CASI UN MES EN HUELGA INDEFINIDA

Bomberos forestales de Valencia llevan 10 días en huelga de hambre

El salario de un bombero forestal ronda los 1.000 euros, congelados desde 2010 y con la subida por la adecuación a las nuevas funciones apenas llegaría a los 1.300 euros

Foto: Twitter @Bombers_GV
Foto: Twitter @Bombers_GV

Los bomberos han convocado una nueva manifestación de protesta el próximo 19 de octubre

A pesar de la justicia en los argumentos expuestos a la Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, esta se niega a dar el visto bueno a los acuerdos con los bomberos forestales que están de huelga indefinida desde el 14 de septiembre y que el 1 de octubre, dos de ellos, han iniciado la huelga de hambre.

El motivo del conflicto laboral se origina porque el Servicio de Brigadas de Emergencia se transformó en el Servicio de Bomberos Forestales de la Generalitat con la creación de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE). En ese momento los trabajadores asumían nuevas funciones como prevención, extinción y recuperación de incendios forestales, nevadas, catástrofes con hidrocarburos o rescates de personas. De esta forma, la Generalitat instó a TRAGSA a negociar con la representación de los trabajadores un nuevo marco retributivo acorde con las nuevas funciones y, tras más de un año de negociaciones, empresa y sindicatos llegaron a un acuerdo de adecuaciones salariales acorde a las nuevas funciones y la segunda actividad para los mayores de 60 años, con la aprobación de la Generalitat. El Ministerio de Hacienda puso como condición la aprobación del Reglamento del Servicio de Bomberos Forestales de la Generalitat, que se produjo el pasado 7 de septiembre según el Decreto 129/2018, del Consell, y que a día de hoy sigue sin dar luz verde a dichos acuerdos.

Después de casi un mes de huelga, realizando concentraciones tanto en Valencia como en Madrid, el lunes 8 de octubre los bomberos forestales se reunieron con José María Batalla, Director de AVSRE y recibieron la única propuesta, a través de Tragsa, aceptada por el Ministerio de Hacienda, en la que proponen un complemento no consolidable para los meses de septiembre, octubre y noviembre hasta que sea efectiva la salida de Tragsa de todo el personal del Servei de Bombers Forestals, personal que será contratado por la administración de manera directa a partir del 1 de diciembre de este mismo año.

Por su parte la empresa Tragsa tiene secuestrado el acuerdo del convenio para evitar su publicación en el DOCV y así conseguir que  los acuerdos no se consoliden legalmente, con lo que la salida de la empresa se produciría sin los acuerdos pactados y por lo tanto no consolidados.

La Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE) lanza la propuesta de instar al gobierno valenciano, en el siguiente pleno del Consell, a aceptar todos los acuerdos alcanzados y buscar fórmulas legales para que se respeten dichos acuerdos, tanto los que se refieren a la segunda actividad para mayores de 60 años como al de adecuación salarial, incluido la retroactividad desde el 1 de enero. A la vez proponen estudiar posibles fórmulas legales que permitan consolidarlos cuando el 1 de diciembre los Bomberos Forestales sean contratados por la AVSRE, cumpliendo así con los acuerdos actualmente firmados entre Tragsa y trabajadores, aceptados por la Generalitat.

Antonio Criado, Secretario General de la sección sindical de Comisiones Obreras en Bomberos Forestales, comenta que el salario de un bombero forestal ronda los 1.000 euros, congelados desde 2010 y con la subida por la adecuación a las nuevas funciones apenas llegaría a los 1.300 euros. Por ello no entienden como el Ministerio de Hacienda, que desde mayo tiene en su poder el acuerdo, "se resiste dar el visto bueno para remunerar algo que se lleva realizando desde enero, conociendo además la precariedad que se ha puesto de manifiesto en varias ocasiones".

El sindicato lamenta profundamente "la demora en la aplicación de este acuerdo, y solicita responsabilidad al Ministerio de Hacienda en la resolución de un conflicto innecesario que se está volviendo insostenible".