viernes 13.12.2019
22 DE FEBRERO | DíA DE LA IGUALDAD SALARIAL

Denuncian el aumento de la brecha salarial entre hombres y mujeres

Entre 2008 y 2011 la brecha salarial ha aumentado de 5.292 a 5.900 euros anuales y ha subido dos puntos porcentuales, lo que indica que el salario de las mujeres supone el 77,5% del salario de los hombres paga 'extra.

Denuncian el aumento de la brecha salarial entre hombres y mujeres

La Secretaría de Mujer e Igualdad de CCOO denuncia que entre 2008 y 2011 los hombres han ganado de promedio 5.900 € más que las mujeres. Esta diferencia indica que el salario de las mujeres supone el 77,5 % del salario de los hombres o que el salario masculino equivale al 130% del salario femenino, es decir el salario de las mujeres debería incrementarse un 30% para equipararse al masculino. (Fuente: ine. Encuestra de estructura salarial 2011. Publicado  2013).

Entre 2008 y 2011 la brecha salarial ha aumentado de 5.292 a 5.900 € y ha subido dos puntos porcentuales, lo que viene a confirmar que los cambios legislativos en el mercado de trabajo han presionado constantemente para que se rebajen los salarios y las condiciones de trabajo,  ocasionando que la desigualdad salarial entre mujeres y hombres se vaya incrementando progresivamente.


Fuente: INE. Encuesta de Estructura Salarial 2011

Entre 2008 y 2011 la brecha salarial ha aumentado de 5.292 a 5.900 € y ha subido dos puntos porcentuales

SMI y desigualdad salarial

En el conjunto de la población asalariada, tanto a tiempo completo como a tiempo parcial en 2011, el 16% de las mujeres ganaba menos del SMI,  frente a un 6,8% de hombres. Legalmente no debería haber nadie trabajando a jornada completa por debajo del salario mínimo interprofesional.

A tiempo completo el porcentaje de mujeres que cobra entre 1 y 2 veces el SMI es muy superior al porcentaje de hombres (37,37, % de mujeres y un 28,09% hombres) lo cual demuestra que las mujeres se sitúan en los salarios más bajos tanto en jornadas a tiempo parcial como a tiempo completo.

Según CCOO, desglosando las personas asalariadas por su nivel de remuneración se observa que las mujeres se encuentran sobrerepresentadas en aquellos tramos en los que los salarios son inferiores y están subrepresentadas en los tramos de salarios más elevados: las mujeres suponen el 68% de la población asalariada con ingresos inferiores al SMI y el 23% de las personas que perciben más de 8 veces el SMI, siendo los hombres el 76,57%.

Hombres y mujeres no trabajan en los mismos sectores de actividad con la misma intensidad sino que se distribuyen de forma diferente por las ramas de actividad. Hay sectores cuyo empleo está masculinizado y otros que está feminizado, como son actividades sanitarias y de servicios sociales y educación.

Por otro lado, afirma CCOO, el salario medio no es el mismo en todos los sectores; la ganancia media anual de las mujeres es inferior a la de los hombres. Los sectores de actividad donde la ganancia media femenina es menor y mayor la brecha salarial, son generalmente sectores feminizados en los cuales las mujeres representan la mayoría de la población asalariada. Por el contrario, en los sectores masculinizados la brecha salarial entre mujeres y hombres tiende a ser inferior a la media.

La brecha salarial entre hombres y mujeres es discriminatoria ya de por si, pero traerá graves consecuencias en el futuro de las mujeres

La congelación del SMI durante el año 2014 -que ha perdido 5,5 puntos de poder adquisitivo en los 2 últimos años- por parte del Gobierno del PP, un salario mínimo que además es muy bajo, sólo superior al de Grecia y Portugal, pese a que España es la cuarta potencia económica de la Unión, es otro factor de desigualdad salarial importante.

La brecha salarial entre hombres y mujeres, concluye la Secretaría de Mujer e Igualdad de CCOO, es discriminatoria ya de por si, pero traerá graves consecuencias en el futuro de las mujeres: menos tasas de protección social en todo lo relativo a prestaciones en caso de desempleo y mayor desigualdad salarial hoy supone también que las mujeres cotizarán  menos durante toda su vida laboral por lo tanto, se verán abocadas a percibir menores pensiones incrementando la feminización de la pobreza en el futuro y en la vejez.

Solamente la normalización de las subidas salariales de los trabajadores y trabajadoras en función de las mejoras en la productividad nominal, es una pieza imprescindible para reactivar el consumo y ayudar a la economía a salir de su situación de estancamiento y destrucción de empleo en la que se encuentra.

Y esta subida general salarial debe ir acompañada necesariamente de la negociación colectiva. La negociación de Planes de Igualdad y el establecimiento de acciones positivas en el ámbito de las empresas que doten de mayor transparencia en los sistemas retributivos, adecuación de complementos salariales, revisión de categorías profesionales y junto con medidas estructurales en el mercado laboral que combatan la segregación horizontal y vertical con la finalidad de combatir la brecha salarial.