firmar 1,6 contratos indefinidos por cada nuevo empleo indefinido que se mantenía al final del año. Antes de 2012, las cifras se situaban entre 1,1 y 1,2 contratos”.

Junto a ello, la pésima reforma laboral abarató la indemnización en el caso de los despidos sin justificación; tampoco era ya necesario que la empresa tuviera pérdidas para justificar una extinción contractual. Se introdujo también el ‘contrato de emprendedores’, un nuevo tipo de contrato para empresas pequeñas que facilitaba que el empresario pudiera despedir sin coste y sin argumento preciso tras un periodo de prueba de un año. En la práctica, este contrato llegó a ser más flexible incluso que el contrato temporal.

El informe de CCOO señala que trabajadores y trabajadoras soportan ahora una gran parte del riesgo que implica crear un nuevo empleo, ya que la mayor parte del coste y de las consecuencias negativas recaen sobre ellos al tener que soportar mayor facilidad de despido a menor coste. Y todo ello gracias a la reforma laboral del anterior gobierno. “En lugar de apostar por la inversión y el aumento de la productividad, abriendo nuevos campos económicos de inversión y producción, el Partido Popular siguió incidiendo en mejorar las rentas empresariales a costa de asfixiar a las personas trabajadoras, comprimiendo sus salarios y derechos laborales”, denuncia Santillana.

Según los datos del último trimestre de 2018, la mitad de los contratos indefinidos no sigue activo dos años después de ser firmado, y tan solo un 63% garantiza la posibilidad de trabajar durante 12 meses. Cae brutalmente el porcentaje de contratos indefinidos que se traduce en empleo indefinido. La responsable de Empleo manifiesta: “Desde CCOO no admitimos los efectos más que perniciosos de la reforma laboral ejecutada por el Partido Popular que, tras aparentes formas más modernas de organizar las empresas e incentivar la contratación, esconden antiguas formas de explotación y abren la puerta a la descontrolada rotación laboral de la contratación indefinida y, en definitiva, al aumento de la precarización del trabajo”.