jueves 19.09.2019
ENTREVISTA A GUSTAVO SANTANA | RESPONSABLE DE UGT CANARIAS

"Mi candidatura está en claves sindicales del siglo XXI no de hace 20 años"

El más joven de los candidatos a suceder a Cándido Méndez al frente de UGT reivindica que el “cambio integral” que propugna la organización en el 42º Congreso Confederal “también viene dado por ese relevo generacional que anhelan las bases de UGT”.

gustavo-santana1Nuevatribuna | Como candidato más joven, el candidato del relevo generacional, tildado incluso de “rebelde” por enfrentarse al ‘aparato’, ¿te has encontrado dificultades a la hora de presentar tu candidatura, a la hora de encontrar avales?

Gustavo Santana | Lo que tenemos son limitaciones tal y como se configura el desarrollo del Congreso y la composición del mismo. Porque el Congreso está compuesto por organismos en el que según el número de cotizantes que tenga tiene un numero de representantes que es mayor o menor. En Canarias llevamos 7 delegados sobre 601, mientras otros pueden llevar 89 o 71. Si marcan una consigna con respecto a la recogida de avales -que no quiere decir que después cada delegado vote de forma secreta la candidatura que crea más conveniente para el futuro del sindicato-  pues sí me limita la posibilidad de recoger el 25% de los mismos y eso lo sabíamos desde el principio.  En cualquier caso, el proceso formal -así lo entendemos nosotros- de recogida de avales, se tiene que iniciar cuando la Mesa abra el plazo de candidaturas. Y así lo vamos a plantear, siempre y cuando no se apruebe una enmienda que hemos presentado para reducir el número de avales el 25% al 10%. De aprobarse esta enmienda, sería efectivo el mismo día del Congreso e invito a mis compañeros que, con el ánimo de seguir avanzando a mayor democracia interna y que todos tengamos las mismas oportunidades, que en la Comisión del Estatuto voten a favor de esa enmienda. No es una enmienda preparada para que yo pueda concurrir al proceso sino para que pueda concurrir cualquier otra persona que esté en el Congreso y pueda tener la posibilidad de conseguir el 10% de los avales. Por mi parte, invito a los otros aspirantes a confluir en mi candidatura que entiende que el cambio integral también viene dado por ese relevo generacional que anhelan las bases de UGT.

También vienes apostando por la celebración de Primarias. ¿Por qué crees que esta fórmula concita tanto rechazo en el sindicato?

Hay representantes de UGT que están en claves sindicales de hace 20 años

Porque no existe consenso. Hay compañeros que sí la solicitan pero los que representan a diferentes órganos y que tienen responsabilidades en el primer nivel sindical no terminan de verla. Posiblemente porque es un ejercicio que nunca han practicado y porque están en claves sindicales de hace 20 años. Mi candidatura está en claves sindicales del siglo XXI, en donde, después de haberse producido unos cambios y una transformación social y política de primer orden, en donde los derechos de participación para que se pueda elegir democráticamente a sus líderes son una exigencia social, el sindicato no puede estar exento a ella. A quienes defienden que como sindicato que somos no podemos desarrollar unas primarias porque no somos un partido político, en mi opinión, es un argumento muy peregrino porque no dejamos de ser una gran organización en la que residen 900.000 almas que quieren decidir, opinar y democráticamente con su voto poner también en relevancia quién sea su líder sindical. Esa, precisamente, es otra de la enmiendas -conjuntamente con el 10% de recogida de avales-, para poder decidir sobre cuestiones de relevancia sindical o política que pactemos en el ámbito del diálogo social, de la negociación colectiva o de cualquier otra índole, y que puedan también votar los afiliados, no solo los delegados.

¿Y cuál es tu posición sobre el tope en el número de mandatos?

En estos momentos hay limitación de tres mandatos sin excepcionalidades. Nosotros, en el 41º Congreso, presentamos una enmienda de dos mandatos con una excepcionalidad, pero que al final fue transaccionada y se quedó con una limitación de tres. En este Congreso hemos presentado una enmienda también para que sean dos pero en estos momentos no existe consenso en la organización para que se reduzca a dos. Se mantendrá en tres con toda probabilidad.

¿Qué otras iniciativas estimas necesarias para adaptar el sindicato a los nuevos tiempos?

El cambio integral del sindicato, si de verdad queremos conseguirlo, no solo es la reducción de 6 Federaciones a tres, tenemos que avanzar hacia más democratización interna, más derechos de participación, mayor transparencia, mayor agilidad de respuesta en el caso de existir supuesto mal uso de los recursos públicos o sindicales, mayor cercanía sindical, y una formación sindical con carácter integral y permanente para que nuestros afiliados adquieran las competencias necesarias no solo para saber cómo responder a una situación de crisis en sus empresas, de cómo ver si se están vulnerando los derechos laborales, sino también para que sepan cómo funciona el sindicato, cuál es la historia sindical que tenemos y que si en un momento determinado tiene un proyecto sindical para poder concurrir a un proceso y ser secretario o secretaria general se sienta preparado y la herramienta que tenga sea útil.

¿A qué crees que se ha debido la pérdida de afiliación?

Necesitamos la complicidad de aquellos poderes políticos que crean de verdad que los sindicatos tienen relevancia constitucional en nuestro país

Hay diferentes variables. Yo estoy invitando a un análisis autocrítico. Tenemos que valorar la pérdida de afiliación que hemos tenido en los últimos años, valorar porqué se ha producido la pérdida de representación sindical y valorar también porqué en el CIS, periódicamente, hay un porcentaje importante de personas que vienen a decir que han dejado de afiliarse a un sindicato porque sienten que no les representa. Por lo tanto, tenemos que hacer ese análisis autocrítico, pensar en una mayor cercanía sindical a través de la reducción de federaciones y destinar los recursos sindicales al seno de las empresas, una mayor cercanía de su Secretario General, incluso para visitar el máximo número de empresas posibles. Pero también necesitamos la complicidad de aquellos poderes políticos que crean de verdad que los sindicatos tienen relevancia constitucional en nuestro país y son un garante de la  protección del derecho del trabajo y del estado de bienestar para avanzar hacia una ‘ley de participación institucional’ que de forma permanente e integral mantenga el diálogo social como la herramienta de consenso.

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(Gustavo Santana, en el centro de la imagen)

Desde ese análisis autocrítico, ¿puede haber influido en esa escalada de descrédito la gestión de los casos de corrupción que han salpicado al sindicato?

Tenemos que ser impecables con la gestión del sindicato y con la conducta ética de los hombres y mujeres que componemos UGT

Por eso la transparencia y el ser más ágiles en la respuesta del sindicato a la hora de suspender de militancia o expulsar a un compañero. La imagen del sindicato se ha visto muy dañada por los supuestos casos de corrupción, y digo supuestos porque no me gusta restarle garantías constitucionales a nadie hasta que no tengamos los expedientes judiciales terminados. Pero eso debe hacernos reflexionar y debemos certificar en el 42º Congreso -un Congreso histórico- para resolver ese tipo de problemas. La otra variable también importante es la del ataque a la libertad sindical por parte de algunos poderes financieros, económicos y políticos y que tiene una conexión muy directa con la historia de este país y la marginación social que hemos sufrido la izquierda social, política y económica de siempre. Eso se ha venido a reproducir y acentuar a través de varios medios de comunicación de masas en un momento dado que han puesto el altavoz sobre UGT especialmente. Eso también tenemos que revertirlo siendo impecables con la gestión del sindicato y con la conducta ética de los hombres y mujeres que componemos UGT, y en ese sentido tenemos mucho que hacer como publicar nuestros bienes. Yo lo he hecho, es un ejercicio sano porque soy un trabajador más, no tengo nada que esconder. Por lo tanto, la conducta ética también tiene mucho que ver con los que componemos el sindicato y ahí tenemos que ser también muy exigentes no solo con nosotros mismos sino también con nuestros compañeros.

¿Qué balance haces de la gestión de Cándido Méndez y de sus ‘luces’ y sus ‘sombras’?

Puedo hacerlo sobre la vida interna que he tenido en el sindicato en los últimos 5 años. De forma general, hacemos un balance positivo porque Cándido fue el único candidato que se presentó en el 41º Congreso, y ya en su momento tuve la oportunidad de decirle que me parecía un acto de responsabilidad con los tiempos que corrían, tiempos revueltos, de crisis, con unos cambios profundos, que de forma acelerada eran imprevisibles y que queman a cualquiera; el sindicato no ha estado exento de ello y el secretario general tampoco, con sus luces y con sus sombras, que como es lógico después de 22 años cualquier gestión las tiene. Pero vamos a valorar positivamente su gestión y creo que el sindicato debe ser generoso con quien ha cumplido un ciclo y que en estos momentos va a abandonar el sindicato en un Congreso que insisto es histórico.

¿Qué propuestas tienes para reforzar la presencia de las mujeres y los jóvenes en UGT?

Difiero con quien dice que el perfil tiene que ser una persona de entre 45-55 años y además varón y de una federación de industria

Hoy, Día internacional de la Mujer Trabajadora, he puesto una exigencia democrática que para mí es un techo de cristal. El método actual de democracia interna del sindicato, aun siendo legítimo, resta oportunidades, esencialmente a los más jóvenes y especialmente a las mujeres. Porque no hemos terminado de romper barreras en el campo de la igualdad interna del propio sindicato. Hay compañeras que quizá en este Congreso hubieran jugado un papel fundamental y pudieran haber sido magníficas secretarias generales, pero tal y cómo se fue configurando, los tiempos, las formas de este Congreso, y los límites de ese 25% para concurrir a un proceso de elección, al final terminó por no darles posibilidades. Difiero con quien dice que el perfil tiene que ser una persona de entre 45-55 años y además varón y de una federación de industria. ¿Qué sucede?, que si me quieren achacar rebeldía en mi candidatura, es ante esto ante lo que me he revelado y he sido el único que ha tenido la osadía de presentar mi candidatura aún a sabiendas de los riesgos a los que me exponía pero no por ello iba a dejar de hacerlo.

¿Y qué opinas sobre la escasa presencia del sindicato en el sector privado?

Existe un ataque brutal sobre la libertad sindical especialmente en las pequeñas y medianas empresas

Después de estos cuatro últimos años de reconversión laboral, donde se han sustituido trabajadores estables por mujeres y hombres altamente precarizados, que sobre todo quieren proteger su empleo aunque esté carente de derechos y de buenos salarios, existe un ataque brutal sobre la libertad sindical especialmente en las pequeñas y medianas empresas, donde hay una cultura empresarial que disuade de la idea de poder constituir sindicatos y proceder a unas elecciones sindicales. El sindicato debe en los próximos años centrar la tarea en intentar ganar representación en las pymes e incluso en empresas que tienen menos de 6 trabajadores con la constitución de secciones sindicales que la Ley Orgánica de Libertad Sindical lo permite. Tenemos que tratar esto de una manera integral y tener la capacidad suficiente de mirar a los sectores de esta crisis y decirles: la Unión General de Trabajadores se ha puesto en hora, y si tenemos que decir que no, vamos a decir que no.

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¿Cómo valoras las relaciones que debe tener el sindicato con fuerzas políticas como el PSOE?

El sindicato debe ser autónomo e independiente a cualquier sujeto político pero debe tener la capacidad de adaptarse a los nuevos tiempos para que cualquier persona, trabajador o trabajadora, independientemente de la sensibilidad política que tenga, quiera afiliarse a nuestro sindicato porque identifica que es una herramienta útil.

Y ¿qué te parecen las relaciones que está manteniendo Podemos, como fuerza emergente de izquierdas, con los sindicatos?

El derecho a decidir como tal, con el clima que se está viviendo en nuestro país jurídica y políticamente, es una quimera

Podemos ha podido enseñarnos a los sindicatos que en un nuevo tiempo donde la era de la comunicación y la revolución tecnológica, que hemos venido experimentando en los últimos años, tiene una presencia considerable, los propios sindicatos deberíamos profundizar en ella porque hoy más que nunca se juega la influencia no solo en las redes sociales sino también en los medios de comunicación de masas en su manera de comunicar. También tengo que hacerle una crítica, que no todo vale en política, porque la inmensa mayoría -por no decir el 100% de los trabajadores que están en una empresa y que son delegados de personal- no son casta y sufren las consecuencias de quienes les está presionando a través de una cultura empresarial decimonónica y han decidido estar en UGT porque es su herramienta. Hay muchos delegados de UGT que ahora son cargos públicos de Podemos y siguen estando en UGT.

Por último, el derecho a decidir se ha colado en el debate precongresual principalmente por la defensa que de ello hace otro de los candidatos, el líder de UGT Cataluña. ¿Cuál es tu posición sobre este asunto?

El 42º Congreso debe sacar una resolución clara -nosotros ya hemos presentado una enmienda- en el que se diga cuál es el modelo territorial de Estado. En mi opinión, debe ser una república federal de corte asimétrico si queremos acabar con las tensiones territoriales y entrar en un nuevo proceso de transición en el que se vaya a reformar la Constitución. El derecho a decidir como tal, con el clima que se está viviendo en nuestro país jurídica y políticamente, es una quimera, por lo tanto esto solo tiene una salida, dialogada y a través de la política, en la que primero se tiene que reformar la Constitución, que sea sometida a referéndum de toda la sociedad española, y a posteriori, que cada comunidad autónoma pueda decidir cuál es el estatuto que mejor le convenga. 

"Mi candidatura está en claves sindicales del siglo XXI no de hace 20 años"
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